El desastre de Macri

La organización de sacerdotes católicos argentinos “Curas en la opción por los pobres” difundió ayer en las redes sociales el documento que ha conmovido a la opinión mundial: “Cambiamos futuro por pasado”.

En vísperas de la nueva visita del Papa Francisco a la América Latina, el texto es un campanazo de alerta sobre los regímenes de derecha y su política neoliberal. Llama a repudiar la represión contra “los legítimos dueños de la tierra usurpada por millonarios extranjeros y los consiguientes negocios mineros o inmobiliarios y la sistemática mentira de los Medios de Comunicación cada vez más ajenos a la verdad”.

En momentos en que el presidente Mauricio Macri impone una política de alzas desmesuradas en los artículos de alimentación y en el precio de los combustibles, acompañadas de “reformas” para anular derechos de los trabajadores, y gana elecciones gracias a la división de la izquierda, el manifiesto de los curas alineados con la teología de la liberación tiene un alcance continental.

Ahora que se aproximan elecciones tan importantes como las de Brasil, México, Colombia y Chile, el manifiesto de los sacerdotes argentinos es un llamado a luchar al lado de Dios “que no vive en la sacristía, sino que está en los cerros esquivando las balas asesinas y en las calles con nuestro pueblo reclamando justicia social”.

Reproducimos aquí un fragmento vital del texto de los curas justicieros:

“Cambiamos futuro por pasado”

“Los acontecimientos que vive el país nos exigen decir una palabra en el nombre del Dios de la Vida. Creemos que no debemos callar y no rendirle culto a la cautela cuando se trata de la vida o la muerte de los pobres.

“Nos preocupan la acelerada disolución del estado de derecho, de las garantías constitucionales y la instalación de un virtual “Estado Policial”. Es sumamente preocupante la militarización de la Patagonia en pos de defender los intereses de los terratenientes e inversores extranjeros por encima de los derechos de la población y, dentro de ella, los derechos ancestrales de los pueblos indígenas protegidos por la Constitución Argentina. La desaparición forzada seguida de muerte de Santiago Maldonado, en circunstancias represivas ilegales de la Gendarmería, y el asesinato por la espalda de Rafael Nahuel, de quien no ha sido probada actitud violenta alguna ni manipulación de armas, deben ser juzgados y castigados según la ley.

“Más preocupante aún es la vuelta a un discurso autoritario y represivo que creíamos superado y protegido por la dinámica democrática que tanto nos ha costado construir después de la sangrienta dictadura cívico-militar del ’76.”