‘The Florida Project’

La desgarradora realidad que Disneyworld no quiere que veas

‘THE FLORIDA PROJECT’

Sean Baker es de aquellos cineastas forjado en producciones pequeñas que adora contar historias intimistas; crónicas rellenas de un profundo mensaje social que llegan directas al alma. Su mirada se ha detenido, desde un principio, en relatos y personajes mayoritariamente marginales. En Take out (2004) explicaba los problemas económicos de un inmigrante ilegal chino en Estados Unidos. Prince of Broadway (2008) continuaba por esa senda de personas relegadas a un segundo plano y la premiada Tangerine (2015) rodada con iPhones, narraba el caso de una prostituta transgénero que, tras salir de la cárcel, descubre que su novio le engaña con una mujer.

Ahora, el guionista y director estadounidense de 46 años se ha fijado en otra dura realidad de su país, la precariedad en la que viven centenares de familias a lo largo de la autopista 192 que rodea el mundo mágico de los parques temáticos de Disneyworld, en Orlando (Florida). Ese paisaje de contradicciones situado a escasos metros uno de otro, ha dado lugar a una de las películas independientes más aclamadas el año pasado. Y es que The Florida project es una pequeña joya de emociones contenidas que sabe explorar la belleza incluso de las panorámicas más desgarradoras.

El filme, bien lo hubiese podido concebir el británico Ken Loach, experto en un cine donde el realismo social aflora de forma conmovedora. Baker no esconde su admiración por el autor de Agenda oculta o Yo, Daniel Blake, pero él tiene su propio sello personal y esta obra es casi como un documental sobre las miserias de esa gente que se ha visto abocada a ocupar moteles de bajo presupuesto a raíz de la crisis hipotecaria de 2007.

Con nombres como Magic Castle o Futureland y fachadas de colores pastel, en sintonía con la fantasía que promete el mundo ideal de la factoría Disney, esas viviendas de reducido espacio encierran todo tipo de problemas en su interior. Así, Baker ha querido poner el foco de atención en las mujeres sin recursos que crían solas a sus hijos en ese inhóspito lugar que nada tiene que ver con el Sueño Americano.