Enfermedades respiratorias

Enfermedades respiratorias

Tos, estornudos, voces congestionadas… son algunos de los síntomas típicos de las enfermedades respiratorias, al estar expuestos al aire, al cambio brusco de temperaturas, a la exposición de agentes que pueden provocar alergia, pero, ¿Por qué se producen? ¿Cómo se tratan? ¿Se pueden prevenir? Si eres de los que se pasan moqueando y con problemas de garganta, este artículo te interesa.

Tipos de infecciones respiratorias
Las infecciones pueden afectar a las vías respiratorias altas (nariz, garganta, tráquea y bronquios) o a las vías bajas, es decir, a los pulmones. Las primeras son las más frecuentes y engloban, entre otras, la rinofaringitis aguda (resfriado común), la faringoamigdalitis y la rinosinusitis. Las infecciones de los pulmones, denominadas neumonías, son más graves, pero mucho menos comunes.

En función de la causa, se clasifican en víricas -la mayoría- y bacterianas. Estas son algunas de las infecciones más comunes:

•Resfriado común.

Si empiezas con congestión nasal y mocos, tos, estornudos, malestar general y dolor de cabeza, a veces con fiebre, probablemente sufras un resfriado común, generalmente debido a los rinovirus.

•Faringitis. Si el síntoma principal es el dolor de garganta, lo más probable es que tengas una faringitis, que puede ser vírica o bacteriana. Distinguirlas no es fácil. Si además del dolor tienes síntomas de resfriado, casi siempre el causante es un virus.

•Rinosinusitis. Es una infección de la mucosa que recubre la nariz y los senos paranasales (unos espacios huecos que están detrás de nuestra frente, nariz y ojos) y que origina mucha congestión, dolor en la cara, malestar general y fiebre.

Tratamiento y prevención
Será tu médico quien determine si necesitas uno. Recuerda que debes evitar la automedicación con antibióticos porque puede comportar riesgos y generar resistencias en nuestro cuerpo. Cuando la infección está provocada por un virus, el tratamiento busca aliviar los síntomas.

La mejor prevención se basa en no acercarse a las personas afectadas, lavarse muy bien las manos y, en definitiva, extremar la higiene. Excepto para la gripe, no existen vacunas eficaces contra los virus respiratorios. Una adecuada alimentación es importante para mantener el cuerpo fuerte y con defensas

Vitamina C, más que un simple aliado contra el resfriado.
La vitamina C fortalece el sistema inmunitario y protege a las células contra sustancias nocivas además de que ayudan a prevenir enfermedades como la gripe, catarro, resfriado y neumonía. La Mega dosis de vitamina C puede reducir el riesgo de infecciones respiratorias, reducir la incidencia de resfriado común entre un 45-91%, incidencia de neumonía entre un 80-90%. Reduce la tasa de pérdida de la función pulmonar en los adultos y contribuir así a prevenir la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.