Contáctanos

Especial

Arduo “camino hacia la libertad” en el Sáhara Occidental

Publicado

en

Arduo “camino hacia la libertad” en el Sáhara Occidental

La historia del Sáhara Occidental, la última colonia en África, es la historia de la violación flagrante del derecho internacional y de la persistencia de la ocupación militar durante cuatro décadas por parte de un país africano sobre otra nación africana.

Pero también es la historia de la violación sistemática de los derechos humanos, de miles de historias de familias separadas por la fuerza, de vidas y sueños robados, pero con un sabor de resistencia y la negativa del pueblo de este territorio a abdicar.

Desde los primeros días de la invasión del territorio por Marruecos en octubre de 1975, miles de saharauis huyeron de los bombardeos y asesinatos masivos, buscando refugio en la vecina Argelia bajo la protección y organización del movimiento de liberación saharaui, Frente Polisario.

Y todavía siguen allí, viviendo en el segundo campo de refugiados políticos más antiguo del mundo después de los palestinos. Para empeorar aún más la situación, el ejército marroquí construyó un muro militar de 2.700 km de largo sembrado de millones de minas terrestres y miles de soldados, intensificando así la separación de las familias.

La mujer saharaui siempre ha sido un fuerte pilar de la cultura nómada y beduina saharaui, no solo a nivel social, sino también en la participación política en la vida colectiva. Incluso fue consultada en situaciones de guerra, porque en la cultura tradicional saharaui, todos deben participar en la toma de decisiones, incluidos los niños, a los que se motiva desde una edad muy temprana a forjarse una personalidad fuerte, necesaria para enfrentarse a las dificultades del desierto.

Desde que comenzó la invasión, las mujeres y los jóvenes saharauis fueron los principales objetivos de la opresión marroquí, pero también fueron los primeros en levantarse y resistir con el rigor de la juventud, el apego a la identidad y el rechazo de la dominación y la agresión extranjeras.

MUJERES SAHARAUIS: EL MISMO SUFRIMIENTO, EL MISMO DESTINO

Elghalia Djimi y Mbarka Mehdi, dos mujeres de mediana edad reflejan la historia de este conflicto mal cubierto en los principales medios de comunicación. Mbarka huyó de la invasión con su familia cuando era niña, para vivir en los campos de refugiados. Es periodista en la televisión saharaui. Perdió de vista a muchos miembros de su familia que se quedaron en la ciudad ocupada de Smara desde 1975, y desde entonces no ha podido ver su tierra natal.

Al otro lado del muro militar, Elghalia vive en la capital ocupada del Sáhara Occidental, El Aaiún. Todavía era joven cuando se convirtió en víctima de desaparición forzada en una cárcel secreta marroquí durante 4 años, de 1987 a 1991. Después de su liberación, comenzó una larga y valiente lucha contra las violaciones de los derechos humanos en su país, convirtiéndose en vicepresidenta de una Asociación saharaui de derechos humanos que trabaja bajo la dominación colonial marroquí.

“Cuando vi las vergonzosas fotos de prisioneros iraquíes en Abou Ghraib en 2004, no me sorprendió realmente, porque viví humillaciones similares con muchos de mis compatriotas saharauis, hombres y mujeres, en un campo de detención secreto en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, en 1987”, dice El Ghalia Djimi, condenando lo que describe como uso sistemático de la tortura y la opresión por parte de las autoridades marroquíes en su territorio, desde su ocupación hasta la fecha.

“Nada ha cambiado”, dice Elghalia. “La misma rancia actitud de negación de todos los derechos, la misma rancia arrogancia y crueldad se sigue ejerciendo hoy contra cualquier saharaui que se atreva a protestar contra la ocupación marroquí. Y esto sucede todos los días, pero nadie habla de ello, excepto las pocas organizaciones, observadores internacionales o periodistas que logran visitar el territorio en ese momento. ¡Aun así, rara vez se les escucha, si es que se les escucha alguna vez!”, añade.

De hecho, todas las organizaciones internacionales relevantes de derechos humanos, como Human Rights Watch, Amnistía Internacional, la Fundación Robert F. Kennedy, Front Line Defenders y muchas otras, han informado sobre estas violaciones en los últimos 20 años, frecuentemente con evidencias y pruebas muy contundentes de los abusos cometidos por funcionarios marroquíes. Sin embargo, las Naciones Unidas no protegen al pueblo del Sáhara Occidental, que todavía está en la lista de la Cuarta Comisión de Descolonización de la Asamblea General.

“Conozco a muchos compatriotas que fueron asesinados bajo tortura o debido a unas condiciones de detención inhumanas solo porque eran saharauis”, agrega Elghalia. “Mi propia abuela, de 60 años, falleció en un campo de detención secreto marroquí a mediados de la década de 1980, y todavía no sé cómo murió. ¿Quién es responsable de eso? ¿Y, ante todo, por qué fue detenida? Lo único que sé es que el Consejo Consultivo Marroquí para los Derechos Humanos, después de años de negar la relación del Estado con su desaparición, de repente, en 2010, puso su nombre en una lista de más de 350 saharauis que murieron en cárceles secretas entre 1975 y 1993. Pero, no se produjo ninguna reacción internacional tras ese reconocimiento de responsabilidad. A nadie parece importarle”, dijo con lágrimas resbaladizas en su mejilla, que limpió inmediatamente para no dar aspecto de debilidad.

OTRA CARA DE LA MONEDA

La historia de Mbarka Mehdi, es diferente. Contaba solo 6 años cuando tuvo que huir, en 1975, con algunos miembros de su familia, de los ataques militares marroquíes contra la ciudad ahora ocupada de Smara, para vivir desde entonces en los campos de refugiados en el suroeste de Argelia.

