El gato de despensero

Víctor Albrecht, legislador fujimorista, ha sido elegido por voto unánime presidente de la Comisión que en el Congreso investigará el caso de los sobornos pagados a funcionarios públicos de los gobiernos de Alan García, Alejandro Toledo y Ollanta Humala. Pero resulta que Albrecht no es garantía de rectitud, puesto que en el pasado fue sometido a un proceso por peculado, debido a actos de la época en que fue gerente general de la Empresa de Servicios de Limpieza Municipal Pública entre el 2004 y el 2005.

El acusado asegura que ese juicio contra él fue archivado en el 2016. Quizá después de que fue elegido congresista. En todo caso, quienes lo han elegido para cargo tan decisivo han debido informarse e informar sobre ese punto.

Pedir eso equivale a exigirle peras al olmo. Después de todo, entre los miembros de la Comisión figura Mauricio Mulder, el congresista que ha debido abstenerse de esa función, puesto que hace muy poco aseguró, sin investigar nada y sin aducir pruebas, que su compañero García era inocente, puesto que había despotricado contra la corrupción.

No es casual que, apenas instalado en el puesto de la Comisión, Mulder se haya apresurado a pedir que el Ministerio Público comparta con esta la información que obtenga de las autoridades de Brasil.

No le basta a Mulder con proclamar la inocencia de su líder y guía. Quiere ahora madrugar y apoderarse de los datos que la Fiscalía vaya descubriendo de los peruanos involucrados en el caso Lava Jato. Coimas, cuentas secretas, delincuentes, pruebas y testimonios: todo llegaría rápido y sin esfuerzo a manos de cómplices y encubridores.

Menos mal que el Fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, ha precisado que su oficina informará lo “pertinente y oportuno” y que la investigación emprendida bajo su autoridad es reservada y que contiene aspectos que no se pueden compartir.

Mulder se quedaría así con los crespos hechos, en su afán de amparar al expresidente que dijo que la plata llega sola a Palacio. La viveza criolla y por añadidura aprista de Mulder se destapó al declarar:

“El grueso de la información proviene esencialmente de lo que declaren las personas en Brasil, de nacionalidad brasileña, a las autoridades brasileñas. Ahí es donde se mencionarán los nombres que se requieren”.

La Comisión tiene siete miembros: dos fujimoristas, un aprista, uno de Peruanos por el Kambio, uno del Frente Amplio, una de Alianza para el Progreso y uno de Acción Popular. El fujimorismo y su aliado aprista no son mayoría.

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