Corea del Norte: suicidio, retórica e impotencia China

Kim  Jong  y sus generales, con  medallas hasta las rodillas, han amenazado  con lanzar  sus misiles balísticos  a 25 millas de Guam.

OSWALDO DE RIVERO

Kim Jong y sus generales, con medallas hasta las rodillas, han amenazado con lanzar sus misiles balísticos a 25 millas de Guam, y el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, general James Matti, les replicó, diciendo: “El régimen de Corea del Norte corre el riesgo de suicidarse”.

En efecto, un solo submarino nuclear norteamericano de la clase Ohio con 14 misiles Trident, cada uno de ellos con 12 ojivas termonucleares que son 15 veces más poderosas que la bomba de Hiroshima, podría tan solo con uno de sus misiles, incinerar al régimen de Kim Jong Un y a la mayor parte de la población norcoreana.

El tiránico régimen de Corea de Norte no es suicida; lo que ocurre es que siempre usa con sus enemigos un lenguaje apocalíptico, inclusive cuando amenaza con armas convencionales. Sin embargo, hacer esto con armas nucleares es muy peligroso, porque invita a la potencia nuclear amenazada (Estados Unidos) a un ataque preventivo.

Con armas nucleares no hay retorica patriótica, cosa que hoy existe peligrosamente en Corea del Norte y en Donald Trump. Todos dicen que recurran a la diplomacia, pero la diplomacia ha probado que no funcionará sin una vigorosa actitud de China, que hoy está ausente.

Hasta ahora China, a pesar de haber aprobado sanciones en el Consejo de Seguridad contra su aliada Corea del Norte, no ha hecho una aplicación rigurosa de las sanciones como para domar la insana política nuclear de Kim Jong Un y lograr negociaciones para desnuclearizar la península de Corea.

El partido comunista de China comunista, que administra el capitalismo de estado chino, está enamorado de una globalización neoliberal que le permite crecer al 6% y tener acceso a todos los mercados del mundo. Esto ha influido a que descuide las pretensiones nucleares de su aliada Corea del Norte, y ahora ya es muy tarde para que esta renuncie al arma nuclear. Así, la nuclearización de la península coreana ha probado la impotencia diplomática de China frente a Corea de Norte.

En efecto, China se ha declarado nada menos que “neutral” si Corea del Norte ataca a los Estados Unidos; pero al mismo tiempo, ha dicho que la defenderá si los Estados Unidos ataca primero. Esta posición favorece a los Estados Unidos porque este no va a lanzar un ataque preventivo pero sí va a dar una respuesta devastadora no nuclear si Corea del Norte lanza sus misiles a 25 millas de Guam.

La realidad ha demostrado que la diplomacia china no tiene hoy poder para cambiar la política nuclear de Corea del Norte. Se podría decir que China es hoy un gigante económico y a la vez un enano diplomático que se declara “neutral” al no poder desactivar una peligrosa tensión nuclear en su propia frontera.

El resultado de esta impotencia diplomática de China es que el tiránico y peligroso régimen de Corea del Norte es un nuevo miembro del restringido club de las potencias nucleares. Y Estados Unidos tendrá que acostumbrarse a vivir con esta nueva amenaza.