En piloto automático

“Hay un excesivo pesimismo de algunos”, ha dicho anoche el presidente Pedro Pablo Kuczynski, en relación a la situación de incertidumbre que se vive en el Perú, y que ha tenido como secuela el frenazo de nuestra economía. “El Perú no está estancado”, aseguró PPK, pero dijo también que su compromiso es hacer que el país retome el camino del crecimiento. Sin embargo, habría que recordarle al jefe de Estado que el desarrollo económico debe ir de la mano con el manejo político y no por cuerdas separadas.

Estas apreciaciones parecen ser compartidas, también, por el director del Banco Mundial para Perú, Bolivia, Chile, Ecuador y Venezuela, Alberto Rodríguez, quien ha recordado que un desafío de este gobierno es dinamizar la inversión pública para impulsar el crecimiento del país, alentado por los gastos en el proceso de reconstrucción y las obras públicas.

Así lo advierte también el profesor de economía de Centrum Católica, Kurt Burneo, al señalar que es fundamental asegurar ciertos niveles de gobernabilidad que permitan sostener tasas elevadas de crecimiento económico en el país.

Si bien es cierto que desde el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) se impulsan iniciativas como el mecanismo de Obras por Impuestos y la reducción de trámites para el desarrollo de nuevos negocios e inversiones, también es verdad que se requiere de estabilidad política y eso debería de entenderlo el presidente Kuczynski. Pero él prefiere decir que su gobierno no es confrontacional”.

Es verdad que las exportaciones están creciendo nuevamente y la construcción recupera dinamismo, pero el gobierno debe acelerar las obras públicas y sobre todo la reconstrucción del norte del país. Señor Kuczynski, usted debe salir a dar la cara en los momentos difíciles, no debe permitir que el apro-fuji-montesinismo lo arrincone, y menos que un jefe de Estado se convierta en rehén de una oposición parlamentaria golpista, mientras que la economía del país sigue en piloto automático.