Guerrero inca

Una breve mirada a la vida profesional del jugador icónico de la selección de Gareca, mientras no vestía la blanquirroja.

Paolo Guerrero

Paolo Guerrero, el jugador emblema de esta selección, nació en Lima el 1 de enero de 1984, dos años después de nuestro último mundial, y siete años después, en 1991, comenzó a jugar en las divisiones menores de Alianza Lima.

Nunca llegó a vestir la camiseta blanquiazul en un partido oficial ya que, debido a su desempeño sobresaliente, fue fichado desde muy joven por el Bayern Munich de Alemania. El equipo donde ya jugaba Claudio Pizarro anunció su fichaje un 6 de setiembre del 2002, luego de superar exigentes pruebas.

Debido a su gran desempeño en el campo, no pasaría mucho tiempo en ser fichado por el Bayern Munich de Alemania, donde ya jugaba Claudio Pizarro.

Su primer partido en este equipo europeo lo jugó el 23 de octubre de 2004 frente el Hansa Rostock, y su primer gol lo anotó ante el Hannover 96. Permaneció por cuatro temporadas y para junio de 2006 llega al club Hamburgo firmando un contrato por cuatro años.

HAMBURGO
Con la nueva camiseta marcó los dos goles que sirvieron para que se impongan ante el Bayern Leverkusen el 23 de octubre del mismo año, pero sufrió una lesión que lo alejó de varios partidos y lo obligó a sentarse en la banca el resto de la temporada.

Más recuperado vuelve a la cancha y debe hacerle frente a su anterior equipo. La victoria del Hamburgo deja fuera de la Liga de Campeones al Bayern.

Para la segunda temporada con su nuevo equipo, Paolo juega 29 de los 34 partidos en la Bundesliga haciendo un total de 9 goles, logra ser titular indiscutible y un jugador muy importante para el equipo.

Durante el 2008 y 2009, el peruano era considerado como el delantero de primera elección para el Hamburgo debiendo mantenerse en perfectas condiciones para los posteriores partidos.

A pesar de algunos malos ratos, y de la botella que le arrojó a un hincha y que le costó una multa de 100 mil euros, en las siguientes temporadas de la Bundesliga, en el 2011 y 2012, el jugador consigue anotar 5 goles seguidos superando a Uwe Seeler, demostrando el enorme instinto goleador que posee.

FÚTBOL CARIOCA
Otro problema de conducta se presentó en la fecha 24 de la Bundesliga del mismo año, cuando Guerrero le dió una tremenda patada al portero del Stuttgart, mientras este se encontraba de espaldas. Este acto le costó la expulsión inmediata del juego, y ocho fechas de suspensión.

Terminó su contrato y fuera del equipo europeo que lo hizo conocido a nivel mundial, ficha en julio del 2012 por el club brasileño Corinthians firmando un contrato por tres años. Con el equipo de Sao Paulo fue campeón del Mundial de clubes de la FIFA en 2012, en cuya final anotó el gol del título, y fue elegido el mejor delantero del Campeonato Brasileño de 2014.

En el 2015 pasa al Flamengo, donde fue recibido como estrella. Habiendo entrenado solo una mañana con el ‘Mengão’ debutó contra el Sport Club Internacional. Marcó un tanto y dio una asistencia de gol. Así, desde la primera noche, conquistó a la afición carioca, la misma que le creó un himno desde la tribuna: “Acabou o caô. O Guerrero chegou”.

Paolo Guerrero

El primer hat-trick
El primer hat-trick en su carrera futbolística fue en el último partido de la Bundesliga del 2008 contra el Karlsruher SC, anotando cuatro de los siete goles que anotaron. Gracias a esta nueva victoria, pudo ganar un cupo para la Copa de la UEFA la siguiente temporada.

Paolo Guerrero - botellazo

El botellazo
En el 2010 un incidente manchó la carrera de Paolo: un hincha lo insultó desde la tribuna al final del partido y él, temperamental como era en esos años, le arrojó una botella de agua en el rostro.

Por este motivo quedó suspendido por cinco partidos de la liga y recibió una multa de 100 mil euros.

¿QUÉ PASÓ?
“El tipo me maldijo. Era una persona racista. Me había lesionado la rodilla y tenía ocho meses sin jugar. Entré solo diez minutos porque era el segundo partido después de superar la lesión. Esa persona me comenzó a insultar porque yo era de color. Me maldijo mucho. Estaba con mucha rabia, entonces lo hice (lanzarle la botella)”, señaló Paolo Guerrero varios años después.

Paolo Guerrero de la mano de su tío, ‘Caico’ Gonzales Ganoza, guardameta de Alianza y la selección.

Paolo Guerrero de la mano de su tío, ‘Caico’ Gonzales Ganoza, guardameta de Alianza y la selección.

Nacido para triunfar
“Ya desde que estaba en la panza sabíamos que iba a ser futbolista”, cuenta su madre ‘Doña Peta’.

Tenía motivos para creerlo: el gran Héctor Chumpitaz era su primo y José Gonzales, el arquero de la selección peruana que falleció en el accidente aéreo del avión Fokker, su tío.

“Los vecinos salían de sus casas para ver jugar a Paolo. Todo era fútbol. Desde niño pensó en ser jugador profesional”, recuerda siempre la madre de Guerrero.