El caso de Burga

Manuel Burga

La justicia de Estados Unidos acusó de tres cargos a Manuel Burga y pidió su extradición. La justicia peruana redujo los cargos a uno para que pueda ser llevado al país norteamericano. Las imputaciones eran: Conspiración para lavado de activos, fraude electrónico y asociación ilícita para delinquir.

Según las leyes peruanas, solo se puede acusar de conspiración cuando es tráfico de drogas o delitos de orden constitucional. Es decir posible golpe de Estado. Por ello, el lavado de activos se le borró de las acusaciones.

Tampoco fue tomado en cuenta el fraude electrónico, pues no existe algo paralelo en nuestra legislación. Por eso, Burga solo respondía por una demanda en el extranjero.

El fiscal en todo momento sindicó a Burga como partícipe de las coimas por publicidad que cobraron los exmiembros de la Conmebol. Su acusación era de recibir 4 millones 400 mil dólares. Si bien, el juicio es en estricta reserva para la prensa se supo que una de las “pruebas” fue una foto de todos los integrantes de la Conmebol. El fiscal señaló a todos como una cofradía para aceptar coimas y sobornos.

Según las acusaciones, Burga era el que menos dinero debía repartirse, pues la Fiscalía acusaba al paraguayo Juan Ángel Napout con 10.5 millones y al brasileño Jose María Marín con 6,55 millones que fueron para sus bolsillos.

Revisando todas las acusaciones, Grondona de Argentina (ya fallecido) se le acusaba de recibir 12 millones y hasta el boliviano Carlos Chávez con 6,3 tampoco se salvó.

NO CULPABLE
Si bien puede parecer que Manuel Burga fue declarado inocente, esto no es así. El veredicto de los jueces fue declararlo “No Culpable”. Esto quiere decir que aceptan que cometió el delito, pero no hay suficientes pruebas para condenarlo.

Por ello, el juez dictaminó que Manuel Burga aceptó recibir los 4 millones 400 mil dólares en sobornos, pero al no encontrar una sola cuenta bancaria a su nombre o de terceros que puedan ser sus nexos, no lo pueden encarcelar.

Pese a que la fiscal Kristin Mace sostuvo ante el juez que por la abrumadora evidencia, todos debían ser culpables de todos los cargos, Manuel Burga salió libre. Las observaciones que le gustaba beber vino o que no le devolvió el lapicero al juez quedarán en la anécdota.

SE RETIRA
Pensar que la justicia peruana volverá a investigar a Manuel Burga, me parece difícil. Lo merecería, creo que sí. Hay muchas cosas que no son claras y si bien no aparece el dinero, eso no quiere decir que no lo tenga.

Quizás tuvo buenas intenciones cuando tomó la posta de Nicolás Delfino, pero perpetuarse en el poder aloca. Le cambia toda la perspectiva a un ser humano. Burga actuaba como si fuese el dueño de la federación y no el presidente.

Por su propio bien, Burga debe recluirse en alguna provincia peruana alejado del fútbol. Estar con su familia y aprovechar esta nueva oportunidad que le da la vida.