Nuevo giro en el caso Keiko

El Ministerio Público anunció esta semana que la investigación a la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y su esposo Mark Vito se hará bajo la Ley de Crimen Organizado, es decir, que el fiscal había observado la existencia de una organización estructurada que se dedica a presuntas actividades ilícitas, como el lavado de activos.

En buen romance, lo que ahora tendrá que demostrar la Fiscalía es la existencia de una organización ilícita y la comisión de delitos, y esto ha sido calificado por especialistas como un avance de la Fiscalía en la investigación sobre el caso de Keiko.

Sin embargo, la congresista Úrsula Letona (de Fuerza Popular) se ha adelantado a calificar de “escandaloso” y “ridículo”, el hecho que la Fiscalía haya decidido abrir investigación preliminar.

La legisladora hasta ha asegurado que todas las cuentas están bancarizadas, luego de prácticamente amenazar a la Fiscalía y al fiscal que está haciendo el trabajo que no hizo el fiscal Germán Juárez Atoche.

Si nada tiene que ocultar Keiko, tal como dice Letona, cuál es el problema de presentarse ante el Ministerio Público y ponerse a disposición del fiscal para esclarecer cualquier sospecha respaldando los dichos con los documentos probatorios del caso.

También es verdad que Keiko Fujimori debe colaborar con la investigación, como cualquier ciudadano que de pronto se ve sometido a un proceso, pues ningún favor se le hace con acusar a la Fiscalía de persecución contra la excandidata presidencial.

Por el contrario, a Keiko Fujimori le conviene ser investigada y demostrar que no ha cometido ningún ilícito penal ni incurrido en irregularidad alguna. La ley es la ley, señora Fujimori, y no solo es buena para Alejandro Toledo y Ollanta Humala, pues todos tenemos que cumplirla y respetarla.