EEUU-Cuba: prólogo de una relación normal

El restablecimiento este 20 de julio de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba constituye el prólogo de un nuevo capítulo en la historia de sus nexos bilaterales, que necesariamente deberá cerrarse con el fin de la confrontación entre ambos países vecinos.

Con la reapertura de las embajadas de la nación caribeña en Washington y la norteamericana en La Habana se inicia un camino hacia la normalización que, sin dudas, es un hecho trascendental para sus respectivos pueblos, pero que no estará exento de obstáculos y complejos problemas pendientes por resolver.

Estados Unidos mantiene aún el tan censurado bloqueo contra Cuba, que dura ya más de 50 años, y que ha tenido como propósitos, a través de la guerra económica, comercial y financiera, además de continuas agresiones, rendir a la isla y destruir la revolución nacida el 1 de enero de 1959.

Igualmente ocupa de manera ilegal -mediante la insólita fórmula de “arriendo obligatorio”- una parte de la oriental provincia cubana de Guantánamo, donde permanece la base naval de Guantánamo y una de las cárceles más cruentas del mundo.

El gobierno cubano ha advertido que para materializarse la normalización de los nexos entre Washington y La Habana, tiene que ser levantado cuanto antes y definitivamente el bloqueo y también desmantelarse la base militar de Guantánamo.

La Habana también exige el cese de las transmisiones de radioemisoras y televisoras dirigidas a la isla con fines desestabilizadores, y el financiamiento a terroristas asentados en Miami y a grupos de cubanos que operan allí y a los que Cuba considera mercenarios anexionistas.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha dado pasos valientes para llegar al restablecimiento de las relaciones con Cuba, pero todavía queda mucho por hacer y andar en aras de conseguir que ambos países muy cercanos vivan en paz y armonía, respetándose mutuamente sobre la base del derecho a la igualdad, la autodeterminación, la independencia y la soberanía,

Con su resistencia, el pueblo de la nación caribeña, liderado primero por Fidel Castro, y hoy por Raúl Castro, se ganó el derecho a ser reconocido por su adversario histórico del Norte, hecho consumado el 20 de julio con la reapertura de las embajadas.

El prólogo de un nuevo capítulo de los vínculos entre Washington y La Habana acaba de escribirse, ahora falta que se imponga la voluntad y la sensatez para llevarlos a buen puerto, a su plena normalización.

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