25 años de la captura del siglo ¿y ahora qué?

Los Peruanos no podemos olvidar los años de terror y zozobra que sembró Sendero Luminoso en el país. Este 12 de setiembre recordamos 25 años de la captura de Abimael Guzmán, eran las 8:14 de la noche y diversos agentes policiales esperaban la orden. Estaban en los alrededores de la calle 1, Nº 459, en la urbanización Los Sauces, Surquillo.

Esa noche, cayeron con Abimael Guzmán, Elena Iparraguirre, Marizta Garrido Lecca, Carlos Incháustegui y Laura Zambrano Padilla, entre otros miembros de la cúpula del grupo terrorista. Empezaba el comienzo del fin de Sendero Luminoso.

Han pasado 25 años de la captura del líder terrorista Abimael Guzmán y la cúpula senderista, Ha corrido mucha agua bajo los puentes desde entonces, algunos han pretendido RENTABILIZAR la acción terrorista y redefinirla como conflicto armado interno y poner al Estado en el mismo plano que el movimiento terrorista.

Las sociedades democráticas son vulnerables a las acciones terroristas, ya que se basan en la garantía de los derechos y libertades .Los terroristas se aprovechan de estas garantías para actuar más libremente y perpetrar sus ataques

Lamentablemente, desde el año 2001 se ha perseguido de manera INJUSTA a los militares y policías que valerosamente lucharon en defensa de la ciudadanía; y se han levantado monumentos de los materiales más sólidos, piedra y concreto como para que perduren en el tiempo, ante ¿la acción agresora del terrorismo? No podemos mezclar a víctimas con victimarios, es lo menos que merece la memoria de aquellos que perdieron sus vidas a manos de las sanguinarias huestes del camarada Gonzalo, así como sus familias.

Ahora han empezado a salir en libertad, luego de cumplir condenas revisadas, los líderes más identificables de las organizaciones terroristas Sendero Luminoso y MRTA. A quienes creemos en el Estado de derecho como base de una nación justa y próspera, nos toca aceptar que cumplidas las condenas aun cuando no hayamos estado de acuerdo con la revisión de sentencias, le corresponde la libertad. Eso no significa, por cierto, que a un amplio sector de la población le deje de generar preocupación la libre circulación de quienes causaron tanto daño y retroceso al país, quienes no han pedido perdón, dudamos que, en muchos casos, sus intenciones hayan cambiado.

Si ello no nos preocupa, si creemos que las condiciones actuales de nuestro país hacen imposible que esta amenaza se fortalezca y resurja, si consideramos que nuestras diferencias no las podemos resolver por la vía democrática, entonces no hemos aprendido nada. Si seguimos revalorando el accionar terrorista, de verdad no hemos aprendido nada.

¿Y qué está haciendo el Gobierno? ¿Dónde está el ministro delInterior y nuestros cuerpos de inteligencia, aquellos que no terminan de identificar el nivel de infiltración de los grupos filo-terroristas en las recientes huelgas del magisterio. Cuentan con las herramientas necesarias para monitorear las acciones de los terroristas recién liberados? Esperamos no volver a repetir la historia, por la indiferencia de nuestros gobernantes.

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