Contáctanos

Especial

Aníbal Quijano, de nivel mundial

Publicado

en

Aníbal Quijano

El pensador Aníbal Quijano, recientemente fallecido a los 90 años, fue un intelectual de talla no solo latinoamericana, sino mundial, según destacaron varios de los académicos expositores en un homenaje a Quijano rendido el lunes martes últimos, en el marco del XXXIV aniversario de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, que fuera su casa de estudios.

El motivo fundamental por el que Aníbal Quijano es reconocido, en palabras de la poetisa y literata Rocío Silva Santisteban, es porque desarrolla una propuesta de entender el mundo desde América Latina llamada la colonialidad del poder, pensamiento que aún es poco conocido en nuestro país.

COLONIALIDAD

Durante los dos días de homenaje, los diferentes investigadores señalaron que el patrón de poder global surgido con el descubrimiento y posterior dominio colonial europeo sobre América desde 1492, se basaba, principalmente, en la cuestión racial.

En ese sentido, el sociólogo César Germaná, doctor en Estudios Iberoamericanos, señaló que “las relaciones de poder que se establecieron desde la colonia, se dieron entre lo europeo y lo no europeo, y esa diferencia fue la raza que hace superiores a unos, los conquistadores, e inferiores a otros, los colonizados.

Agregó, también, que “la otra cara de este patrón de poder, al mismo tiempo, es la modernidad que se presenta como la cara ilustrada en un proceso creciente de racionalización de las diferentes órdenes de la vida social. De esta manera, la modernidad, el capitalismo y América Latina nacen el mismo día”. Así, el capitalismo, como factor de explotación total e histórica de patrón mundial, es desarrollado en torno a la colonialidad del poder, apuntó.

Asimismo, la argentina Rita Segato, destacada antropóloga feminista, señaló que el fundamento de la colonialidad del poder no es la clase, es la raza y agregó que la cuestión racial es la que entrama a los otros factores de dominación como la clase y el género, en la propuesta de Quijano, a contracorriente de lo que pueden señalar otros investigadores que impulsan y desarrollan la propuesta de la colonialidad.

DIMENSIÓN MUNDIAL

Entre tanto, uno de los discípulos de Aníbal Quijano que participó en la mesa titulada: Aníbal Quijano y los Movimientos de la Sociedad, el sociólogo Jaime Coronado, explicó: “la colonialidad del poder no es solo la relación de opresión de Europa sobre América, sino es la relación de colonización sobre todo el mundo; por ello, la obra de Quijano es valorada y leída a nivel mundial, y está al nivel de pensadores como Foucault, Durkheim y otros grandes intelectuales”.

En la última mesa, del día martes, titulada “Colonialidad y descolonialidad del poder”, Julio Mejía Navarrete, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de San Marcos, y con quien Quijano impulsó, hasta sus últimos días, la Cátedra América Latina y la Colonialidad del Poder en la Universidad Ricardo Palma, señaló que la modernidad no solo significa la llegada de la ciencia o la tecnología, sino también la barbarie, como ocurrió en nuestra América.

DIVERSIDAD DE INTELECTUALES

En el homenaje también se dieron cita Sinesio Lopez, Yuri Quiroz, Carolina Ortiz, Segundo Montoya, Gina Vargas, el brasileño Danilo Assis Climaco, Guillermo Rochabrún, Ramón Pajuelo, Rodrigo Montoya, Roberto Espinoza, Carolina Ortiz y Jaime Ríos Burga, quienes compartieron diversos momentos de la vida junto a Aníbal Quijano, como colegas, alumnos, asistentes y amigos y amigas y lo consideran como un maestro.

Entre diversas anécdotas compartidas por los expositores, Rita Segato comentó que hasta ahora guarda el primer texto que leyó de Quijano en los años 70. “Escribir sociología con elegancia es algo que nunca se encuentra y Aníbal Quijano lo hacía”.

Asimismo, agregó, junto al brasileño Danilo de Assis, doctor en Estudios Latinoamericanos, que el pensamiento de Aníbal no era una teoría cerrada, sino que era flexible; se refería a su obra, contó Segato, no como una “teoría” de la colonialidad, sino como una “perspectiva” de la colonialidad; “hablaba del viento de la historia”, que movía el pensamiento como un organismo vital para seguir investigando y entendiendo el mundo de hoy.

DESDE LOS OPRIMIDOS

Asimismo, el sociólogo Roberto Espinoza, amigo de Quijano, señaló que su propuesta era pensar en el país y el mundo desde los sujetos sociales oprimidos e iba a contracorriente de lo que señalaba la izquierda en diversos momentos de la historia peruana.

