Diálogo con el Perú

La voluntad de diálogo del Presidente electo Pedro Pablo Kuczynski definitivamente expresa una actitud democrática y la búsqueda de unidad nacional tras una dura campaña por la segunda vuelta y debería merecer la generosa y alturada respuesta positiva de todos los sectores, sin sectarismos ni egoísmos.

Lamentablemente, la candidata fujimorista, evidentemente por la amargura de la derrota le ha dado un temprano portazo a la propuesta, después de haber mezquinado el reconocimiento de la victoria electoral del ganador, que ha intentado cuestionar con subterfugios, hasta el desagradable extremo de que uno de sus lugartenientes sostiene que “nos han robado la elección”, sin evidencia ni prueba alguna, pues, por el contrario, hay reconocimiento unánime, nacional y de las misiones internacionales observadoras, de que la elección de segunda vuelta ha sido limpia y transparente.

Lejos de ofrecerle al Perú un gesto de desprendimiento, ha dicho en tono amenazante que su mayoría parlamentaria le hará oposición al nuevo Presidente y que usará esa fuerza para imponerle al país su programa de gobierno, ignorando que este no ha contado con apoyo mayoritario de la ciudadanía.

Tal actitud confirma que el diálogo que propone el Presidente electo tiene que desarrollarse, sobre todo, con las fuerzas diversas y plurales, políticas y sociales, que conformaron el bloque electoral de defensa de la democracia y de la transparencia, que hizo frente con éxito a las amenazas dictatoriales que conllevaba la candidatura fujimorista; contenido esencial del desenlace de la segunda vuelta que debe reflejarse en la nueva administración, sin que esto signifique repartijas de cargos ni nada que se le parezca.

Así lo entienden las voces sensatas, alejadas del cáncer de la corrupción y de la letal contaminación de los vínculos con el narcotráfico, que ven en la victoria democrática una oportunidad para llevar a nuestra Patria al desarrollo con justicia y equidad.

Para ello el Presidente electo tiene una vasta experiencia en el desempeño de funciones en el aparato del Estado, conoce sus debilidades y fortalezas y por ello podrá hacerlo más eficiente y lograr que se desempeñen adecuadamente, al servicio del pueblo quienes en él laboran. Y su experiencia como economista será de utilidad para impulsar el crecimiento económico.

Ese crecimiento de ninguna manera deberá dejar al margen al sur, tantas veces olvidado y cuyo voto por la democracia fue decisivo. Sabemos que el nuevo mandatario deberá tenerlo en cuenta, atendiendo sus demandas de consulta previa y concertación para la ejecución de grandes proyectos extractivos, de ejecución de proyectos que los pueblos del sur reclaman, como Majes Siguas II y el Gasoducto del Sur.

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