Barrio Seguro: Prevención focalizada

Operativo policial en barrios inseguros delincuencia

Hemos identificado cada uno de los barrios en que vamos a intervenir. En términos generales, se puede hablar de barrios de entre 10.000 y 20.000 habitantes, con un promedio de 60 manzanas, en zonas urbanas de ciudades grandes.

En el Perú todos estamos expuestos al delito en alguna de sus formas. Sin embargo, el delito violento está muy focalizado. Del total de delitos patrimoniales, el 65% ocurre en solamente 100 distritos del país. No solo eso, el 56% de los homicidios ocurre en 6% de ellos (114 distritos). Es decir, hay un problema general, pero a la vez, también específico y que se concentra en, relativamente, pocos lugares.

Y se puede focalizar todavía más. No en todos los barrios de cada distrito identificado hay la misma incidencia delincuencial. En algunos ocurre con mucha mayor intensidad. A ellos apunta Barrio Seguro.

Barrio Seguro se plantea, por tanto, incidir en los 100 barrios más peligrosos del Perú y avanzar a transformarlos en un mediano plazo, con una estrategia multisectorial. Quizás la forma de frasearlo de la manera más gráfica sea la siguiente: ¿cómo hacemos para que en esos lugares los chicos de 9 o 10 años no se conviertan con el paso del tiempo en pandilleros o, peor aún, en sicarios?

Hemos identificado cada uno de los barrios en que vamos a intervenir. En términos generales, se puede hablar de barrios de entre 10.000 y 20.000 habitantes, con un promedio de 60 manzanas, en zonas urbanas de ciudades grandes, en donde se combinan estadísticas de alta incidencia delictiva, alto índice de homicidios y un número significativo de población penal que vivía allí antes de entrar la cárcel.

En estos barrios hemos empezado a lanzar este programa desde noviembre del 2016. Iniciamos con cinco: Wichanzao en el distrito de La Esperanza, Río Seco en El Porvenir y otro en la zona centro de Florencia de Mora (todos ellos en Trujillo), además de los de San Agustín (Chincha Alta) y Chocoy (Barranca).

Este año hemos extendido el trabajo a los barrios de Miraflores, en Zarumilla (Tumbes); Urrunaga, en José Leonardo Ortiz (Lambayeque); San Pedro, en Chimbote, y Shancayán, en Independencia-Huaraz (Ancash); Huáscar, en San Juan de Lurigancho, y el Porvenir-Matute, en La Victoria (Lima); además de Tiwinza-Sarita Colonia (Callao). Más al sur tenemos el barrio de Asunción 8, en Imperial-Cañete (Región Lima).

Para finales del 2017 habremos inaugurado Barrio Seguro en 22 lugares: Nueva Esperanza-Villa Perú Canadá (26 de octubre-Piura), Alto Trujillo (El Porvenir), Barrios Altos (Lima), Sexto Zona (El Agustino), Centro Histórico (Rímac), Cerro Colorado (Juliaca), Salcedo (Puno), Sector 3 (Tacna), y Zarzuela (Cusco). Para el 2018, tendremos 30 más, superando los 50 barrios a la mitad de la gestión.

La estrategia de trabajo es de mediano plazo y parte de asignárselo a la comisaría que tiene jurisdicción allí, a la que se le añade personal y equipamiento adicional de refuerzo, bajo el mando de un comisario seleccionado y capacitado por el equipo del programa para que adopte una visión comunitaria de acercamiento a la población. A la vez, desde el lado de las unidades de élite de lucha contra el crimen organizado de la PNP, se planifican acciones de extirpación de estructuras criminales que afectan a esa población.

Esto se articula con un conjunto de programas especiales de diferentes sectores del Estado, empezando por la municipalidad y todo lo que puede aportar un alcalde comprometido es un plus tremendamente importante para el éxito de la estrategia. Además, se convoca a diferentes sectores del Estado que tienen algo que aportar en la reducción de los factores de riesgo, creando un clima social capaz de sacar a estas poblaciones de la situación de exclusión y desesperanza en la que viven.

Los programas con los cuales ya estamos trabajando de la mano para que focalicen parte de su acción en nuestros barrios durante este año, o de no ser posible ahora lo planifiquen para el 2018, son los siguientes: Beca Doble Oportunidad, Orquestando, Expresarte, Jóvenes Productivos, Trabaja Perú, Juguemos, Centro de Emergencia Mujer, Mejorando mi Barrio, Programa de Prevención y Atención de Consumo de Drogas, Puntos de Cultura, Deporte para Todos, Salud Mental Comunitaria, Cuna Más. Además de otros muchos programas que se van sumando en el proceso a nivel local.

En Trujillo actuamos de la mano con las Naciones Unidas, que ya había avanzado allá trabajos muy importantes con una visión comunitaria e integral, desde un enfoque de seguridad humana. El programa es tan importante para nosotros que hemos gestionado un crédito del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para darle mayor capacidad y sostenibilidad en los años que vienen. Asimismo, estamos buscando alianzas con universidades para que se comprometan con proyección social, aportes técnicos y voluntariado. A cada una de estas universidades les pedimos que “adopten”, al menos, un barrio.

Barrio Seguro es una estrategia que debe intervenir no menos de dos años antes de poder decir que su trabajo se ha consolidado. Para poder evaluar con seriedad su eficacia, se parte de una línea de base con una encuesta a profundidad del INEI que analiza el estado delincuencial del lugar y la realidad social de los vecinos, incorporando también a la medición barrios de “control”, que no son intervenidos, comparando la diferencia en la evolución de los indicadores en cada uno de ellos. De esta manera podremos comunicar con certeza cuando nuestra estrategia haya tenido éxito en reducir el espiral de crimen y violencia en cada uno de estos barrios.