La verdad ante todo

Hace algunas semanas -desde que salió indultado el expresidente Alberto Fujimori- se escuchan voces desde los predios del fujiaprismo que tratan de acallar a Diario UNO y otros medios de comunicación que no hacen más que sacar a luz lo que viene ocurriendo en nuestro país tras el destape de escándalos de corrupción, como el caso Odebrecht y otros que parecen llegar a las esferas más altas del poder. La lista es larga y compromete a representantes de nuestro variopinto escenario político e incluye autoridades electas por sufragio popular, lo que no deja de ser preocupante.

Es verdad que para muchos el periodismo que practica el Diario UNO resulta incómodo, pero ese es el papel que debe desempeñar la prensa y esa es la función de todo medio de comunicación; buscar la verdad aun al precio de incomodar a los poderosos. Ya lo decía ese gran pensador anarquista, ensayista y poeta peruano en su obra Horas de Lucha, publicada por vez primera en 1908, “…el periodismo guarda semejanza con el alumbrado público: suprimamos el petróleo, el gas o la luz eléctrica, y las ciudades más civilizadas se transformarán en bosques de bandidos; eliminemos los diarios, y en las naciones más libres surgirán los tiranos más inicuos y más abominables…”.

En efecto, el periodismo nace para dar a conocer la realidad de los hechos. Pero cuando la verdad es tergiversada por mezquinos intereses, la prensa deja de cumplir su función social, pues es a través de ella que debemos enterarnos de lo que sucede en nuestro entorno y formarnos un criterio según la información que nos proporciona. En este contexto, Diario UNO no cejará en su deber de informar con veracidad, aun cuando al fujiaprismo le resulte muy incómodo y pretenda desacreditarnos.

En esta casa editora no consideramos la información como una mercancía, por el contrario creemos que el periodismo debe seguir cumpliendo su rol y función social de informar al ciudadano con la verdad y sin recortar ni descontextualizar la noticia porque para el análisis es tan importante lo que se ve como lo que no se ve.