La mentalidad frágil perjudica

Los jugadores peruanos se asustan cuando les toca jugar con brasileños y no están acostumbrados a la responsabilidad de jugar finales.

Alianza Lima - Huracán

IVLEV MOSCOSO

Ricardo Gareca sabe que la mentalidad del jugador peruano es débil, por eso le dice a la prensa todo lo contrario. Trata de fortalecerlo. Que ellos mismos creen en sus virtudes y no piensen en los continuos fracasos del balompié nacional. Y Aunque las palabras pueden ser más fuertes que el hierro, en el fútbol, el fortalecimiento mental no se aprende en un partido. Toma tiempo y a veces mucho si los resultados no acompañan.

Un ejemplo muy claro de la fragilidad mental del jugador peruano se vio en los partidos ante Colombia y sobre todo Nueva Zelanda. Ante los cafeteros, el cotejo era una final. Ganando, Perú se clasificaba al mundial. Empatando o perdiendo dependíamos de otros resultados.

Perú jugó mal el encuentro. La gran mayoría estaban ansiosos o nerviosos. Los más firmes eran Paolo Guerrero y Alberto Rodríguez quienes están más habituados en jugar partidos de jerarquía. Carrillo y Cueva atinaban a muy poco, pero su rival también jugó mal y eso equilibro en algo el partido.

NUEVA ZELANDA
Ante los oceánicos la tensión era el doble que ante Colombia, pese a que Nueva Zelanda tenía una selección bastante inferior en el nivel técnico que Perú. Sin tener una gran selección, lo normal era una diferencia de dos o tres goles ante los Kiwis. Pero otra vez jugamos mal los dos partidos. Otra vez muchos nervios y eso produce errores.

Es cierto que Perú ganó 2-0 y con ello clasificó al mundial. Nadie habló de los errores, del nerviosismo y la fragilidad mental. Luego de algunos días, Edinson Flores fue uno de los pocos honestos que aceptó sentir nervios. Una victoria muchas veces maquilla la mala producción de un equipo. Y eso pasó con Perú. La clasificación fue pretexto para no hacer un firme análisis de lo que puede producir este equipo.

TÉCNICA Y MENTE
Es indudable que lo que prima en un equipo es la calidad técnica y el juego en conjunto, pero muchas veces se pierde un partido por falta de mentalidad ganadora y no es casualidad que nos pase a menudo.

Melgar con todas sus limitaciones no tuvo la fortaleza mental de jugar en Arequipa. El resultado estaba al alcance de su mano. Debía ganarle solo con presencia. Pero tuvo un primer tiempo en donde se escondió. Su propio técnico lo admitió. Ese nervio de no estar acostumbrado a eliminar a un equipo extranjero jugó en contra. Melgar se enredó en sus propios temores.

HASTA LO GOLEARON
Hace algunos años, lo golearon a Alianza Lima 4-0. Fue Huracán de Argentina en Copa Libertadores. El defensor Araujo no se atrevía a ganarles en el salto a los argentinos. Salvo Ábila, Huracán no tenía grandes jugadores, tampoco era un gran equipo, pero Alianza salió derrotado antes del partido. Estaban temerosos de solo enfrentar a un equipo que llevaba el apellido argentino.

Y como para demostrar que ese equipo no era nada del otro mundo, Alianza empató de visita 0-0. Es decir que en Lima si no estaban temerosos, hasta podían sacar un buen resultado. La eliminación fue mental.

El tema mental nos juega en contra, más cuando jugamos contra brasileños. Solo de escuchar su nombre, ya lo damos como partido perdido. Mientras que esto no cambie, podemos tener buenos equipos y hasta selecciones, pero nuestra fragilidad mental siempre nos ganará.