Los saharauis construyeron los únicos campos de refugiados del mundo completamente organizados y administrados por los propios refugiados. Constituyeron su Gobierno en el exilio, la República Saharaui, en 1976, para autoorganizarse en pequeñas ciudades o campamentos de refugiados que llevan el nombre de sus ciudades ocupadas que hubieron de abandonar.

Construyeron escuelas, hospitales, ministerios y administraciones para proporcionar lo básico a unos 200.000 refugiados. Y así dieron un ejemplo único de determinación y voluntad de resistir la ocupación extranjera, no solo a nivel político, sino a todos los niveles que preservan su identidad y cultura como una auténtica nación africana que lucha por la libertad, rechazando la dominación cultural y política o la rendición a un Marruecos fuertemente apoyado por Occidente.

“Yo era joven, pero podía ver y sentir un terror que aún vive en lo profundo de mí. En particular, tenía recuerdos borrosos de la atmósfera de pánico, gritos y largas noches de miedo que no podía entender, y principalmente recuerdo cómo tuvimos que huir de nuestra casa, dejando todo atrás, llevando solo la ropa que teníamos puesta y algunos otras cosas esenciales. Y, sobre todo, todavía recuerdo a mis primos, a quienes perdí de vista desde entonces, y a mis amigos y vecinos de la infancia, que murieron durante la invasión o años después en las cárceles”, dice Mbarka con una voz suave pero firme.

Describe los primeros días en los campos de refugiados con un brillo de nostalgia en los ojos, admitiendo que fueron días muy difíciles, porque hubo muchos sufrimientos que acompañaron el éxodo forzado de los refugiados, pero también días de un alto espíritu de resistencia, confraternización y humanidad.

“Era noviembre y diciembre de 1975. El desierto era cruel y frío, y realmente no teníamos nada para comer, beber o vestir. Sin embargo, recuerdo principalmente a aquellos orgullosos y generosos hombres y mujeres jóvenes que se ofrecieron como voluntarios para organizar nuestro pobre campamento, distribuyendo la escasa comida entre las familias, dando prioridad a los ancianos y niños y, al mismo tiempo, protegiéndonos de los ataques militares marroquíes. Eran los héroes y heroínas del movimiento de liberación saharaui POLISARIO, se convirtieron en mi inspiración. Y creo que su actitud explica el hecho de que mi generación deviniese ejemplar en todo, en estudios, en productividad y voluntariado, y en la determinación de continuar la lucha, porque lo hemos visto todo: la injusticia, la crueldad del invasor, la muerte y la negación de nuestros derechos más básicos, pero también la voluntad de levantarnos y luchar”, enfatiza Mbarka.

El Ghalia tiene otro enfoque de la historia que contar sobre la vida bajo ocupación. No podía olvidar cómo fue torturada y “tratada como un animal” en la cárcel secreta marroquí de PC-CM [Kalaat M´Gouna] en la capital del Sáhara Occidental.

“¿Te imaginas a hombres y mujeres jóvenes, viviendo durante 4 largos años con la misma ropa y la muda interior, con los ojos vendados y esposados en celdas pequeñas y sucias que habían sido utilizadas durante la época colonial española como pocilga para criar cerdos, sin ningún tipo de alimentación adecuada, medicinas o espacio para las necesidades higiénicas? Fuimos casi despojados de nuestra humanidad, si no fuera por la rabia de vivir y sobrevivir, y la voluntad de resistir su intento de quebrantar nuestra dignidad”.

Arduo “camino hacia la libertad” en el Sáhara Occidental

UNA COMUNIDAD INTERNACIONAL SORDA, MUDA Y CIEGA

Lo peor es que la comunidad internacional es indolente ante estas cuatro décadas de sufrimiento humano. En abril de 2013, Francia y España unieron sus fuerzas en el Consejo de Seguridad de la ONU para oponerse a un proyecto de resolución propuesto por los EE UU, en el que Washington, por primera vez, apoyaba la demanda internacionalmente exigida de incluir la supervisión permanente, independiente y exhaustiva de los derechos humanos en el mandato de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental.

Francia, que juega el papel de defensor de la democracia y los derechos humanos en muchos otros conflictos y crisis, como en Libia o Malí, siempre ha sido manifiesta y ferozmente hostil a estos mismos principios en lo que respecta a los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

El Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental, embajador Christopher Ross, estaba alarmado por el estancamiento persistente de la situación e intentó, en sus dos últimos informes al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, llamar la atención de los Estados miembros sobre el peligro de “mantener el statu quo” en esta última colonia en África, especialmente después de la explosión de conflictos, disturbios y terrorismo en países del Sahel, como Malí, pero también en Libia, y la posible influencia que esta situación puede tener en el Sáhara Occidental.

Con razón, dijo que fue un error pensar que el estancamiento beneficiaría a alguien. Terminó renunciando a su cargo en 2015, después de haber sido boicoteado por Marruecos y no respaldado realmente por la ONU o por los principales miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

El nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, nombró al expresidente alemán, Hans Köhler, como su enviado personal. Este político europeo logró organizar dos rondas de conversaciones directas entre las dos partes en conflicto, el Reino de Marruecos y la República Saharaui (RASD), con la participación de los dos países vecinos, Argelia y Mauritania. Pero nuevamente, solo pasó un año en su puesto antes de llegar a la conclusión de que el verdadero problema radica en la renuencia de la llamada comunidad internacional para implementar el derecho internacional. Guterres dijo claramente en su último informe al Consejo de Seguridad, en abril de 2019, que: “Una solución al conflicto es posible. Sin embargo, encontrar una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que permita la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental requerirá una fuerte voluntad política no solo de los partidos y los Estados vecinos, sino también de la comunidad internacional” (S/2019/282. Párr.: 73).