Argumentó que, mientras un sector de la izquierda veía cómo el gobierno de Velasco implementaba la “revolución peruana”, Quijano planteaba, a través de la Revista Sociedad y Política y el Movimiento Revolucionario Socialista que fundaron en esos años, que eso se trataba de capitalismo de Estado y corporativismo, ya que el gobierno militar revolucionario trataba de cooptar las organizaciones populares a través de Sinamos y otros organismos que generaba como la Central de Trabajadores de la Revolución Peruana (CTRP), que hacía paralelismo a la Confederación General de Trabajadores del Perú.

También agregó, coincidiendo con Germaná, que Quijano vio en la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador (CUAVES) la primera experiencia de democracia directa autogestionaria en América Latina y que la propuesta de Buen Vivir de los pueblos indígenas, que enarbola el gobierno de Bolivia, es la continuidad de esa mirada histórica del autogobierno de los pueblos.

 

José Carlos Zúñiga

Seguir leyendo
Anuncio

Especial

La responsabilidad social empresarial

Publicado

en

La responsabilidad social empresarial

El mexicano Juan Felipe Cajiga Calderón sostiene que:

“Aunque la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es inherente a la empresa, recientemente se ha convertido en una nueva forma de gestión y de hacer negocios, en la cual la empresa se ocupa de que sus operaciones sean sustentables en lo económico, lo social y lo ambiental, reconociendo los intereses de los distintos grupos con los que se relaciona y buscando la preservación del medio ambiente y la sustentabilidad de las generaciones futuras. Es una visión de negocios que integra el respeto por las personas, los valores éticos, la comunidad y el medioambiente con la gestión misma de la empresa, independientemente de los productos o servicios que esta ofrece, del sector al que pertenece, de su tamaño o nacionalidad”.

De esta manera, cuando hablamos de responsabilidad social, lo que estamos sosteniendo es que la empresa debe gestionar sus diversas operaciones en relación con el medio social que le rodea. Esto le permitirá tener un compromiso con la sociedad que de alguna manera impactará. Este impacto (que puede ser valorado como positivo o negativo) transformará el paisaje social. De tal forma que, para mitigar cualquier contradicción, la empresa se debe comprometer en realizar sus operaciones con el mayor respeto por la persona y la comunidad.

Así, en México, los empresarios han llegado a consensuar el concepto de Responsabilidad Social Empresarial como:

“El compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa, tanto en lo interno como en lo externo, considerando las expectativas económicas, sociales y ambientales de todos sus participantes, demostrando respeto por la gente, los valores éticos, la comunidad y el medio ambiente, contribuyendo así a la construcción del bien común”.

Este concepto, manejado por las empresas mexicanas, permite entender que la responsabilidad social es interna y externa. Que los clientes internos y colaboradores también forman parte de la RSE y que deben ser beneficiados tan igual como los clientes externos. Solo así, la empresa tendrá la capacidad de generar negocios sin originar malestar social.

La responsabilidad social empresarial

Como bien sostiene Juan Felipe Cajiga Calderón, la RSE se desarrolla teniendo en cuenta seis dimensiones:

*En su dimensión económica interna, su responsabilidad se enfoca a la generación y distribución del valor agregado entre colaboradores y accionistas, considerando no solo las condiciones de mercado sino también la equidad y la justicia. Se espera de la empresa que genere utilidades y se mantenga viva y pujante (sustentabilidad).

*En su dimensión económica externa, implica la generación y distribución de bienes y servicios útiles y rentables para la comunidad, además de su aportación a la causa pública vía la contribución impositiva. Asimismo, la empresa debe participar activamente en la definición e implantación de los planes económicos de su región y su país.

*En su dimensión social interna, implica la responsabilidad compartida y subsidiaria de inversionistas, directivos, colaboradores y proveedores para el cuidado y fomento de la calidad de vida en el trabajo y el desarrollo integral y pleno de todos ellos.

*En su dimensión sociocultural y política externa, conlleva a la realización de acciones y aportaciones propias y gremiales seleccionadas para contribuir con tiempo y recursos a la generación de condiciones que permitan y favorezcan la expansión del espíritu empresarial y el pleno desarrollo de las comunidades y, por tanto, a un entorno de mercado favorable para el desarrollo de su negocio.

*En su dimensión ecológica interna, implica la responsabilidad total sobre las repercusiones ambientales de sus procesos, productos y subproductos; y, por lo tanto, la prevención —y en su caso remedio— de los daños que causen o pudieran causar.

