Don Creías no ha muerto

En tiempos viejos, nuestros antepasados se burlaban de ciertos acontecimientos relacionados con las ofertas políticas, de matrimonio o de ventajas difíciles de creer, esgrimiendo una sentencia muy original: “Don Creía murió de un bacinicazo”; y también más radicalmente con un “Anda que te lo crea tu abuela”.

Estos simpáticos recuerdos generacionales que nos llevan a aseverar que los peruanos, nunca fuimos ingenuos o tontos de capirote como para tragarnos los sapos que nos brindaron ciertos funcionarios amigos íntimos de la trafa y la mermelada.

Hoy, en época de escándalo mayúsculo, tenemos como cena de Año Nuevo, un sapo horneado enorme, identificado con las delaciones premiadas o colaboraciones eficaces de Marcelo Odebrecht y Jorge Barata, terribles peloteros brasileños que creen mover la gordita mejor que Pelé y Neymar Junior; y que, nosotros, de la mano con el Ministerio Público y sus cometas, nos sentaremos a aplaudirlos. ¡Pichón, wiflas!

Sin duda, el Ministerio Público ha resucitado a Don Creías. Odebrecht le pasó la pelota de taquito a Barata, para que este pendejín coopere y presente documentos en contra de los angelitos políticos nacionales y se quede mudo sobre muchos otros; método que no significa mentir y perder el beneficio legal; pero sí, aminorar la indemnización que debe pagar esta empresa corrupta y corruptora a nuestro país. Solamente ocultar las operaciones sucias que les representen mayor responsabilidad monetaria.

La Fiscalía desde el inicio, como en Brasil con Marcelito Odebrecht, debió apresar y confiscar bienes a Barata; y luego, ofrecerle la colaboración eficaz y beneficios. Ahora, nos contará solo lo que considere útil a su cochina causa.

De esta forma y tal como van las cosas, se salvarán algunos peces gordos, a pesar que dan inocultables signos exteriores de riqueza mal habida, pero así se ha escrito nuestra historia republicana, con pillos monses en la canasta y avivatos en circulación hasta en Palacio de Gobierno, Congreso, regiones y alcaldías.

Don Creías está vivito y coleando. Nunca murió y a Odebrecht y Barata que les crean sus abuelitas.