Los votantes de Trump

Una mirada distinta obre Tres anuncios a las afueras

Los votantes de Trump

ERNESTO GUEVARA FLORES

Llevamos tres semanas dialogando sobre cine peruano y su necesidad en convertirse en cine nacional. Esta vez, sin embargo, un excepcional film norteamericano, Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017), favorita a los Oscar de este año. Ese extraño título puede traducirse como Tres anuncios a las afueras. Esperemos que en su exhibición comercial en el Perú no le pongan un horrible título alternativo.

El director es un británico, Martin McDonagh, dramaturgo que ya en el teatro tenía un estilo cinematográfico, aplicando el más brutal estilo In-year-face, el teatro de la crueldad y la violencia para denunciar lo grotesco de la sociedad contemporánea. Aplicó ese modelo desde las tablas a su primer cortometraje y a sus dos primeros largos, la recordada Escondidos en Brujas (2008) y la casi desconocida Siete psicópatas (2012).

¿Cómo es posible que este británico haya logrado esa maravillosa radiografía de la sociedad norteamericana rural? ¿Cómo hizo un guión tan notable? Su referido estilo teatral lo llevó esta vez a perfilar unos inolvidables y bestiales personajes, representativos de eso que los estudiosos llaman El profundo Sur norteamericano. Prototipos despreciables, racistas, medievales, de un patetismo dickensiano.

Los conflictos sociales y mentales y el subdesarrollo de Norteamérica, narrada en choques permanentes. La extraordinaria Frances McDormand, merecedora del Oscar de este año por su representación, protagoniza a una mujer que no es un arquetipo de nada (amargada, negligente, agresiva, probablemente alcohólica) que sin embargo se enfrenta a la absoluta inutilidad de la policía local. Y protesta en tres enormes carteles a las afueras de su pueblo. Todo en medio de ciudadanos impresentables y costumbres arcaicas, enanos resentidos, matrimonios fracasados. El Estados Unidos que eligió a Donald Trump. Es una película sobre los seguidores que le dieron el triunfo al presidente de turno.

Solo con el escándalo logrará la protagonista agitar las aguas y obtener un poco de justicia. ¿De verdad Estados Unidos es así? Es peor. Solo McDonagh puede narrar sin olvidar el humor cómo las mejores intenciones pueden llevar al fracaso. Caos, violencia, un pueblo de tercera que saca sus peores taras, en una negrura solo soportable porque está representado por actores de primera. A cada bestialidad, le sigue un humor negro marginal, subnormal, como en la geografía de los hermanos Coen, la temática de Tarantino o la narrativa policial de Elmore Leonard o Jim Thompson.

Aquí nada es previsible, nada es hollywoodense, es lo más indie que se haya visto en años. Pero es una narrativa que ilustra con imágenes que Estados Unidos es un país genuinamente tercermundista. La ambigüedad, la ignorancia supina, la salida cómica (con groserías bien utilizadas), el recurso de los personajes a las emociones y nunca a la reflexión. Parece como si ningún ciudadano norteamericano haya filosofado o hecho al menos algo de introspección alguna vez en su vida.

Con una narrativa superlativa, Three Billboards… es una obra independiente que realmente puede sorprender en los premios internacionales de este año. Ahora que la políticamente correctísima La forma del agua de Guillermo del Toro, antes favorita, está en peligro por acusaciones de plagio, el film de McDonagh tiene el derecho de convertirse en un referente cinematográfico genuino. Solo un británico podía contarnos la entraña del país de Trump. Ya un artista de primera como Christopher Nolan entendió a ese terrible país y sus miedos en su canónica construcción de Batman.