Muerte y desgracia en Año Nuevo

Mujer muere en extrañas circunstancias luego de fiesta en Calle de las Pizzas y hombre en estado de ebriedad, por salvar a su hijo, pierde 4 dedos al detonar “rata blanca”.

Muerte y desgracia en Año Nuevo

Las celebraciones de Año Nuevo en la capital han dejado como saldo muerte y desolación. Una mujer de 29 años murió en extrañas circunstancias luego que acudiera a dos discotecas en la concurrida Calle de las Pizzas en Miraflores; y en San Martín de Porres un hombre perdió cuatro dedos al detonar el peligroso pirotécnico conocido como “rata blanca”

Carolina Figueroa (29) fue encontrada muerta el primer día del 2018 en la Calle de las Pizzas en Miraflores luego que estuviera ingiriendo licor en las celebraciones de Año Nuevo.

Eran aproximadamente las 6 de la mañana cuando la joven sufrió una descompensación en unas de las discotecas del sector miraflorino; sin embargo, decidió continuar la celebración en otro local, llamado Los Incas, donde falleció repentinamente, sin que nadie pudiera socorrerla.

Su cuerpo permaneció en el referido establecimiento, ubicado en la cuadra dos de la Calle de las Pizzas, hasta aproximadamente las 9:00 de la mañana cuando se hicieron presentes los peritos de Criminalística y agentes de la Policía. De inmediato se comenzó con las investigaciones y se procedió a levantar el cadáver.

Asimismo, los familiares de la víctima se acercaron a la Calle de las Pizzas donde reconocieron a la joven. Aunque no dieron mayores detalles, aseguraron que presentaba “graves problemas de salud”, sin especificar la enfermedad que padecía.

DESGRACIA Y NEGLIGENCIA
En San Martín de Porres, un padre de familia perdió cuatro dedos de su mano izquierda tras detonar una “Rata Blanca” en los exteriores de su vivienda.

Carlos Barreto (54) se encontraba en estado de ebriedad cuando empezó el Año Nuevo y festejaba con sus familiares. Fue entonces cuando vio que su hijo se encontraba con un potenete pirotécnico y se lo quitó para poder detonarlo.

“Mi hermano menor compró los pirotécnicos. Mi papá estaba un poco pasado de copas, baja con nosotros. Le quita a mi hermano uno de esos, no calcula bien y se vuela cuatro dedos”, relató Carlos, uno de los hijos de la víctima.

Este también contó que su padre no fue operado de inmediato en el hospital Cayetano Heredia, a donde fue trasladado. “Le lavaron la mano y lo vendaron, pero solo eso. Después de dos horas nos dijeron que lo iban a operar, pero se desaparecieron”, detalló. El joven precisó además que su padre ingresó al nosocomio cerca de la 1 de la mañana y recién fue operado a las 8 y media de la mañana. “Lo trajimos inmediatamente de emergencia. Lo único que nos dijeron es que no había una persona que lo pueda atender”, dijo.

ALGO MÁS
El hijo de la víctima afirmó que la tragedia les ha servido como experiencia y que no volverán a usar pirotecnia. “Es un dolor bien fuerte lo que hemos pasado con nuestro padre”, acotó.