Castigo a todos los culpables sin favoritismos

Durante las últimas semanas, el tema de la corrupción está presente en la escena política. Las declaraciones de los implicados en el caso Lava Jato empiezan a remecer la élite del poder político. Lo que queda claro es que el sistema político peruano está completamente carcomido por la corrupción. Desde las más altas esferas hasta los funcionarios de menor nivel.

Esta situación merece la más amplia indignación y rechazo del pueblo peruano. Los trabajadores organizados nos hemos expresado con claridad. Queremos que se realicen todas las investigaciones necesarias y pertinentes. Y que la justicia castigue a todos los culpables en igualdad de condiciones, sin favoritismos.

Este problema de la corrupción es estructural. Se trata de prácticas que vienen de antaño y que han llegado a altos niveles de sofisticación durante los gobiernos de Fujimori y García. Eso explica las últimas acciones del fujimorismo en contra del Tribunal Constitucional y del fiscal de la Nación. Aquí no se trata de torpeza como señalan algunos analistas. Más allá de las diferencias internas, el fujimorismo entiende que debe detener las investigaciones que pondrían en peligro su éxito electoral en el 2021. Es pues, un plan concertado para debilitar el Estado de Derecho.

La crisis política se traduce en obras de construcción detenidas, las inaceptables exoneraciones tributarias a las grandes empresas, mientras la inseguridad ciudadana sigue segando vidas de dirigentes sindicales. Por esta razón, la FTCCP apoya la iniciativa del Sindicato de Trabajadores en Construcción Civil de Lima y Balnearios para movilizarse el próximo 6 de diciembre por las calles de Lima, a la que se han sumado los sindicatos del sur chico y norte chico y los sindicatos de los Balnearios del Sur y del Callao. Se trata de exigir al Ministerio de Vivienda, por el reinicio de importantes obras de infraestructura; y demandar al Ministerio del Interior que reactive la Comisión Multisectorial para combatir al crimen organizado.

No podemos dejar de mencionar el Día de la No Violencia contra la Mujer. Esta fecha debe ser un momento para reflexionar sobre este flagelo social, e implementar desde el Estado las medidas necesarias para combatir este mal. Hay que ser firmes en rechazar toda forma de violencia de género en el mundo del trabajo, desde la brecha salarial hasta el acoso laboral.