Año de la incertidumbre

El año que empezó está cargado de incertidumbre. Hay riesgo en la economía, en las relaciones internacionales, en el comercio exterior, en las alianzas y bloques. El nuevo presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien inicia su mandato dentro de pocos días, ha anunciado una guerra económica contra sus socios europeos. En el aspecto militar ha precisado que la protección estadounidense dependerá de que los aliados europeos paguen más.

La apuesta proteccionista de Trump pueda poner en jaque a los tratados de libre comercio suscritos con México y otros países latinoamericanos, entre ellos el Perú. Por otra parte, la política contra los inmigrantes suscita temores no solo en los latinos que viven y trabajan en la tierra del Tío Sam. Angela Merkel, la canciller alemana, ha expresado que la cooperación con los Estados Unidos dependerá del respeto que Washington muestre por “el respeto a la ley y la dignidad del hombre”.

La Unión Europea tiene sus propias incertidumbres. En los próximos meses hay elecciones en Italia, Holanda, Francia y Alemania. En países como Francia e Italia la ultraderecha, que esgrime lemas antieuropeos y populistas, puede ganar.

Algunos analistas conservadores creen que es hora de preguntarse seriamente si los aliados que forman parte de la definición de Occidente –la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la Unión Europea– pueden sobrevivir en el 2017 en su forma actual.

“La era de la post Guerra Fría, de la globalización liderada por Occidente, el predominio de Estados Unidos y el cómodo avance de los valores liberales internacionales ha terminado”, dice, por ejemplo, Simon Fraser, jefe del Servicio Diplomático de Reino Unido de 2010 a 2015.

“Las presiones que estamos viendo en el orden internacional que hemos conocido desde el final de la Segunda Guerra Mundial reflejan una descentralización o ‘atomización’ del poder en múltiples niveles”, explica, a su turno, el General estadounidense Stanley McChrystal, quien comandó las fuerzas de la OTAN en Afganistán de 2009 a 2010.”

Hay dos actores que aparecen cada vez con más fuerza en el panorama internacional: China y Rusia. China lucha por reivindicar soberanía en un sector del océano. Rusia ha demostrado en Siria que su poderío militar y su habilidad estratégica no pueden ser desestimados. El general McChrystal refleja sin duda esa convicción del Pentágono, que se jugó entero en Siria.

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