Aparentemente, tanto Guterres como Köhler intentaron hacer algo con respecto a la grave situación de los derechos humanos, al menos presionando al Consejo para que incluyera la supervisión y la protección de los derechos humanos en el mandato de la Misión de la ONU para el referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO), vigente desde 1991, y ampliamente criticada por las organizaciones internacionales de derechos humanos porque hasta ahora no ha logrado cumplir su mandato inicial. Finalmente, Köhler dimitió el 22 de mayo pasado. Las razones concretas dadas por Guterres para explicar esa renuncia carecen de relevancia, pues la situación misma lo dice todo.

“¡NO NOS VEN PORQUE NO PONEMOS BOMBAS!”

“Es peligroso jugar con el destino, los sentimientos y la paciencia de la gente”, afirma Mbarka. Y cree que los jóvenes saharauis “muy bien pueden perder la paciencia y optar por la violencia para liberar a su país”. No ven esperanzas de futuro; no ven una verdadera reacción por parte de la llamada comunidad internacional, solo conversaciones y palabras vacías y resoluciones que no resuelven nada”.

En las zonas ocupadas, en el lado occidental del muro militar marroquí, Elghalia comparte la misma opinión y cree que la opresión y la inaudita violencia marroquí contra manifestantes pacíficos saharauis tienen como objetivo empujar a la generación joven a la violencia. “Así es como lo entiendo, de lo contrario resulta incomprensible”, señala.

Esta posibilidad es especialmente peligrosa porque toda la región del norte de África está en ebullición. “Túnez y Egipto son ejemplos que los jóvenes miran”, dijo Hamdi Toubali -un saharaui de 27 años que marchó a los campos de refugiados en 2005 huyendo de la persecución policial en El Aaiún-, cuando se le pidió que comentara la falta de atención que la comunidad internacional parece prestar a la lucha y las actividades pacíficas de él y sus amigos.

“Simplemente, no nos ven; sencillamente, no les importa. Tal vez sea porque protestamos pacíficamente contra el muro marroquí y la ocupación marroquí en lugar de hacer estallar bombas o derramar sangre en las calles marroquíes. Y esto es realmente lamentable”, se queja Hamdi, subrayando que la mayoría de los jóvenes saharauis creen que reanudar la lucha armada legítima puede ser la única opción que la comunidad internacional deja a los saharauis, aunque siguen manteniendo el espíritu de disciplina y el compromiso con la estrategia pacífica general de la dirección saharaui.

NO HAY LUZ AL FINAL DEL TÚNEL

La actitud y la posición marroquí permanecen inalteradas: una negativa total a aceptar cualquier tipo de solución que pueda dar al pueblo saharaui la posibilidad de independencia. El rey marroquí nunca deja de subrayarlo, en todos sus discursos, especialmente el del 9 de octubre de 2009, en el que enfatizó la determinación de su país de mantener la ocupación, afirmando que “se es patriota o se es traidor. No hay otra posibilidad. No se puede disfrutar de los derechos y privilegios de la ciudadanía solo para abusar de ellos y conspirar con los enemigos de la patria”.

Por supuesto, las declaraciones de su majestad son recogidas de inmediato por las diferentes autoridades marroquíes y traducidas en actos de violencia, discriminación y opresión contra cualquiera que se atreva a oponerse a la voluntad del rey, los saharauis en primer lugar.

La historia del Sáhara Occidental y las historias individuales de miles de saharauis como Elghalia, Mbarka o Hamdi quedarán como una deshonrosa vergüenza en los anales de la ONU y la comunidad internacional. Constituye un desafío al derecho internacional, por supuesto, pero también es un desafío para todos aquellos que piensan que el Estado de derecho, la democracia, la justicia social y los principios humanos deben prevalecer sobre la ley de la jungla que las grandes potencias siempre intentan imponer a la humanidad.

Mas el “camino hacia la libertad” nunca ha sido fácil de recorrer. “Requiere luchas y sacrificios amargos, especialmente de las naciones africanas que siempre han sido despreciadas y subestimadas por sus opresores”, ratifica Elghalia; y añade que su generación no tiene otra opción que “mantener la lucha para que nuestros hijos puedan recuperar su tierra y su dignidad en el futuro, porque nosotros podremos morir antes de disfrutar de la libertad, pero si es así, moriremos de pie”.

Original en inglés: Arduous “walk to freedom” in Western Sahara. Publicado en Pravda y Tlaxcala. Traducción: Luis Portillo Pasqual del Riquelme.

 

MALAININ LAKHAL
ALAINET.ORG

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

Bolivia y el regreso de la cuestión militar

Publicado

en

Marchas conflictos en Bolivia

El derrocamiento del gobierno popular de Evo Morales en Bolivia confirma que la cuestión militar está de vuelta en América Latina, como resguardo de los planes de Estados Unidos para el control civil y político de su “patio trasero”, y garantía para la apropiación de las enormes riquezas naturales de la región.

En América Latina, las luchas sociales en Chile o Ecuador, el golpe de estado en Bolivia, la intervención estadounidense en Venezuela, las elecciones en Uruguay, la prisión de Lula, las políticas del FMI, el avance de las iglesias evangélicas, el retorno al militarismo, la violencia en las ciudades, la migración, el racismo, son expresiones de esa guerra global.

Esta guerra, aunque no se quiera aceptar, ya es parte de todos los ámbitos de la vida del ser humano y condiciona su propia sobrevivencia como especie, señala el ex vicecanciller ecuatoriano Kintto Lucas.

Para eso fue necesario ir minando todas las instancias de integración regional para poder involucrar a las fuerzas armadas en asuntos de orden público, en la vida electoral, su involucramiento en la violación de los derechos humanos, la militarización del supuesto combate a las drogas, en la represión de las migraciones, en situaciones inspiradas, estimuladas por la política militar estadounidense en la región.