*En su dimensión ecológica externa, conlleva a la realización de acciones específicas para contribuir a la preservación y mejora de la herencia ecológica común para el bien de la humanidad actual y futura.

El análisis de cada dimensión lleva a la definición de las estrategias de acción específicas para que cada empresa actúe de acuerdo a su propio contexto, tome a su cargo y costo la realización de proyectos completos en lo individual o de manera colaborativa con otros actores y/o sectores que compartan metas similares”.

Estas seis dimensiones deben ser proyectadas dentro de la cultura organizacional de la empresa, con la finalidad que todos sus integrantes se comprometan a su cumplimiento pleno. Lo que asegurará la vigencia de la empresa durante el tiempo que correspondan sus operaciones. Así, se debe tener en cuenta las cuatro líneas estratégicas:

• Ética y gobernabilidad empresarial.

• Calidad de vida en la empresa (dimensión social del trabajo).

• Vinculación y compromiso con la comunidad y su desarrollo.

• Cuidado y preservación del medioambiente.

Por ello, como bien anota Cajiga:

“La responsabilidad social no debe confundirse con prácticas de filantropía, éticas o ambientales exclusivamente, ni con cualquier otra actividad adicional al propósito de la empresa. Su implementación conlleva actividades de medición y reporte de sus impactos y su relación con el desempeño de la organización, por lo que exige de la empresa rendición de cuentas y transparencia”.

Este aspecto es necesario tener en cuenta cada vez que se realice un programa o una intervención a nivel social, ya que un acto de filantropía puede ser confundido como una suerte de “compra” de voluntades, generando rechazo de un sector de la comunidad, lo que en el tiempo, puede originar una débil relación entre la organización y la comunidad.

 

Augusto Lostaunau Moscol

Seguir leyendo

Especial

Nicaragua, la derecha arrinconada

Publicado

en

Nicaragua, la derecha arrinconada

La situación política en Nicaragua se caracteriza por el choque entre el institucionalismo totalmente restaurado y la subversión constante que un sector minoritario del golpismo, fuertemente apoyado por la corporación de empresarios, por la jerarquía eclesial y por la extrema derecha del MRS, tratan de imponerse en la agenda política nacional.

Hubo un intento de desencadenar un levantamiento armado en una prisión mientras se llevaban a cabo los controles de la Cruz Roja Internacional para la liberación de los últimos detenidos involucrados en los actos de violencia que estallaron en el país entre el 18 de abril y mediados de junio de 2018.

Un exmarine estadounidense, conocido delincuente de la ciudad de Matagalpa, intentó desarmar a un agente y abrir fuego, pero el oficial pudo bloquearlo y, en la pelea, el asaltante perdió la vida. Ninguna revuelta, solo el patético intento de los medios de la derecha de acusar a la “dictadura” de “asesinar a un prisionero inocente”.

Se debe tener un concepto extraño de cuánto es posible mentir para tratar de convencer a alguien de que, justo ante los ojos de la Cruz Roja Internacional, el gobierno decida matar a sangre fría a los prisioneros e igualmente ridículo aparece el intento de hacer pasar a un hombre lleno de antecedentes penales como un inocente prisionero de conciencia.

Nicaragua, la derecha arrinconada

Cabe preguntarse: ¿por qué la extrema derecha y la oligarquía en lugar de la mesa de negociación eligen el camino de la provocación y la violencia? ¿Un reflejo condicionado por el odio ideológico unido a sus propios intereses o el cálculo político?

Tal vez todo esto. Si, de hecho, la furia ideológica de la oligárquica no se debe subestimar, hay que decir que en la búsqueda desesperada de un retorno a la violencia existen tres elementos fundamentales donde traen ventajas. En primer lugar en el caos violento el golpismo encuentra su protagonismo. Sin la violencia su papel político resultaría relativo, dado que las fuerzas políticas de oposición en gran parte cubren toda el área del antisandinismo.

En segundo lugar, los golpistas consideran que la posibilidad de ejercer presión sobre la derecha que se sienta en la mesa de negociación les permite defender directamente a los líderes de la oposición en vista de la confrontación político-electoral. Por último, pero no menos importante, el financiamiento estadounidense y europeo llega solo si se resalta la represión por un lado y su capacidad operativa por el otro: la pérdida de los dos factores, o incluso de uno de ellos, hace que sea difícil la inyección constante de dinero y apoyo de todo nivel por parte europea y estadounidense.

