América 2666, un cementerio olvidado

En el imaginario de Bolaño (Chile 1953-2003) se fortalece la posibilidad de que  por el año “dos mil seiscientos y pico” se inicie una revolución invisible.

La llamada América Latina unitaria es una fantasía en los EEUU, cuando uno se acerca a unas comunidades del Sur golpeada por la indiferencia.

El número 2666, título de la novela de Roberto Bolaño, según destacados profesores de Literatura, coincide que esta fecha bien “podría ser inscrita en un lápida que nos descubre a todos, personajes y lectores, como habitantes de un futuro cementerio olvidado, poblado de voces”.

En el imaginario de Bolaño (Chile 1953-2003) se fortalece la posibilidad de que por el año “dos mil seiscientos y pico” se inicie una revolución invisible que ya se estaba gestando pero que tardaría en salir a las calles al menos cincuenta años más. O quinientos. O cinco mil”

Roberto Bolaño, “el más influyente y admirado novelista en lengua española de su generación”, según Sontag, para quien su muerte a los cincuenta años, es una gran pérdida para la literatura y para muchos de los que vivimos aún estos años de incertidumbres.

“Ellos han construido un país con buena educación y buena salud pública”, expresa con amplia sonrisa una cubana que dejó la isla caribeña, en los años sesenta y sigue pensando en las fronteras físicas y mentales como un solo cielo iluminado por estrellas, que lamenta que el acercamiento con EU se haya truncado.

Pilar Blanco nos habla desde un hospital de Nueva York, donde trabaja como parte de un servicio de calidad para los veteranos de las fuerzas armadas de los Estados Unidos. ¿Por qué cree que ahora existe tanta violencia en ciudades como NY, teniendo como actores a jóvenes que llegan o llegaron desde el Sur de Río Bravo, como es el caso los MS13?, se pregunta caminando por las pasillos de ese nosocomio.

Formada en el trabajo social diario, acompañada de un médico Congo-Belga, Pilar Blanco explica que la mayor violencia proviene de las personas en donde nunca se respetó la dignidad humana. La violencia tiene sus orígenes, causas y efectos en la miseria moral de quienes burlan las llamadas democracias electorales.

La Mara Salvatrucha, o MS13, aparece en los años ochenta en los barrios pobres de refugiados de Los Ángeles. Nace de la fuga masiva hacia el norte de jóvenes del Salvador, Guatemala y Nicaragua, como consecuencia de las guerras civiles para derribar dictaduras militares y el fracaso de los gobiernos “democráticos” que han terminado en la exacción fiscal.

Ahora, los grupos de poder económico que pudieron huir de Colombia, envuelta en la lucha entre caudillos tradicionales – Farc y narcotráfico, ocupan el primer lugar en las estadísticas de migración legal de Suramérica a los Estados Unidos. Este sector migrante, al insertarse a la vida norteamericana, sigue manteniendo esa distancia local con sus paisanos marginales. “Los 100 años de soledad” que escribió García Márquez, es un discurso que descubre la ausencia de la solidaridad.

La llamada América Latina unitaria es una fantasía en los EEUU, cuando uno se acerca a unas comunidades del Sur golpeadas por la indiferencia. Mientras las pandillas mexicanas reinaban en el bajo mundo local, los inmigrantes endurecidos por la guerra centroamericana, fácilmente se organizaron en grupos rivales. El más fuerte de ellos se llamó la Mara Salvatrucha.

“Mara” es un término centroamericano para pandilla; “salva” se refiere a El Salvador; “trucha” es un término del argot para “inteligente” o “agudo”. Con la concentración de hispanoparlantes en Los Ángeles, la pandilla se expandió a otras nacionalidades y luego a otras ciudades, explica el Diario NY.

El violento crecimiento de la pandilla en los EEUU se debe a la decisión de utilizar la política migratoria como una herramienta contra las pandillas. En el 2017 la pandilla se encuentra en su segunda o tercera generación.

El aumento de la presión sobre la MS13 se debe al surgimiento de escuadrones de la muerte anti-pandillas compuestos en su mayoría por miembros de los militares y la policía. Ya en enero del 2017, la MS13 expresó un deseo de entablar negociaciones con el gobierno de El Salvador.

Sin embargo, este diálogo no parece llegar a tener lugar debido a la resistencia a la idea por parte de los políticos y la sociedad. En la teoría, la MS13 tiene una jerarquía, un lenguaje, y un código de conducta, aunque la pandilla está poco organizada, con células en toda Centroamérica, México y los Estados Unidos. Fuentes militares indican que al Sur de los EEUU hay unos 70.000 miembros de pandillas en el Triángulo del Norte (Salvador-Guatemala-Nicaragua)

La violencia crece como el desempleo. El informe de la OIT 2016, señala que la tasa de desocupación promedio en América Latina llegó a 8,1%. En el 2017, las proyecciones llegan a 8,4%. Hay 25 millones de personas que buscan trabajo sin conseguirlo.

La situación de los jóvenes es preocupante. El Diario Gestión de Perú informa que la Sunat pone la mira en el desbalance patrimonial de más de 33,000 personas, mientras el ingreso mínimo mensual es de 220 dólares. En América Latina y el Caribe hay al menos 130 millones de personas trabajando en condiciones de informalidad, lo que representa al 47,7% de los trabajadores.

Pero esa idea de la formalización es una quimera. La corrupción y el despilfarro de las arcas fiscales inducen a la migración al Norte, y los miles de potenciales “maras” crecen, en medio de la persecución policial-militar.

La violencia tiene matices, pero en suma, cualquiera sea el origen, la vida pierde sentido. La migración laboral, que abarata el costo de vida en los EU en comparación de cualquier mercado latinoamericano, se debe a esa informalidad o aporte de la mano de obra en la gran economía del Norte.

2666 es una radiografía del mundo industrial en el Tercer Mundo, una panorámica de la frontera, un relato policial de primera magnitud. No parece exagerado sostener, como dice Sontag, que la obra de Bolaño va ocupando un lugar de excepción, en una voz imprescindible de nuestro tiempo desde la Siberia hasta West Frankfort, del sur de Illinois, una localidad que votó decididamente a favor de Donald Trump.