También fue necesario rescatar el belicista Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), para tener otro frente –y éste miltar- de ataque contra Venezuela, Bolivia, Nicaragua, o quien osara enfrentarse a las políticas de Washington.

Donald Trump, el presidente estadounidense, lo dejó en claro: Ahora estamos un paso más cerca de un Hemisferio Occidental completamente democrático, próspero y libre. Estos eventos envían una fuerte señal a los regímenes ilegítimos en Venezuela y Nicaragua, dijo.

«Estados Unidos aplaude al ejército boliviano por acatar su juramento de proteger no sólo a una persona, sino a la constitución boliviana (…) Después de casi 14 años y su reciente intento de anular la constitución boliviana y la voluntad del pueblo, la partida de Morales preserva la democracia y allana el camino para que el pueblo boliviano haga escuchar sus voces», dijo Trump, dejando en claro la participación de su gobierno en el golpe a Morales.

En Brasil, el presidente, el vice, numerosos parlamentarios y más de la mitad del gabinete presidencial son militares, de estrecho vínculo con EU: un militar brasileño es hoy vicecomandante de interoperabilidad del Comando Sur.

El gobierno de Jair Bolsonaro aprobó un acuerdo bilateral para el lanzamiento de satélites, cohetes y naves desde la base de Alcántara y firmó un acuerdo con la Guardia Nacional del Estado de New York. En Uruguay, el exgeneral Guido Manini obtuvo con un partido ultraderechista, Cabildo Abierto, once por ciento de los votos en la elección de octubre, logrando tres senadores y 11 diputados.

La influencia del Comando Sur estadounidense en Centroamérica es decisiva y la actuación de los militares es clave en seguridad interna, supuesta lucha contra el narcotráfico, frenar la migración hacia EU, en materia de seguridad interna y en la defensa de gobiernos corruptos e impugnados.

En México, la creación de la Guardia Nacional para combatir el crimen organizado no ha implicado la desmilitarización de la “guerra contra las drogas”. En Venezuela, el principal sostén del gobierno de Nicolás Maduro son los militares.

En Colombia, el lentísimo avance por parte del gobierno de los compromisos de la paz acordada con las FARC y el fracaso del diálogo con el ELN es en parte causada por la presión de las fuerzas armadas, financiadas y preparadas por Estados Unidos, hoy preocupadas por las crecientes denuncias de sistemáticas violaciones a los derechos humanos y a la presentación de falsos positivos (campesinos asesinados y vestidos como guerrilleros para mostrar victorias militares).

El presidente Lenín Moreno, en Ecuador, necesitó del respaldo y la represión de las fuerzas armadas para imponer el paquetazo de medidas neoliberales. Su foto junto a los cuatro representantes de las fuerzas armadas puso en evidencia el papel castrense en el sostenimiento de un gobierno impopular. En Chile, Sebastián Piñera quiso imponer más medidas neoliberales y logró un estallido social. Su respuesta fue decretar el estado de emergencia y aplicar mano dura de la mano de Carabineros y fuerzas arnadas.

Para el vicerrector de la Universidad argentina Torcuato di Tella, Juan Gabriel Tokatlian, lo ocurrido el domingo en Bolivia se enmarca en lo que algunos analistas llaman el neogolpismo, encabezado abiertamente por civiles y con apoyo tácito o complicidad explícita de las fuerzas armadas, de forma de que la violación constitucional sea menos ostensible y preservar una semblanza institucional aunque sea virtual.

Marchas conflictos en Bolivia

APOSTAR CONTRA LA DEMOCRACIA

Desde el estallido de la crisis económica en 2008, la oligarquía financiera global y su articulación con las elites regionales dejaron de apostar a la democracia, señalan Matías Caciabue y Paula Giménez, investigadores del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico.

Fue justo al mismo tiempo que los pueblos de la región lograban consolidarla como herramienta de organización, con capacidad de otorgar niveles de reparación económica y justicia social para las inmensas mayorías de la región más desigual del planeta, Este duro presente, caracterizado como el de una región en disputa, comenzó con el golpe civil y militar contra Mel Zelaya en la Honduras de 2009.

A este rosario se agregan el intento de golpe de Estado también en Bolivia en 2009 y que la rápida intervención de los países de la región y de los organismos de integración bloquearon, el derrocamiento jurídico-mafioso de Fernando Lugo en el Paraguay de 2012

Se suma el golpe continuado en Venezuela desde el fallecimiento de Hugo Chávez en 2013, que escaló con las guarimbas y el inicio de las sanciones económicas estadounidenses de 2015, y la guerra de carácter no convencional desde la segunda asunción de Nicolás Maduro en este 2019 (sin olvidar, por supuesto, el golpe de abril de 2002 y el paro petrolero de 2003).

No se puede olvidar el desgaste jurídico-mediático del gobierno de Cristina Fernández en 2015 y el posterior triunfo de Macri y su alianza Cambiemos (recordando también el golpe patronal agrario de 2008) ni el impeachment (juicio político) contra Dilma Rousseff en 2015 y la criminalización de la militancia del Partido de los Trabajadores.

Ni la posterior detención por probados mecanismos del law-fare (guerra jurídica) de Lula Da Silva que, de estar en libertad, habría ganado las elecciones de 2018 en Brasil, donde finalmente se impuso el ultraderechista Jair Bolsonaro.

Y hay que mencionar las traiciones por parte de Lenín Moreno en Ecuador y Nayib Bukele en El Salvador que expresan defecciones de los sectores burgueses a los programas de transformación en los que estaban inscritos, además de los movimientos destituyentes contra el sandinismo en Nicaragua de 2018, a pocos meses de unas elecciones donde Daniel Ortega obtuvo más del 72% de los votos.

