Delitos y desorden territorial en nuestras triple fronteras

Articulación de delitos en fronteras

Los Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (DESCA), están siendo violados por las industrias extractivas formales, informales e lícitas en los mares, las costas, la sierras altas y los bosques tropicales, pero particularmente en las zonas fronterizas que generalmente están olvidadas por el Estado, el mercado, la sociedad civil y los políticos.El agua, los bosques, la biodiversidad, la alimentación, la salud, las culturas y los derechos territoriales son los primeros en ser afectados por estas actividades que se realizan sin o con muy pocas vallas socio-ambientales y culturales.

No menos del 25% de la economía y el 30% de la población del planeta y la mayoría de los países de América Latina y el Caribe, están siendo acosados por actividades ilícitas y el crimen organizado.Como escribe Francisco Durand, el Perú está fracturado en Formal (F), Informal (I) y Delictivo (D), pero creo es indispensable “desnarcotizar” el diagnóstico ya el país y la sociedad está siendo impactado por actividades ilícitas en general, entra las que el tráfico de drogas es una de ellas.Un enfoque orientado exclusivamente a la política de drogas, soslaya uno más amplio que debe ser orientado a encarar todos los delitos y tráficos que nos aquejan, que tienen impactos sobre los derechos de los pueblos indígenas, la biodiversidad, el ambiente y la gobernabilidad.

Por lo tanto, el sector D no solo es tráfico ilícito de drogas y coca ilegal, sino también tala ilegal, minería delictiva, contrabando, trata de personas, tráfico de migrantes, prostitución, tráfico de personas (migrantes), tráfico de niños y órganos, tráfico de precursores y explosivos, tráfico de armas, piratería, biopiratería, secuestro-sicariato, ciber-piratería, corrupción, lavado de activos que es transversal a todo lo anterior, etc.

Actualmente las tendencias del “sector D” son las siguientes: se ha diversificado y convertido en un blanco móvil; se ha mimetizado con lo formal e ilícito; se ha incrementado más que lo formal e informal; se ha trasladado a otros lugares de país a país y de zona a zona (efecto globo); se ha dispersado territorialmente (efecto mercurio); se ha fronterizadohacia cuatro triple fronteras (efecto membrana); se ha integrado vertical y horizontalmente ya que unos delitos se apoyan en otros; etc.

Lo anterior tiene impactos depredadores sobre el ambiente y los recursos naturales como el agua, bosques, biodiversidad, suelos y culturas, de manera muy superior a lo que impactan los sectores formal e informal. Las actividades delictivas se refugian y desarrollan cada vez más en las fronteras de los países ya que éstas generalmente son porosas, con poca población y alejadas de donde se toman las decisiones.

El Perú tiene cuatro triple fronteras: con Bolivia y Chile en el desértico sur andino; con Bolivia y Brasil en el selvático sur oriente; con Colombia y Brasil en el también selvático nor-oriente; y, con Colombia y Ecuador en nor-occidente boscoso del Codo del Güepí. Estas zonas son generalmente olvidadas por el Estado, el mercado, la sociedad civil y los políticos.

En estas sociedades olvidadas, se desarrollan diversas plagas conformando economías y culturas familiares mafiosas, con redes informales y delictivas de crimen organizado, actividades que, sin controles estatales y de la sociedad civil, impactan sobre los derechos indígenas y ciudadanos, promueven el trabajo infantil, la prostitución y la trata de personas. Las zonas geográficas fronterizas “calientes” están marcados por las siguientes características:

Son fuertemente impactadas por actividades con fines ilícitos y delincuencia organizada.

Son altamente vulnerables a los impactos del cambio climático, deforestación, desaparición de especies de flora y fauna y la violación permanente de los derechos territoriales y culturales de los pueblos indígenas originarios, campesinos, bosquecinos y habitantes urbanos.

Contienen corredores biológicos de inconmensurable valor y áreas naturales protegidas transfronterizas.

Son fuentes importantes de agua dulce para consumo humano, sumideros de carbono y contenedores de enormes conocimientos tradicionales.

Se han construido, están construyendo o se construirán megaproyectos carreteros como IIRSA (Norte, Centro y Sur), energéticos, extractivos como minería, gas y petróleo y agropecuarios como biocomercio soyero, palma aceitera, biocombustibles, etanol de caña y ganadería mayor.

Todos estos proyectos impactan la biodiversidad, la sostenibilidad alimentaria, las culturas y las economías de la mayor parte de la cuenca amazónica.

Son zonas que, debido a lo mencionado y al olvido, están territorialmente desordenadas en las que se hace indispensable impulsar procesos sociales, políticos, culturales y también técnicos de Zonificación Económica Ecológica y Ordenamiento Territorial. Esta tarea titánica le corresponde coordinar al Centro Nacional de Planeamiento Estratégico CEPLAN, que preside Javier Abugattas. Estas zonas alejadas y olvidades están significativamente militarizadas y policializadas y en ellas proliferan diversas formas de corrupción pública y privada, crimen organizado y en general formas antidemocráticas de relaciones sociales y políticas.