El candor del presidente Kuczynski

Pedro Pablo Kuczynski

A pesar de que muchos analistas calificaron la obstinación del fujimorismo de censurar al ministro Saavedra como el inicio de una política de erosión del poder del presidente hasta vacarlo, el presidente Kuczynski no tocó este delicado asunto en su mensaje a la nación y dijo más bien con candor y olor de sumisión que no buscaría una cuestión de confianza.

Sin embargo, frente a esta candorosa prudencia del Presidente no ha habido de parte de Keiko Fujimori, en su calidad de dirigente máxima de Fuerza Popular, una respuesta al mensaje presidencial, diciendo por lo menos, aunque sea por cortesía, que su partido no busca la mentada vacancia del presidente Pedro Pablo Kuczynski. Este silencio es significativo.

El Presidente, con esta declaración candorosa y sin advertencia de que no toleraría otra censura, perdió una oportunidad de demostrar firmeza y también de acumular el apoyo de las calles llenas de una juventud que rechaza tanto la esencia autoritaria como las formas vulgares del fujimorismo.

Si se repite otro linchamiento ministerial y el candor de PPK persiste, entonces tendrá las calles en su contra y la vacancia cercana. Y no es una exageración decir esto, porque hoy la vacancia de la Presidencia es un popular deporte parlamentario en la América Latina. Y el Presidente Kuczynski con el poco apoyo político con que cuenta, no sería una excepción dentro de esta tendencia parlamentaria, que no es otra cosa que un producto de la baja intensidad que tiene la democracia en nuestra región.

Entre el año 2000 y el 2016 nueve presidentes en América Latina han sido destituidos por los Parlamentos: en el año 2000 Perú inicio esta racha con Fujimori, luego siguieron los Presidentes de Argentina (2001), Bolivia (2003) Ecuador (2005), Honduras (2009), El Salvador (2012), Paraguay (2012), Guatemala (2015) y Brasil (2016).

Hoy para gobernar en América Latina y en el mundo, lo ideal es ser amado y temido a la vez, pero si no se puede ser ambas cosas, es preferible ser temido-dicho por de Nicolás Maquiavelo hace 503 años y válido hasta ahora.

Entonces, Señor Presidente Pedro Pablo Kuczynski, si usted por su candor innato quiere dialogar con Keiko, hágalo pero practicando una realpolitik, no perennice el diálogo, no se convierta en un rehén de Keiko y esté dispuesto a ser temido, a usar el arma legal que la Constitución le da contra un desgobierno y una inestabilidad inducida desde el Congreso.

No pierda otra oportunidad de usarla, y hágalo antes que el apoyo que usted tiene de la juventud y de la mayoría de la gente honesta del Perú se disuelva, y se convierta en otro Presidente fallido de la América Latina.