Hoy, ante nuestros ojos se edifica en Bolivia una dictadura cívico-militar que ha aplicado una fuerte censura mediática y ha empezado a detener a activistas sociales, dirigentes políticos y funcionarios del gobierno constitucional, bajo el ala de Estados Unidos, la secretaría general de la Organización de Estados Americanos y el Grupo de Lima (de respaldo a las políticas injerencistas de Estados Unidos).

A DESTRUIR LO CONSTRUIDO

Lo que tanto costó construir en tres lustros del Movimiento Al Socialismo puede desaparecer en horas o días. Los logros sociales, económicos, étnicos, culturales, de género que hicieron de Bolivia un ejemplo en programas de salud, educación y vivienda serán demonizados, considerados los causantes del golpe de Estado:

-Bolivia pasó de ser el país más pobre de América, a ser el país con el mayor crecimiento de América: incrementó su PIB en un 400 porciento. El salario mínimo aumentó en mil por ciento,

-Se terminó la discriminación para con indígena y se creó la República Plurinacional de Bolivia. Se promovió la cultura y el respeto al medio ambiente, el amor a la Pachamama.

– Se creó una nueva Constitución que le dio derechos a los trabajadores, a los campesinos, a los estudiantes, a las mujeres y a los indígenas;

– Se nacionalizó el gas y el agua. Se construyeron más de 25 mil kilómetros de carreteras, 134 hospitales, 7.191 centros deportivos, 1.100 escuelas.

– El analfabetismo pasó de 22,7 por ciento a 2,3 por ciento

– Se crearon 12 fábricas de litio, tres de cemento, dos fábricas automotrices, 28 de textiles y se crearon 12.694 cooperativas,

-Se eliminaron las ocho bases militares que EU tenía en Bolivia, y se desarmaron las misiones de la DEA y la CIA,

– La mitad de los cargos públicos son ocupados por mujeres, de las cuales el 68 por ciento son Indígenas.

-Se creó la Pensión para los Adultos Mayores a partir de los 65 años y se estableció un Bono para todos los Estudiantes de Bolivia,

– Bolivia lanzó su primer satélite, el Tupac Katarí.

El odio acumulado por la plutocracia en un país donde la dominación oligárquica se funda en un discurso de superioridad étnico racial es el aglutinante, señala Marcos Roitman. Alcaldes atados a los árboles, obligados a caminar de rodillas, insultados, sacados de sus hogares, apaleados, amenazados de muerte. Y un pueblo que sale desarmado a defender su lucha, su historia

La violencia en manos de hordas fascistoides suple y complementa la acción de las fuerzas armadas y la policía amotinada. Una situación novedosa en la técnica del golpe de Estado, sin olvidar el anticomunismo ultramontano, un fantasma fuera de moda, pero que siempre viene bien para manipular poblaciones.

 

ÁLVARO VERZI RANGEL
Sociólogo, Codirector del Observatorio en Comunicación y Democracia y del Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Seguir leyendo

Especial

II Foro del Grupo de Puebla: “El cambio es el progresismo”

Publicado

en

II Foro del Grupo de Puebla: “El cambio es el progresismo”

Con el presidente electo Alberto Fernández como anfitrión, el segundo encuentro del Grupo de Puebla, ideado como “un grupo de reflexión, acción y articulación política transparente”, se realizó desde el viernes 8 hasta el domingo 10 Noviembre en Buenos Aires bajo el lema de “El cambio es el progresismo”.

Una nueva instancia multilateral comienza a cobrar fuerza con su segunda reunión, de la mano de líderes progresistas latinoamericanos. “Este encuentro es una invitación a reflexionar actuando, porque juntos ya estamos dando un paso fundamental hacia la integración y la unidad, porque no hay tiempo que perder es que nos reunimos hoy, el progresismo latinoamericano”, señala la convocatoria.

Entre el 12 y el 14 de julio, una treintena de dirigentes progresistas de la región se reunieron por primera vez en la ciudad de Puebla en México, constituyendo el Grupo Progresista Latinoamericano, “un espacio de reflexión y de intercambio político en América Latina”, como una necesidad de contener el “avance de la derecha conservadora”.

“Adueñarse del mañana, pero empezando hoy. El cambio no puede ser postergado, porque la paciencia se convierte en desprecio sentada frente a la injusticia. El Grupo de Puebla quiere integrar los sueños de los progresistas de Latinoamérica en uno grande. Hacer del continente un mejor lugar para todos y todas. Y quiere hacerlo ahora”, señala la convocatoria.

La misma resalta que “No es precipitación, es el ritmo de la urgencia que imprimen a nuestra causa las decisiones de los gobiernos neoliberales, que destruyen, al mismo tiempo que nuestros Estados, nuestra convivencia y nuestro buen vivir, persiguiendo a nuestros líderes y endeudando a nuestros pueblos. Por eso nos reunimos en este foro. Para buscar en nuestras diferencias aquello que nos une”.

Lo que une a los dirigentes progresistas “es la convicción que frente a este modelo que deviene en crisis permanentes -que ellos llaman ciclos- existe uno distinto, uno que sabe que es inherente a la política la reducción de la pobreza, la consolidación de las clases medias, el control de las reglas del juego de la economía, el fortalecimiento de la democracia, y, sobre todo, de eso que hace que nos hace confluir en un nosotros. Convivir”.

Alberto Fernández no asistió al primer encuentro, pero fueron Jorge Taiana, Felipe Solá, Carlos Tomada y Julián Domínguez en representación de la Argentina. Al primer encuentro también asistieron el candidato presidencial uruguayo Daniel Martínez (Frente Amplio); el expresidente colombiano Ernesto Samper, y el senador chileno y exsecretario general de la OEA, José Miguel Insulza.

En un momento de tensión e incertidumbre, luego de una repentina oleada de protestas multitudinarias y la celebración de elecciones generales en algunos países, el Grupo de Puebla, ya cuenta con la presencia de líderes de 12 países.