Sí, porque la guerra que ha sido promovida e incentivada contra el gobierno Sandinista guiado por el presidente Ortega no ha terminado, solo se ha trasladado momentáneamente a la esfera internacional, donde las sanciones y la presión político- diplomática han asumido el lugar de la subversión armada de 2018. Pero la reiterada disponibilidad del gobierno de respetar el camino establecido conjuntamente para el diálogo nacional es un elemento decisivo del escenario y, también, incide sensiblemente en las posiciones de la OEA y de los EE. UU. sobre el caso nicaragüense.

El gobierno, de hecho, mantiene los compromisos adquiridos en el diálogo nacional. Nada extraño: para la historia, la tradición y un profundo sentido de acción política, el FSLN respeta los pactos con amigos y enemigos. El cernido, la manipulación y el no respeto de los compromisos nunca han sido usos del sandinismo.

El diálogo incluye varios temas: liberación de prisioneros, revisión de los mecanismos electorales, compensación, compromiso de no repetir el horror y un esfuerzo conjunto contra las sanciones internacionales. En cuanto a la liberación de prisioneros, el gobierno ya ha superado todas las expectativas, forzando la paciencia y el perdón.

Los detenidos se liberan recurriendo a una disciplina política absoluta, que transfiere el concepto de justicia en el marco de la responsabilidad política nacional. Daniel Ortega demuestra que gobernar es mucho más que mandar, porque el gobierno de lo existente también implica la gestión política del comando. Construye pasos tácticos, horizontes estratégicos.

Dibuja una idea del país, convoca a todos a compartir responsabilidades y advierte a los que piensan que es posible derribar el país por la fuerza que esta pertenece a quien la tiene, o al FSLN, quién sabe cuándo usarla y cuándo dejarlo en segundo plano. Por lo tanto, recuerda a todos que solo el entendimiento político puede producir un marco de reconocimiento mutuo porque, como se repite una canción maravillosa, “habrá patria para todos o no habrá para ninguno”.

Nicaragua, la derecha arrinconada

Pero es precisamente sobre la idea de una patria compartida que la derecha no se pone en camino. Su aspiración de ser colonia le impide hasta simular estar en desacuerdo con las sanciones del país. Por otro lado, al verlos pedir a los Estados Unidos que no sancionen a Managua, cuando se arrodillaron a Washington para invocar castigos, sería, debe decirse, un notable arrepentimiento.

Los medios de familia – La Prensa, El Nuevo Diario, Confidencial y Radio Corporación, además de Canal 10 y otros – continúan con la tarea de desinformar a la población y al extranjero. No son estructuras periodísticas, son herramientas de propaganda, un almacén de cada invento siempre que sea falso, un hardware indispensable para distorsionar la realidad y sostener la demanda de sanciones.

Decir cada día de una represión feroz e inexistente, de una dictadura tremenda que nunca se ha demostrado, desmentir la legitimidad del voto popular solo porque es anti-oligarárquico, es el propósito de estas pequeñas fábricas de odio y mentiras. Nunca antes el periodismo había caído tan abajo, la ética profesional nunca había sido arrendada a su editor a precios de ganga. Nada nuevo o extraño: los que venden su país compran a los que escriben en contra de su país.

Luego está la cuestión electoral. En 2021 los nicaragüenses volverán a las urnas, por lo que la derecha tiene suficiente tiempo para encontrar un pacto interno. El choque interno a la oposición no tiene que ver con el contenido, está en la línea de comando. La oligarquía tomó el campo de primera mano y no quiere ser representada por los partidos históricos nicaragüenses.

Ella se ve a sí misma como su única representante: se ha hecho partido, ha decidido que la manera de saciar su hambre de poder es reemplazar a las fuerzas políticas tradicionales y emprender su guerra contra el gobierno.

La presión del chamorrismo en el acelerador es para llegar a la cabeza de la derecha. Quieren que la oposición al gobierno sea el producto político generado por el intento de golpe. Imaginan que la llamada Alianza Cívica y el M-19 tienen derecho a evitar la mediación política y sus ritos, por ser productos directos de la oligarquía, concebidos exclusivamente como herramienta de guerra.

Con este fin se utilizan antiguas herramientas en mal estado de las familias oligárquicas, que se disfrazan de científicos políticos iluminados y argumentan que la función política de los partidos está consumada, por lo que se debe pasar a las estructuras nacidas a partir de abril de 2018. Pero la verdad es que quieren el título exclusivo de la oposición al Frente Sandinista, y que responda a las familias oligárquicas y no a los partidos.

