Enfermedades diarréicas agudas infecciosas

Dolor de barriga estómago diarrea - Vitamina Vida C

Existe una gran variabilidad del ritmo intestinal de cada persona y es absolutamente individual, ya que cada uno tiene sus propias características para evacuar el intestino. De todas formas y en términos generales, consideramos que es “normal” que las personas defequen máximo hasta 3 veces por día.

Ante la presencia de un paciente con enfermedad diarreica se debe buscar signos y síntomas relacionados que pueden ser característicos de la enfermedad, ya que independientemente del aumento de frecuencia, volumen o fluidez de las deposiciones, pueden estar acompañadas de dolor abdominal, fiebre, náuseas, vómito, dolores musculares, tenesmo rectal y ardor perianal. Algunas veces se presentan cuadros clínicos similares y su relación está directamente relacionada con la ingestión de alimentos posiblemente contaminados.

Por las profundas alteraciones que suceden durante los episodios de diarrea, nuestra fisiología precisa de un cuidado especial, ya que además de la gran pérdida de agua que suponen las evacuaciones diarreicas, los pacientes, por lo general niños, pierden cantidades peligrosas de sales importantes, electrolitos y otros nutrientes. De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la diarrea es una de las principales causas de muerte en los países en vías de desarrollo y son consideradas como un problema de Salud Pública.

Los objetivos de los tratamientos consisten en la curación del proceso inicial, la corrección de la deshidratación y los déficits hidroelectrolíticos, restablecer el balance ácido-básico y el control de las complicaciones secundarias a la lesión de las mucosas y la administración de antibacterianos. En las diarreas virales el tratamiento es de soporte y consiste en prevenir la deshidratación administrando líquidos y electrolitos.

La vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, desencadena una respuesta inmunológica aumentando las defensas del organismo y aporta múltiples beneficios que sirven tanto para la prevención de enfermedades o para mejorar la calidad de vida ante tratamientos complejos y delicados. Los estudios muestran que la vitamina C contribuye a mantener sano el sistema inmunológico y protege a las células del cuerpo del daño oxidativo, tiene un papel importante a la hora de combatir infecciones (hay varios estudios que demuestran la capacidad antiviral de la vitamina C). La vitamina C consigue aumentar la producción de leucocitos o también llamados más comúnmente glóbulos blancos, tales como los linfocitos y los fagocitos, que desempeñan un papel clave en la defensa inmunitaria del cuerpo. Hay también pruebas que indican que la vitamina C puede reducir la sensación de cansancio, fatiga y aumenta la tasa de absorción de hierro en el cuerpo.