Alberto Gálvez

Esta noche, a las 7 pm., en la Librería Virrey de Miraflores (ubicada en el óvalo de las Brujas de Cachiche), se presenta el libro de Alberto Gálvez Olaechea “La palabra desarmada”. Figuro entre los comentaristas, entre los cuales hay destacados analistas como Santiago Pedraglio, Nelson Manrique y Anahí Durán.

Espero que mañana sea un buen día para mí, en una etapa de mi enfermedad que me hace oscilar de bueno a malo sin que pueda hacer nada por detener esta evolución.

Sea como sea, estaré ahí con un texto escrito o con mi presencia física. Soy amigo de Alberto Gálvez desde hace más de 40 años, y de esos un total de 27 permaneció preso.

Lo visité en Castro Castro hasta en dos oportunidades, y siempre lo encontré escribiendo, pero tuve que ceder cuando los médicos me prohibieron los ambientes que podrían ser contaminantes.

Luego vinieron las noticias que anunciaban los tipos peligrosos que estaban por abandonar la prisión, entre ellos Alberto, a los que les retiraron beneficios penitenciarios que ya habían ganado con su esfuerzo y les alargaron la condena.

Por eso cuando recibimos la llamada de Alberto Gálvez para visitarnos en casa, no me sorprendió que me lo comunicaran en voz baja.

Como si a un poco más de volumen los medios que hacen los escándalos se darían cuenta que lo que para ellos era un “pez gordo”, había recuperado su libertad hacia dos meses, sin armar la bulla suficiente.

Estoy muy feliz de saber que se hizo algo de justicia. Y que Alberto salió para continuar una batalla por la palabra, es decir por la interpretación del período de la guerra interna 80-90, que incluye autocrítica, reflexión y polémica, en la que se ha especializado.

No quiero adelantar nada del libro, para alentar la asistencia a la presentación. Pero de lo que estoy seguro es que esta reunión marca un hito. Será la primera vez que el público podrá intercambiar ideas con un subversivo de carne y hueso y discutir su balance político.

¿Cuántas oportunidades como esta habrá en los siguientes años? Imposible saberlo, más aún con la posibilidad de que el fujimorismo llegue al poder e imponga la ley de una sola versión sobre hechos que desde el inicio fueron complejos y discutibles.

Alberto es valiente al proponerse tratar temas que lo involucran y en desarrollar un punto de vista propio. Deseo mucho el éxito de la presentación de la noche, y poder llegar hasta allá. Somos muchos los que tenemos para ganar en la discusión de El Virrey. Los esperamos.

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