La comuna de Lima pisotea su propia ordenanza 1852

Declara intangibles las áreas verdes de la capital y pese a ello quiere traerse abajo los árboles de la avenida Aramburú de San Isidro.

Congestión de tráfico tránsito pesado

Alejandro Arteaga

El proyecto de ampliación de la avenida Aramburú, promovido por la Municipalidad de Lima, está prohibido por una ordenanza aprobada por la propia comuna metropolitana que busca a toda costa llevar a cabo las obras que han merecido el rechazo de los vecinos y la autoridad edil de San Isidro.

Se trata de la Ordenanza 1852 que fue ratificada recientemente por el concejo distrital de San Isidro para preservar la intangibilidad de las áreas verdes y los árboles ubicados a los largo de las avenidas Aramburú, Parque Sur y Santa Cruz correspondientes a ese distrito.

El alcalde de San Isidro, Manuel Velarde, explicó que la ordenanza ratificada es de carácter declarativa y determina que dichas áreas y especies arbóreas sean destinadas exclusivamente a proyectos que promuevan dar la continuidad y consolidar las acciones de conservación de la diversidad biológica, cultural y paisajística existente.

“Cuál es la motivación real del alcalde Castañeda para insistir con la ejecución de una obra que a todas luces no solucionará el problema de la congestión vehicular y solo lo trasladará hacia otras zonas. Los cerca de 8 millones bien podría destinarlos, por ejemplo, a mejorar el sistema de transporte público al que ha dejado colapsar por su inacción”, manifestó el burgomaestre.

CONTRA SU PROPIA NORMA
El artículo 6 de la Ordenanza de la Municipalidad Metropolitana de Lima determina que las municipalidades distritales se encuentran obligadas a conservar, defender, proteger y mantener las áreas verdes de uso público bajo su jurisdicción, estableciendo como medida de protección no se permitirá el desarrollo de obras de infraestructura que sean ajenas a las finalidades de recreación.

“El municipio de Lima está contraviniendo su propia norma al aprobar un proyecto que afecta las áreas verdes en el distrito”, dijeron voceros del municipio de San Isidro.

ACCIONES LEGALES
La norma autoriza además a la Procuraduría Pública Municipal de la comuna a iniciar las acciones legales que debieran realizarse ante cualquier accionar que contravenga lo establecido en la norma aprobada.

La Municipalidad de San Isidro ha solicitado también la intervención de la Fiscalía de Prevención del Delito en materia Ambiental para que pueda constatar el inminente daño que esta obra ocasionará al ambiente, debido a la tala de más de 100 árboles y la destrucción de más de 2 mil metros cuadrados de áreas verdes.

VOTÓ EN CONTRA
Solo hubo un voto en contra a la aprobación de la medida en San Isidro, de un regidor representante del partido político del alcalde Castañeda, Solidaridad Nacional, quien además labora en la Municipalidad de Lima.