Decretazo PPK impone flexibilización laboral semiesclavista

El 10 de noviembre del 2016, utilizando las facultades delegadas por el Congreso, el Gobierno de PPK publicó en el Diario Oficial “El Peruano” el Decreto Legislativo N° 1246 que supuestamente está destinado a diversas medidas de simplificación administrativa. Este decretazo incluye un contrabando descomunal: generaliza la flexibilidad laboral arrasando los derechos laborales universales, para imponer la máxima desigualdad social en las relaciones laborales, con un patrón despótico subordinando como semiesclavo a un trabajador aislado y sin derechos. Ya había anunciado el Ministro de Trabajo que los empleadores usaban poco los contratos temporales, por lo que iba a ampliarlos y generalizarlos. Es lo que hace esta arremetida neoliberal.

Casi escondido en el Decretazo 1246, se plantea la eliminación de registrar obligatoriamente ante el Ministerio de Trabajo los contratos temporales de las empresas con sus trabajadores, así como eliminar los registros de convenios de formación laboral juvenil y prácticas pre profesionales. Se la reemplaza por una simple declaración en una planilla electrónica. La que está a cargo del empleador, sin negociación entre la partes, sin el marco de los derechos colectivos del trabajador. Sin obligaciones reales. A cargo de una Sunafil que ya está desactivada.

Actualmente, en una población trabajadora mayoritariamente informal, es una minoría de 19 % la que accede a contratos formales. La contratación permanente se da solo en uno de cada tres trabajadores, y en el caso de los jóvenes en uno de cada 20. Este es el “poco uso”, que ahora va a generalizarse. Esta es la flexibilización neoliberal: despido barato, para contratos baratos y sin derechos.

Los contratos temporales y convenios de formación, son una excepción a la contratación laboral permanente con derechos, y solamente deberían proceder bajo ciertas causales objetivas. El reconocimiento de la permanencia en el puesto de trabajo busca otorgar seguridad a los trabajadores y sus familias.

El reconocido laboralista Javier Neves ha declarado: “como los poderes de las parte son desiguales, eso significaría la generalización de las contrataciones de duración determinada. Y con esta, la aniquilación de la protección contra el despido. Todos tendrían vínculos temporales, que se extinguirían al vencimiento del plazo y podrían renovarse indefinidamente. Nadie tendría que ser despedido. El fin de un principio.”

He presentado el 15.11.2016 ante el Congreso, el Proyecto de Ley 640 para derogar esta nueva ley semiesclavista, ley similar a la Ley Pulpín que el pueblo, con los jóvenes movilizados, derrotó en las calles. ¡La Patria y el trabajo se defienden! ¡Defendamos los derechos al trabajo y la vida digna!

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