La misma huelga general convocada el 23 de mayo por el Cosep (pero no por los partidos, sindicatos y movimientos sociales que han denunciado su carácter instrumental) confirma cómo la empresa privada pretende a toda costa asumir el liderazgo de la oposición. Pero el único sector que participó en la huelga es, de hecho, el sector privado. La industria extranjera en el país, el sector público y todo el comercio de mercados populares, las empresas y tiendas familiares no se unieron. La propia CNN habló de una “huelga fallida”.

¿El objetivo de las familias Cosep y oligárquicas? Devolver al país al caos, a una violenta crisis económica, política y social que obligue a acelerar el voto. Para ello delegan a Montealegre y al MRS el diseño del campo, confundiendo así mayordomos con arquitectos.

¿Las posibilidades de que el plan se lleve a cabo? Escasa, por decirlo suavemente. Ni siquiera la OEA lo apoya, prefiere el acuerdo político con el gobierno sobre la reforma electoral. Está dispuesto a abordar el tema de la reforma en una clave antigubernamental, pero debe mostrar decencia, simular neutralidad, no siempre pueden reírse del actuar del organismo; por esta razón se aleja de la oligarquía extremista.

Además, la oposición (casi el 30% de los votos) no tiene intención de ser sustituida por el partido de la oligarquia. Negocia en la mesa el reequilibrio de poderes en su beneficio, pero no se hace ilusiones sobre la posibilidad de doblegar al gobierno; sabe que el sandinismo está tan insertado en las venas de Nicaragua que casi se convierte en sinónimo; que el FSLN no es un fenómeno transitorio, un hecho circunstancial; Es una parte irreprimible de Nicaragua. Puede ser derrotado pero no eliminado, puede sufrir una parada pero no ser expulsado.

Los partidos de la oposición saben que incluso en el mayor triunfo de la derecha, nunca el FSLN cayó electoralmente por debajo del 34% del electorado. Por lo tanto, es inútil incluso hipotetizar los escenarios que ven al sandinismo expulsado de Nicaragua, mucho mejor respetar su fuerza y arraigo.

En fin, la idea de la familia Chamorro de transferir la lucha política a una confrontación permanente no es una idea brillante, dado que el FSLN ya ha mostrado una muestra de su fuerza. Donde la crisis se precipite, nadie estará a salvo en lo más mínimo, y menos en todos aquellos que han derramado gasolina en el incendio. Del entendimiento político en el respecto a la Constitución nace una nueva fase, de la falta de acuerdo surge el choque. ¿Alguno de los oligarcas tiene dudas sobre su resultado?

En un aspecto, en la oposición, todos están de acuerdo: reunir el antisandinismo de cualquier forma y color es condición necesaria, aunque no suficiente, para tratar de ganar en 2021. Para este fin, tendrán dólares y consejos para fortalecer una ingeniería del consenso confirmada con manipulación permanente.

Cambiarán al diablo por agua bendita, las razones con la falta de razones, lo correcto con lo incorrecto. Revertirán la realidad en un intento de confundir y manipular, utilizando conceptos y principios que pertenecen al FSLN y su historia. El odio para el Frente Sandinista y su Comandante será el principio y el final del discurso político.

Pero esto puede no ser suficiente, especialmente si muestran todos los días que los intereses de algunas familias son para ellos más importantes que los del país. No tienen credibilidad. No tienen un líder. No tienen un programa. De hecho, no pueden producir un programa mínimo, una idea sostenible de un país.

Para presentarse a los votantes no tienen otra alternativa que el acuerdo nacional que los hace protagonistas, autorizados a hablar de Nicaragua en Nicaragua y no solo en los Estados Unidos. La encrucijada es entre la incidencia política o la irrelevancia. Tómalo o déjalo.

 

FABRIZIO CASARI

Seguir leyendo

Especial

Despierten periodistas, el imperio destruye a Julian Assange y a WikiLeaks

Publicado

en

Despierten periodistas, el imperio destruye a Julian Assange y a WikiLeaks

¿Por cuánto tiempo más van a matar a nuestros profetas, mientras nosotros nos hacemos a un lado y miramos?

(Bob Marley, 1945-1981)

 

Ya es de conocimiento mundial que cuando un ser humano entra en la mira de los servicios de inteligencia en cualquier país del mundo por considerarlo un “peligro para la seguridad nacional” todo el sistema represivo se lanza contra este hombre o mujer hasta destruirle o desprestigiarle.

