Equivocación divina

Paolo Guerrero reconoce que no vio la mano del juez que señalaba tiro libre indirecto. Tampoco le hizo caso a Cueva que le pidió ejecutar el disparo. El “error” nos clasificó al repechaje.

Paolo Guerrero - Edinson Flores jugadores de la selección peruana

Los peruanos siempre nos quejamos que nos ha faltado suerte con la selección. Pero esta vez pensar algo así, sería absurdo teniendo en cuenta las muchas circunstancias favorables al plantel de Ricardo Gareca. La última se dio en el tiro libre de Paolo Guerrero que se convirtió en el gol del empate y a la postre la clasificación al repechaje.

El mismo jugador reveló todo lo que sucedió antes del disparo y reconoció que fue un error, pero que felizmente terminó con el manotazo de Ospina que hizo validar el tanto. Paolo sostuvo que nunca vio al juez porque siempre los árbitros ordenan tiro libre directo y son muy pocos lo que levantan la mano en señal del tiro indirecto o dos toques.

“La verdad era una oportunidad linda, lo único que pasó por mi cabeza era patear. No escuché al árbitro. Cueva me dijo anda a cabecear, pero esta vez dije esta pelota es mía, no había escuchado al árbitro ni a Cueva que el tiro libre era indirecto. Estaba demasiado concentrado y sobre todo quería ejecutarlo porque vengo practicando mucho. Gracias a Dios la tocó Ospina y bueno fue gol”.

MENTALIDAD
Guerrero habló del trabajo mental que hizo Gareca en este proceso. “Resalto el sacrificio y el mérito de todo el cuerpo técnico de Ricardo Gareca porque cambió la forma de pensar. Gareca es tan positivo, la energía que él nos pasa es de ser vencedor, y hoy en día se puede decir que este equipo es vencedor. Este grupo nunca baja los brazos, por más que vaya perdiendo, y yo me siento feliz de pertenecer a este grupo, que para las próximas eliminatorias vamos a pelear porque son jóvenes y hay mucho talento”.

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