El fiestón de Neymar

Leo en un diario local que levantan la noticia por las lágrimas de Neymar al escuchar a Maluma cantarle “Feliz cumpleaños”. Este tipo de notas hace creer a nuestros propios jugadores que tienen la obligación de divertirse porque “son jóvenes”. El jugador que sonríe por ver a Neymar rodeado de mujeres y falsos amigos en su noche parisina festejando sus 26 años, es aquel que no toma su profesión en serio.

A Neymar hoy le sobra con su talento a los 26 años, no siempre será así. Están los espejos de Romario, Ronaldo y Ronaldinho que cuando llegaron a los 30, la curva descendente fue violenta. Todos los nombrados eran extraordinarios.

Se podrá discutir sobre la calidad de esos brasileños comparándolo con Cristiano Ronaldo. Pero nadie puede polemizar la vigencia del portugués en una edad (33 años) en la que los nombrados garotos ya estaban de bajada.

Y la explicación es muy simple, Ronaldo, Ronaldinho y Romario amaban la noche. Los tres creyeron que con su talento bastaba. Pero los años castigan a los imprudentes. Neymar va en ese camino. A los 19 años fue padre, pero sigue viviendo con excesos, exponiéndose públicamente.

Neymar cree que es intocable en el PSG y ya tuvo un altercado con el goleador Cavani. El brasileño tiene poses de divo. Como lo tenía Romario cuando Cruyff era el técnico. Pero el holandés lo castigó por llegar con días de retraso a los entrenamientos y luego lo sacó del equipo.

No parece ser el caso del entrenador Emery que intenta proteger al brasileño. Neymar es un jugador extraordinario. Uno de los tres mejores del mundo en la actualidad, pero solo depende de su compromiso y seriedad para ser el número uno.