Así está pasando con Julian Assange, uno de los tres pilares de WikiLeaks, quien abrió los ojos al mundo entero sobre los crímenes y las atrocidades que estaban cometiendo EEUU y sus obedientes sirvientes de la OTAN en el Oriente Medio al lanzar su ‘guerra permanente’ para apoderarse de los recursos nacionales de Irak, Afganistán, Libia, Somalia, Siria. Ahora, este valiente comunicador social está recluido en la prisión de alta seguridad de Belmarsh en Londres, conocida como el ‘Guantánamo británico’ y con la salud seriamente decaída.

Lo trágico de este caso consiste en que todo el proceso contra Assange está basado en la decisión de Washington de considerarlo culpable hasta que se demuestre su inocencia en los 18 cargos sobre el rol de Julian Assange en la revelación de crímenes de guerra de EEUU en Irak y Afganistán publicados entre 2011-2012 por WikiLeaks y conspiración diplomática global.

Sin embargo, la arremetida de Washington contra WikiLeaks arrancó ya en 2009 después de la divulgación de un video del tiroteo a periodistas en Bagdad el 13 de julio de 2007 por un helicóptero militar norteamericano. La publicación por WikiLeaks del ‘Diario de Guerra en Afganistán’ el 25 de julio de 2010 hizo intensificar aún más la irritación de la Casa Blanca.

En 2017, el entonces director de la CIA y hoy secretario de Estado, Mike Pompeo, declaró una guerra abierta contra los tres pilares de WikiLeaks: JulianAssange, el abogado y activista Jacob Appelbaum y el relacionista público Trevor Fitzgibbon.

Por una simple decisión política del ‘establishment’ norteamericano, el Departamento de Justicia de EEUU se convirtió en un ‘inquisidor’ global del siglo XXI que concentró su mirada primero en Julian Assange, lanzando, según el relator especial de las Naciones Unidas sobre Tortura y Penas Crueles, NilsMelzer, “una campaña implacable y desenfrenada de acoso público, difamación e intimidación de Julian Assange no solo en EEUU sino en Reino Unido, Suecia y Ecuador”.

Melzer señaló también que “en 20 años de trabajo con las víctimas de la guerra, la violencia y la persecución política, nunca vi a un grupo de estados democráticos asociarse deliberadamente para aislar, satanizar y abusar de un solo individuo por tanto tiempo, con tan poco respeto por la dignidad humana y el imperio de la ley”.

El ‘modus operandi’ del sistema de represión globalizada dirigida por Washington ha tenido de preferencia desde hace bastante tiempo el uso de la táctica de rumores, denuncias y acusaciones relacionadas con el sexo como acoso sexual, ataque sexual, violación, homosexualismo para dañar la reputación pública del personaje que atenta a desafiar el sistema político y social existente.

El acusado por muy inocente que sea se convierte en una víctima señalada y manchada como un “violador en serie”. El sistema sabe que esta táctica produce un efecto inmediato negativo sobre la capacidad de producción de esta persona y afecta seriamente su estado de ánimo y mental. Así hicieron con Julian Assange cuando dos mujeres, la periodista y feminista sueca Anna Ardin de 30 años y su amiga SofiaWilden de 26 años denunciaron al fundador de WikiLeaks por abuso sexual y reconociendo al mismo tiempo que el sexo en ambos casos fue consensuado.

Fue una operación bien montada contra Assange, aceptando el Scotland Yard la acusación de supuestas ‘víctimas’ de coerción ilegal y abuso sexual sin presentar las afectadas alguna prueba concreta contra su victimario. El preservativo que presentó Anna Ardin no reveló ADN ni de ella ni de Assange. Sin embargo, el fundador de WikiLeaks fue arrestado bajo sospechas y sin cargos de violación y después fue liberado bajo fianza mientras se estudiaba su posible extradición a Suecia que a su vez podía entregarlo a EEUU donde sería juzgado por espionaje.

Después que la Corte británica determinara extraditarlo a Suecia, Assange pidió en 2012 asilo en la Embajada de Ecuador en Londres, donde se quedó durante siete años sin asistencia médica. El 11 de abril de 2019, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, tras recibir promesas de Washington de nuevos créditos financieros para su país, suspendió el asilo de Assange y lo entregó a Scotland Yard, que lo sacó a rastras de la Embajada ecuatoriana y lo trasladó a la prisión de Belmarsh, donde estuvo durante un tiempo en el hospital de la cárcel debido al serio deterioro de su salud, llegando al extremo de no poder sostener una simple conversación con sus abogados.