En una declaración de fines de octubre indicaba que los gobiernos neoliberales en Latinoamérica han demostrado que tienen una capacidad en común: transformar a sus países en naciones de enemigos y gobernar poniendo sus democracias entre paréntesis. En países como Argentina, Chile, Colombia y Ecuador, encontramos un común denominador: protestas sociales contra medidas de ajuste fiscal y su criminalización por parte de las autoridades.

Incluso antes de ganar las elecciones, Alberto Fernández ya había definido su prioridad en su política internacional: reforzar la integración regional al recrear un polo progresista en América Latina.

“Nuestra mayor obsesión es reconstruir la integración regional en América Latina, con México incluido, porque, desde la llegada de López Obrador, México ha vuelto a mirar a América del Sur”, expresó Fernández antes de viajar a México, la semana pasada, en su primera visita antes de asumir la presidencia el 10 de diciembre

“Existe en muchos de los gobiernos de América del Sur, el gobierno uruguayo, el mexicano, el de Bolivia, eventualmente el argentino, la idea de reconstruir la integración que alguna vez fue”, agregó. “La idea es empezar a hablar entre todos y recuperar la integración que se ha quebrado”, dijo Fernández, quien destacó que el planteo no apunta a confrontar con Estados Unidos, sino a ampliar el marco de alianzas.

“El propósito de la reunión en Buenos Aires es el de seguir construyendo, entre todos, una agenda progresista que nos identifique y reúna”, explicó Samper, ex presidente de Colombia y ex secretario de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

“No estamos hablando de generar una referencia ideológica que se enfrente a nadie, simplemente es un conjunto de dirigentes de toda América Latina, respetuosos de las institucionalidades y de la democracia”, aclaró el mandatario electo, quien remarcó que lo que se busca “son alternativas a lo que ha imperado en los últimos años, por ejemplo, en Argentina, y es la búsqueda de reencontrar un sistema político que devuelva la equidad perdida, el equilibrio y la igualdad social en América Latina, de eso hablamos”.

“El foro busca integrar canales de comunicación y de trabajo entre dirigentes de toda Latinoamérica con una mirada progresista y en respeto a la institucionalidad y a la democracia”, resumió.

II Foro del Grupo de Puebla: “El cambio es el progresismo”

QUÉ ES EL GRUPO DE PUEBLA

“Nuestra región experimenta una nueva ola de gobiernos neoliberales, que insisten en promover los intereses y privilegios de una élite socioeconómica, a costillas del desarrollo de nuestros pueblos, frustrando sus posibilidades de desarrollo y bienestar social, a la vez que debilita nuestra soberanía, nuestras instituciones democráticas, el Estado de Derecho, la vigencia de los derechos humanos y el ambiente”, señalaron en un comunicado.

En el mismo, resaltaron “la inclusión y respeto de las diversidades, una mayor transparencia y la participación de la ciudadanía en la toma de decisiones”.

La propuesta del GP es la de “diseñar una nueva mirada, que se ajuste a los nuevos tiempos y convoque a todos los sectores de la sociedad a cuestionar el orden imperante, denunciando los intereses de la derecha, laboralizando la política a través de nuevos vínculos entre el mundo del trabajo y nuestros debates, y promoviendo las nuevas expresiones de organización social y ciudadana, que buscan la igualdad de los derechos entre hombres y mujeres, la protección del medio ambiente”.

El grupo integra a líderes políticos en forma personal y no a sus partidos o instituciones. Lo que los une, resaltó el excandidato a la presidencia chilena en 2009 y 2013, Marco Enríquez-Ominami, es la convicción de que “tanto el mercado como el capital son ineludibles en el debate”.

El primer encuentro culminó con varias declaraciones en las que se exaltaba la necesidad de que las fuerzas progresistas construyeran “un nuevo proyecto común” y defendía la necesidad de un diálogo en Venezuela, apareciendo en la práctica como contracara del Grupo de Lima, formado en 2017 a instancias de Estados Unidos, para forzar la salida de Nicolás Maduro, ante la crisis institucional y humanitaria en Venezuela.

El GP emitió el pasado 11 de septiembre una declaración para rechazar “cualquier intento de uso de la fuerza que quebrante el principio de solución pacífica de las controversias y que posibilite una intervención militar en Venezuela por parte de fuerzas extranjeras, incluida la invocación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), instrumento arcaico para intervenciones militares en países de América Latina durante la Guerra Fría”.

El 20 de octubre, el GP dio a conocer una declaración solicitando el fin de la violencia en Chile y la no criminalización de las protestas por parte del gobierno de Sebastián Piñera. Apoyó la manifestación pacífica del pueblo de Chile, que hace frente a las desigualdades y las injusticias que tienen en su raíz la profundización del modelo neoliberal del actual gobierno.

Indicó que en Chile, el llamado milagro económico latinoamericano, consiste en una sociedad que hizo de la deuda su contrato social del malestar, beneficiando en millones de dólares con reformas tributarias a los más ricos, fortaleciendo el negocio privado de las pensiones, desarmando los derechos conquistados en gratuidad en educación superior, entre varias otras medidas. Individuos que quieren vivir juntos, pero que viven en un modelo que los deja solos y que convierte en delincuente al que se atreve a reclamar.

Asimismo, repudió el llamado a la represión militar en contra de las manifestaciones y la declaración del Estado de Excepción como mecanismo de resguardo del orden público por un mal diseño e implementación de políticas del gobierno y urgió a Piñera el fin de la represión y de la barbarización de la ciudadanía movilizada y organizada.

