Comunícate +

Es el título del libro de mi autoría, que presenté la semana pasada en la Feria del Libro “Ricardo Palma”. Aprovecho mi columna semanal para compartir un extracto de él.

PRESENTACIÓN
La comunicación, en todas sus manifestaciones, ha sido desde siempre mi preocupación. En el colegio, escribía, editaba, imprimía y vendía una publicación a la que llamé La antorcha agustiniana. No recuerdo la frecuencia y tampoco el precio al que la vendía a mis compañeros, pero sí me veo escribiendo a máquina todas las secciones, diagramando sobre un esténcil y luego operando el mimeógrafo que teníamos en casa. El olor a tinta me resultaba irresistible.

Muchos años más tarde, en agosto del 2009, mi buen amigo Manuel Robles me invitó a colaborar con una columna semanal en el diario La Primera, propuesta que acepté de muy buena gana.

Después de haber hecho el primer envío, Manuel me llamó para confirmarme que lo había recibido y me dijo algo así como: «Maestro, ahora espere usted a que llegue el domingo para verlo publicado y sentir el olor a tinta». Cuando lo vi publicado y sentí, efectivamente, «el olor a tinta», me dije a mí mismo: «Sí, pues. Una cosa es hablar y otra arriesgarse apostando por el texto escrito».

Durante tres años, domingo a domingo, mis colaboraciones han ido apareciendo en el citado diario (hoy diario UNO), hasta que, en algún momento, se me ocurrió que podía juntarlas en un libro que trascendiera la fugacidad propia de las publicaciones periódicas.

Así, pues, recopilé todos los artículos, los seleccioné, los reformulé y los ordené temáticamente en cuatro secciones: la primera se refiere a la comunicación, que es el principal tema alrededor del cual gira mi actividad laboral; la segunda, al mundo del trabajo, otro ámbito que me fascina porque considero que, lejos de ser una carga, el trabajo debería ser para el adulto lo que el juego es para el niño; la tercera son algunas reflexiones sobre nuestro querido país, mientras que la última está dedicada a ver cómo podemos mejorar cada día el maravilloso regalo de estar vivos.

En todos los artículos, he tratado de compartir con los lectores mi experiencia; es decir, los conocimientos que voy acumulando mientras camino por la vida, y que pienso que pueden resultarles útiles para el propósito de que se hagan cada vez más creíbles y queribles.