El sistema represivo globalizado tampoco dejó en paz a otros dos pilares de WikiLeaks: el activista y abogado Jacob Appelbaum y el relacionista público Trevor Fitzgibbon. La periodista Suzie Dawson describió en su ensayo ‘Freeing Julian Assange’ como la prensa globalizada se empeñó en destruir sus carreras, sus finanzas y hasta el matrimonio de Jacob creando imagen de ‘violadores en serie’ sin presentar ninguna prueba concreta. Bastaron rumores, mentiras, insinuaciones, alegaciones para convertirlos en unos depredadores sexuales. Tan fuerte fue la guerra informativa contra Trevor que 70 organizaciones progresistas lo repudiaron.

En 2018 el periodista islandés Kristinn Hrafnsson, nombrado editor jefe de WikiLeaks, fue acusado por los medios de comunicación globalizados de ser violento con las mujeres sin presentar ninguna prueba. El otro colaborador de WikiLeaks, Matt De Hart, exanalista de inteligencia de EEUU y miembro del grupo de piratas informativos, fue tildado de perverso y se le inventó la tenencia de pornografía infantil que indignó a la opinión pública a tal extremo que inclusive Edward Snowden atacó a Matt. Resultó que esta táctica usada con fines políticos funcionó a la perfección para hacer debilitar a WikiLeaks.

Mientras todo esto estaba sucediendo, los agentes del FBI estaban extremadamente activos interrogando a su informante islandés Sigurdur Thordarson, quien se convirtió en el principal acusador de Assange. En mayo pasado, la agente especial del FBI Megan Brown, quien está a cargo de investigación contra Assange, viajó a Islandia junto con el fiscal Kellen Dwyer del Distrito Oriental de Virginia para interrogar a Thordarson. Este informante no tiene mucha credibilidad por tener un historial criminal.

Este personaje había sido un colaborador de WikiLeaks en Islandia desde 2010 hasta 2011 cuando se contactó con la embajada norteamericana en Reikiavik ofreciendo ayuda a EEUU en investigación criminal relacionada con Julian Assange. Entre 2011 y 2012 Thordarson entregó a las autoridades norteamericanas ocho discos duros de información perteneciente a WikiLeaks por los cuales recibió miles de dólares en recompensa.

Despierten periodistas, el imperio destruye a Julian Assange y a WikiLeaks

El arresto y el traslado de Assange al ‘Guantánamo británico’ está demostrando el poder de largo brazo de Washington que ya estaba seguro que el fundador de WikiLeaks sería extraditado a EEUU tarde o temprano y donde sería acusado de contactar con la analista del Departamento de Defensa, Chelsea Manning, para “obtener ilegalmente documentos clasificados relacionados con los secretos de defensa nacional y su posterior publicación”.

El Departamento de Justicia de EEUU ya presentó 18 cargos contra este comunicador social y el secretario de Interior de Reino Unido, Sajid Javid, no se dejó esperar y firmó una solicitud formal para extraditar a Assange a EEUU donde el Gran Jurado le podría condenar hasta 175 años de prisión. El Tratado de Extradición entre Washington y Londres fue firmado y ratificado en 2007 sin necesidad de presentar evidencias sustanciales para proceder con extradición.

Ahora todo depende de la decisión de la justicia británica. El pasado 14 de mayo durante la sesión de procedimiento la jueza de la Corte de Magistrados de Westminster, Emma Arbuthnot, ordenó para el 25 de febrero 2020 una audiencia con una duración prevista de cinco días para revisar la extradición de Julian Assange a EEUU.

Se prevé también vistas preliminares en julio y octubre próximos. Si tomamos en cuenta que el esposo de la magistrada, James Arbuthnot, es exdirector de Security Intelligence Consultancy SC Strategy Ltd., la empresa privada británica de inteligencia cuya ‘labor’ fue divulgada en más de 500 informes de WikiLeaks, ya podemos darnos cuenta del veredicto que espera al periodista y activista Julian Assange.

Lo nuevo de este caso es la aparición inmediata de lo que se llama ‘Efecto Assange’, que consiste en el inicio de una nueva ola de ‘cacería de brujas’ contra el periodismo de investigación y el pensamiento alternativo en Australia, Francia y EEUU.

La Policía de Australia realizó ya una redada en la AustralianBroadcastingCorporation con la orden de apropiarse, eliminar o cambiar la información periodística relacionada con la seguridad nacional del país. En San Francisco, California, el 14 de junio pasado una docena de policías fuertemente armados abrió a martillazos la puerta de la casa del periodista Bryan Carmody, lo esposaron y requisaron todo su material de trabajo. Esto ocurrió al negarse el periodista revelar su fuente de información tras publicar un informe sobre un turbio suceso local.