 

RUBÉN ARMENDÁRIZ
Periodista y politólogo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Seguir leyendo

Especial

El rol del historiador en la visión de Jorge Basadre Grohmann

Publicado

en

Jorge Basadre Grohmann

En los últimos años, los historiadores peruanos nos encontramos en una lucha permanente por el reconocimiento social de nuestro trabajo científico. Quedaron atrás los años en los cuales, cada vez que la sociedad peruana se encontraba en una encrucijada, inmediatamente se recurría a las interpretaciones de los historiadores.

Así, generaciones de peruanos vivieron atentas a los libros, artículos y entrevistas a José de la Riva Agüero; Raúl Porras Barrenechea, Jorge Basadre; Alberto Flores-Galindo Segura o Pablo Macera Dall´Orso. Además, en este debate, la propuesta de un Colegio Profesional de Historiadores del Perú, determinó que existan voces que aun sostienen que el rol del historiador es la de un simple “narrador” de hechos del pasado o de un “buscador” de datos históricos en archivos. Por ello, se hace necesario conocer la propuesta del Historiador de la República.

En septiembre de 1973 Jorge Basadre Grohmann publicó, en la revista Acta Herediana de la Universidad Cayetano Heredia de Lima, el artículo La Historiografía de Hoy, en el cual realizó una especie de balance de los caminos y los rumbos por donde se desarrollaba la producción historiográfica en Europa, América y el Perú. Pero, en dicho artículo, Basadre también se dio tiempo para realizar algunas reflexiones sobre el trabajo y el rol del historiador.

Basadre escribió que: “El historiador trata de restaurar el tiempo. Busca su continuidad y su totalidad. Ejerce una tarea de regulador al convertirse en depositario oficial o extraoficial de la memoria colectiva o al crear ese cargo para él mismo. Su camino está en la búsqueda de las huellas que conduzca a los orígenes, próximos o lejanos. Es un hombre cuya meta sería tener a su alcance las raíces. Cada generación obtiene de él la idea de sus antecedentes y de los linderos dentro de los que ha de ubicarse”.

Para Basadre, el historiador es un investigador en el tiempo, lugar donde no existen barreras ni murallas entre el pasado y el presente, por el contrario, es un solo espacio porque los problemas del presente tienen necesariamente su origen en un pasado –ya sea inmediato o lejano-.

Además, su labor lo convierte en un administrador de la memoria colectiva y, es en este aspecto donde radica otro de sus problemas de profesión porque, siempre van a existir individuos o clases sociales interesadas en olvidar u omitir actos del pasado que no resultan cómodos para su labor actual y, por el contrario, también existen individuos o clases sociales deseosas de conocer mejor el pasado. Los historiadores somos seres de carne y hueso, hechura de nuestro tiempo. Somos parte de las generaciones de intelectuales que se forman bajo condiciones objetivas y subjetivas. De tal manera que, se hace necesaria siempre una definición ideológica. Dicha definición ideológica determinará la objetividad del análisis científico-histórico.

Así que, la labor del historiador necesariamente es objetiva pero, esto no significa imparcialidad porque, objetividad e imparcialidad son dos aspectos de problemas muy distintos y no, del mismo problema. Es por ello que, Basadre sostiene que frente a la llamada prosopografía (estudia las filiaciones y desarrollos de los “grandes personajes” el historiador puede estudiar la llamada “prosopografía elitista” o la llamada de las masas.

Frente a las llamadas fuentes de la historia y, principalmente, el documento escrito, Basadre propone que:

“Ya no basta exhumar uno o más papeles viejos. El historiador a la altura de esta época quiere trabajar en el interior de su material, vasto y heterogéneo como es; organizarlo; describirlo en su sentido intrínseco y no sólo en sus aspectos formales; distribuirlo; repartirlo dentro de distintos niveles; organizarlo; discriminar aquello que en él es pertinente y lo que no lo es; hallar en el tejido documental sus más profundas unidades y relaciones”.

Es decir, el historiador ya dejó de ser una especie de coleccionista o de cazador de documentos, que visitaba archivos y depósitos con la idea de encontrar el documento más antiguo, que contenga la información “fidedigna” y que lo lanzaría a la fama y al reconocimiento nacional y mundial.

Todo lo contrario, actualmente el historiador se ha convertido inclusive en un hacedor de fuentes porque debe tener presente que todos los documentos pueden contener información de importancia como también, documentos importantes no contienen información valiosa o simplemente la información que contienen ha sido intencionalmente sesgada o alterada por quien la produjo, buscando de esta forma ocultar o desviar la verdad histórica.

Biblioteca - Jorge Basadre Grohmann

Así, un diario o un periódico debe ser analizado no solamente en la información, sino también, cómo presenta esta información, que tipo de lenguaje utiliza, a qué le da más importancia, cómo acompaña la información (fotos, entrevistas, documentos, etc.), es decir, el historiador es consciente que su trabajo no es el fruto de una acción personal o individual sino, por el contrario, es un trabajo colectivo y que responde a los intereses y deseos de un colectivo.

Hoy, existen historiadores que se refugian en el documento escrito, haciendo de él, la deidad de la información. Incluso, han llegado a sostener que, por ejemplo, Túpac Amaru “jamás” se sublevó contra los españoles porque, en sus proclamas, siempre utilizó las palabras “godos y chapetones”. El tráfico histórico llega a niveles delirantes e increíbles.

Por ello, Basadre escribió que “La primera virtud del historiador es el espíritu crítico. Desde cierto punto de vista, historia científica es historia crítica. Toda ciencia busca la verdad y la historia la del pasado tal como existió. El historiador ha de escudriñar en sus fuentes el error, la mentira, la deformación peyorativa o laudatoria, las lagunas voluntarias o no. Y ha de cuidarse no sólo de quienes lo informan sino también de sí mismo. No debe ser ni un panfletario ni un panegirista al servicio de sus convicciones, sus prejuicios, sus doctrinas o sus intereses. Ha de esforzarse no tanto en ser imparcial (esta palabra no implica una indiferencia completa e imposible ante los valores en juego) pero sí de dialogar con el ayer en un tono sereno para que la voz tenue de éste no sea acallada por el tumulto subjetivo”.

