Empiece el año sin dolores

Los amplios beneficios de la digitopuntura están encarnados en Roberto Teves, el huesero que sentó un precedente para la medicina tradicional en Lima.

Roberto Teves

Roberto Teves, coracoreño de estatura mediana, sonrisa amable y dedos gruesos y redondos, ha sido entrevistado por diversos medios de la ciudad en repetidas ocasiones a lo largo de sus más de 40 años de trabajo como huesero o especialista en digitopuntura.

En conversación con el diario, recuerda que, a pesar de lo preocupante que suelen ser algunos diagnósticos, muchas veces las técnicas tradicionales son más efectivas y pueden ser la mejor opción para comenzar el año con salud y sin las preocupaciones que este intenso 2017 nos ha cargado a la espalda.

Lo ha contado casi todo, sin embargo, existe una historia que hasta ahora se había escapado de las páginas de diarios y revistas: la del juicio que ganó al Colegio Médico en los ochentas.

Cuando hablamos de Roberto Teves, hablamos de uno de los maestros hueseros de mayor experiencia y prestigio de Lima, de un talentoso músico charanguista, que incluso creó una afinación distinta para el instrumento, y de un trabajador de la prensa que pasó varios años en el diario Expreso.

Fue precisamente durante sus años allí, que decidió preparar un anuncio para ofrecer sus servicios como huesero. Se trataba de la primera vez que un maestro en medicina tradicional se anunciaba en un diario.

En aquella época Lima había excluido al migrante y su cultura de las páginas de diarios y revistas, por lo que el anuncio de Teves tuvo una inmediata repercusión.

“No pasaron ni dos días”, recuerda, cuando le llegó una notificación por la denuncia que acababa de hacer el Colegio Médico. Corría el año 1974. Teves, seguro de su posición, ni se preocupó en conseguir un abogado.

El juicio duró siete años durante los cuales nunca dejó de atender pacientes y curar desviaciones de la columna, luxaciones, inflamación de nervios y tendones, y una larga lista de males y molestias.

En sus idas y venidas, el proceso estableció que un huesero no pone en riesgo la vida de ningún paciente debido a que no utiliza drogas ni prácticas comunes para la medicina occidental.

“La medicina tradicional ha llegado a este punto luego de 3 mil años de acumulación de conocimiento”, sentencia Teves.

Finalmente, en la sentencia de 1981 queda claro para la justicia peruana lo que para el resto era evidente: que Teves, el primer huesero en anunciarse en un medio masivo, no tenía la intención de que su público supusiera que sus servicios eran equiparables a los de la medicina occidental, y que la gente así lo entendía.

Desde entonces, la cantidad de especialistas en medicina tradicional no ha dejado de crecer y su visibilidad, gracias a la apertura de los medios y a casos como el de Teves, está cada vez más acorde con la realidad de la capital.

Esta abundancia y accesibilidad es una de las -escasas- fortunas de quienes vivimos en la ciudad y así lo remarca nuestro protagonista: “Ahora Lima se ha convertido en el centro de la medicina alternativa. Las prácticas (y costumbres en general) de las muchas culturas que habitan nuestro país están reunidas en esta ciudad como en ninguna otra”.

ALGO MÁS
Roberto Teves, especialista en curar solo con sus manos desviaciones a la columna, escoliosis, hernia discal, luxaciones, torceduras y otros males para los que la medicina occidental muchas veces propone cirugía, atiende todos los días en su consultorio ubicado detrás del Palacio de Justicia, en la calle Miguel Aljovín 320, oficina 21. Puede contactarlo al teléfono 428 1181.