Frente a estos ataques contra los medios de comunicación, el periodismo globalizado que hasta poco estaba proyectando a la opinión pública una imagen distorsionada y vilificada del creador de WikiLeaks y posteriormente mantuvo silencio sobre la tragedia de Assange dando luz verde a su persecución por el Gobierno estadounidense, por primera vez en los últimos 10 años los informadores globalizados se sintieron inseguros.

Surgieron dudas en los medios de comunicación más alineados con Washington respecto a su futuro en el caso de publicar algunos documentos clasificados. Recién han comprendido que la criminalización de la práctica periodística no tendría límites y podría inclusive afectar al mismo The New York Times o The Guardian británico que supuestamente son partidarios y luchadores por la democracia y la libertad.

Una posible extradición de Julian Assange a EEUU junto con una arremetida por el sistema represivo globalizado neoliberal contra los medios de comunicación abriría la puerta a una dictadura con todas sus consecuencias. El fundador de WikiLeaks ya nos advirtió sobre este peligro al exponer a EEUU, a sus aliados de la OTAN más importantes y a sus líderes divulgando sus secretos, sus crímenes más cruentos y sus planes para domesticar a la opinión pública mundial silenciando a la prensa alternativa y tratando inclusive controlar internet.

La libertad es lo más importante en la vida y precisamente esta libertad está en peligro actualmente. Ya es hora para los medios de comunicación darse cuenta de lo que les espera a ellos y al mundo entero si es que siguen siendo promotores y portavoces del sistema represivo globalizado.

 

VICKY PELÁEZ
SPUTNIKNEWS

Seguir leyendo
Publicidad

Lo más reciente

Pedro Patrón Bedoya Pedro Patrón Bedoya
Políticahace 18 horas

Escándalo en la Comisión Especial que elegirá a integrantes de la JNJ

“Desgraciadamente nosotros ya lo habíamos advertido. Dijimos que así como se está llevando el proceso antes de que se hicieran...

Walter Gutiérrez Walter Gutiérrez
Políticahace 18 horas

Caso se resolverá en el más breve plazo

La Comisión Especial encargada del concurso público para la selección de los miembros de la Junta Nacional de Justicia resolverá...

Junta Nacional de Justicia (JNJ) Junta Nacional de Justicia (JNJ)
Políticahace 18 horas

Dice no cobró doble pensión del Estado

“Por supuesto que tengo que seguir”, manifestó Pedro Patrón Bedoya en declaraciones a la prensa brindadas tras suspenderse la ceremonia...

Milagros Salazar Milagros Salazar
Políticahace 18 horas

Milagros Salazar es protegida de fujiapristas

“Yo creo que la Comisión de Ética tiene que investigar ese tema. En primer lugar porque no puede haber un...

Evo Morales - Martín Vizcarra Cornejo Evo Morales - Martín Vizcarra Cornejo
Políticahace 18 horas

Firma acuerdo de integración energética

Los gobiernos de Bolivia y Perú suscribieron 12 acuerdos y 92 compromisos bilaterales que dinamizarán la agenda común, en el...

La responsabilidad social empresarial La responsabilidad social empresarial
Especialhace 18 horas

La responsabilidad social empresarial

El mexicano Juan Felipe Cajiga Calderón sostiene que: “Aunque la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es inherente a la empresa, recientemente...

Ivan Noguera Ivan Noguera
Políticahace 18 horas

Mejor es reírse

¿Por qué mi abogado tampoco me cree?

Augusto Álvarez Rodrich Augusto Álvarez Rodrich
Políticahace 18 horas

La voz clara

“Se ha desplomado la confianza y cuando no hay expectativas en el futuro se reciente la inversión y eso reciente...

Rosa María Palacios Rosa María Palacios
Políticahace 18 horas

La palabra

“¿Legítimos propietarios? Ese es tal vez el tema de fondo. Son “propietarios” (en su mayoría) que partieron de derechos de...

Ángel Páez Ángel Páez
Políticahace 18 horas

En el twitter

Desaparecido “Hace 27 años que la banda de criminales fujimoristas, el destacamento Colina, secuestró y desapareció al periodista Pedro Yauri....

Anuncio
Publicidad

Tendencia

Calle Max González Olaechea Nº118 Urbanización Las Leyendas – San Miguel - Lima - Perú Teléfonos: (+51 1) 565-7756
Copyright © 2018 - DIARIO UNO. El diario que siempre dice la verdad - Todos los derechos reservados - Diario UNO.