En ese mismo sentido, Basadre llega a una primera conclusión sobre el historiador y su oficio, “Espíritu crítico y don de simpatía han de ser, pues, no antagónicos sino complementarios, convergentes en el historiador. Sobre todo ha de primar en él la integridad de su conciencia, la autenticidad de su vocación, la fidelidad para obedecer a ella, la sinceridad esencial que le impida decir lo que, a solas consigo mismo, no crea cierto. Al fin y al cabo sus escritos implican un acto de fe en sus fuentes y en su propia aptitud para interpretarlas”.

Los historiadores tenemos primero que analizar críticamente nuestras fuentes, y luego confiar en ellas para nuestras interpretaciones, porque aquí no es verdad que el historiador hace la historia y por ello, existen tantas historias como historiadores, esa es una falacia inventada por aquellos que practican y prefieren una historia no ciencia, y que las corrientes autodenominadas posmodernas han hecho suya para desacreditar la labor científica y objetiva del historiador; todo lo contrario, existe una sola historia y una sola verdad cinética de la historia, y la labor nuestra es acercarnos a la verdad histórica en lo más que podamos, y para ello son necesarias las interpretaciones, pero no cualquier interpretación, porque de estas existen muchas, inclusiva de lo más antojadizas y subjetivas, sino de aquellas interpretaciones elaboradas a partir de un trabajo de investigación serio y metodológicamente válido. La historia es ciencia. La historia no es mera narrativa antojadiza. Los vacios en el conocimiento histórico no se pueden cubrir con “inventos” o supuestos.

Por ello, Jorge Basadre afirma en forma categórica que: “El libro final y completo de historia no existe”. Entonces, cada aspecto estudiado por los historiadores no es finito sino por el contrario, necesita ser revisado una y otra vez, porque de esta manera nos acercamos más a la verdad histórica.

No existe el historiador que haya demostrado la verdad histórica absoluta, es el conjunto de historiadores los que permiten la posibilidad de alcanzar esa verdad histórica absoluta, pero siempre y cuando las interpretaciones tengan el doble carácter de científicas y objetivas.

Existen historiadores como Jorge Basadre Grohmann que realizaron el máximo esfuerzo científico por encontrar la verdad de los hechos. Para ello, parten de los mismos hechos. Sabiendo que, los hechos históricos son producto de la actividad humana de carácter social. Todo hecho histórico es un hecho social. Sólo el ser humano es hacedor de historia. Por ello, el estudio histórico busca, principalmente, conocer al ser social que realizó el hecho. Y, el conocimiento histórico, permite conocer al ser humano en su totalidad.

 

AUGUSTO LOSTAUNAU MOSCOL

Seguir leyendo
Publicidad

Lo más reciente

Luciana León Romero Luciana León Romero
Políticahace 9 horas

Documentos la comprometerían aún más

Rómulo León Romero fue citado por el Ministerio Público a fin de brindar sus declaraciones en el marco de las...

Trabajadora empleadas obreras Trabajadora empleadas obreras
Políticahace 9 horas

Salario mínimo: es hora de salir de la informalidad

Los trabajadores no son ciudadanos de segunda Hace pocos días, el gobierno anunció un aumento del salario mínimo para los...

Marchas conflictos en Bolivia Marchas conflictos en Bolivia
Especialhace 9 horas

Bolivia y el regreso de la cuestión militar

El derrocamiento del gobierno popular de Evo Morales en Bolivia confirma que la cuestión militar está de vuelta en América...

Martín Vizcarra Cornejo Martín Vizcarra Cornejo
Políticahace 9 horas

Si no respetamos derechos de las mujeres, no hay desarrollo

El presidente Martín Vizcarra participó de la entrega de la condecoración “Orden al mérito de la mujer 2019” en Palacio...

Vicente Zeballos Vicente Zeballos
Políticahace 9 horas

Zeballos y Montenegro serán investigados

El Jurado Electoral Especial (JEE) de Lima Centro informó que iniciarán una investigación contra el presidente del Consejo de Ministros,...

Mark Vito en huelga de hambre en carpa Mark Vito en huelga de hambre en carpa
Políticahace 9 horas

El show de la política

Mark Vito ha iniciado anteanoche una huelga de hambre en protesta contra el Poder Judicial (PJ) al que considera perseguidor...

VICENTE ZEBALLOS: VICENTE ZEBALLOS:
Políticahace 9 horas

Diálogo es el conducto más idóneo para fortalecer la democracia

El jefe del Gabinete Ministerial, Vicente Zeballos Salinas, aseveró que el diálogo es el conducto más idóneo para fortalecer la...

Protestas contra las minas minería marchas Protestas contra las minas minería marchas
Políticahace 9 horas

Gobierno intenta ganar tiempo en el caso Tía María

La supervisión documentaria que realiza una comisión del Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental (OEFA) en la zona del proyecto...

Keiko Fujimori Keiko Fujimori
Políticahace 9 horas

Será difícil que TC pueda variar prisión preventiva

Va a ser muy difícil que el Tribunal Constitucional (TC) encuentre argumentos sólidos, desde el punto de vista jurídico, para...

Condenan a tres años de prisión supendida a hermanos Villarreyes Condenan a tres años de prisión supendida a hermanos Villarreyes
Políticahace 9 horas

Condenan a tres años de prisión supendida a hermanos Villarreyes

El Poder Judicial condenó a tres años de prisión suspendida a los hermanos SheylaVillarreyes Vásquez y Marco Villarreyes Vásquez, acusados...

Anuncio
Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.