“El comercio” en su laberinto

José Graña Miró Quesada, el empresario más importante de los detenidos por el Caso Odebrecht, además de ser propietario de la constructora Graña y Montero, es el mayor accionista de El Comercio y hasta hace poco presidente de su directorio. Presionado por los demás socios, dio un paso al costado a comienzos de año luego que el escándalo salpicara a su diario y al conglomerado mediático alrededor.

En realidad, se trata del Grupo El Comercio y sus 168 accionistas. Aunque los importantes son 20 (pertenecientes o relacionados a la familia Miró Quesada), José Graña es el número 1 y, por tanto, su palabra pesa mucho. Dar un paso al costado y dejar la presidencia de ese directorio fue una determinación empresarial para no perjudicar el negocio, ¿pero no más? Recuerdo que el primer domingo en que se reveló la corrupción brasileña, hace ya algunos meses, la noticia fue minimizada en los medios de comunicación del que son propietarios y su principal programa televisivo lo abordó casi al finalizar el espacio (¿?). Por supuesto que las valoraciones a la hora de calificar una noticia son subjetivas y depende de los editores pero, oh casualidad, una nota que involucraba a su principal accionista era “desinflada”.

Un importante trabajo de investigación internacional sobre la concentración de medios publicado hace un año por Reporteros sin Fronteras y Ojo-Público nos confirmó que en el Perú ese primer lugar lo tiene precisamente El Comercio. Ahí se analizaron los 40 medios con mayor audiencia en nuestro país: 10 estaciones de radio, 10 portales de noticias de Internet, 10 canales de televisión y 10 periódicos. De estos, 16 son del Grupo El Comercio.

La corporación es propietaria de nueve de los más de 20 periódicos y concentra el 80% de circulación diaria en Lima y 74% a nivel nacional; además, tiene 78% de lectoría del mercado y 65% en audiencia mensual vía internet. Alrededor de este conglomerado figuran entre otras marcas, aparte del diario El Comercio, América Televisión, Canal N, El Trome, Perú 21, Gestión, Correo, Publimetro, Ojo, Bocón y Depor. Por ello, sus niveles de influencia son enormes. Los medios son negocios, como otros de rubros diferentes, pero entre sus responsabilidades están las de orientar y formar opinión pública por lo que la ética y veracidad deben ser el norte.

Hace décadas, Pedro Beltrán Espantoso, propietario del desaparecido diario La Prensa, (revolucionó el periodismo peruano) fue llamado por el presidente Manuel Prado Ugarteche para asumir la presidencia del Consejo de Ministros y el Ministerio de Hacienda y Comercio, sorprendiendo a todos porque era su mayor opositor desde las páginas de ese periódico. Beltrán aceptó y lo hizo muy bien. Cuentan los colegas de la época, algunos todavía vivos, que antes de jurar al cargo reunió a todos los periodistas en la sala de redacción del viejo local de Baquíjano y los instruyó a olvidarse que era el propietario. “Ahora soy una figura política y pública y, por tanto, deben tratarme como tal. Y si es necesario, critíquenme. Nuestros lectores no deben perjudicarse con mi cercanía a este diario”, sentenció.

Solo el tiempo dirá si los medios del Grupo El Comercio se comportarán a la altura de las circunstancias o los utilizarán para defender a su mayor accionista y presionar a autoridades.

(*) Decano nacional del Colegio de Periodistas del Perú