El futuro del partido de Keiko tras Odebrecht

Caso de empresa corruptora causaría graves estragos en Fuerza Popular.

Kenji y Keiko Fujimori

ERNESTO TOLEDO BRÜCKMANN

Si el temprano abandono de Yeni Vilcatoma y Patricia Donayre de la bancada fujimorista, la acusación por lavado de activos al excongresista y secretario general de Fuerza Popular (FP) Joaquín Ramírez y las pugnas entre los hermanos Fujimori por el liderazgo remueven los cimientos del fujimorismo, el aparente vínculo de Keiko Fujimori con la red de sobornos y entrega irregular de dinero por parte de la empresa brasileña Odebrecht sería la gota que derrama el vaso de agua.

KEIKO SE DEFIENDE
La justicia de Brasil confirmó la existencia de una nota donde se menciona a la lideresa de Fuerza Popular en la agenda del empresario Marcelo Odebrecht. En esta se señala: “Aumentar Keiko para 500 e eufazer visita”, se lee en el documento revelado por IDL Reporteros meses atrás.

Desde que comenzaron las investigaciones, Keiko Fujimori ha negado que su partido haya recibido dinero en alguna de sus campañas presidenciales. El 18 de febrero aseguro: “Siempre damos la cara. Basta de cortinas de humo con investigaciones sin fundamento y acusaciones falsas al fujimorismo para tapar Odebrecht”.

El 22 de febrero, Keiko, a través de su cuenta de Facebook añadió: “Cada día buscan revivir un refrito en contra del fujimorismo ¿para qué? Para tapar Odebrecht porque ya llegaron al señor Toledo y hay varios exministros involucrados, mientras tanto utilizan una metodología que ya usaron hace meses atrás: la guerra sucia”.

El 19 de mayo fue enfática en decir: “Yo no conozco al señor Marcelo Odebrecht y no he recibido suma de dinero de empresa brasileña alguna”.

El 24 de junio Keiko dijo que conoció a Barata en el 2011 cuando FP expuso su plan de gobierno ante empresarios del grupo Perú- Brasil, al igual que otros gremios. La ex candidata presidencial asegura que más allá de esa ocasión no tuvo otro encuentro.

Pero todo ello y mucho más deberá ser aclarado por Keiko, ya no a la opinión pública sino a la justicia, quien la encuentra implicada en la red de sobornos de la constructora brasileña.

Fue la primera que hizo una rajadura a Fuerza Popular.

Fue la primera que hizo una rajadura a Fuerza Popular.

 

Donayre evidenció que cúpula autoritaria maneja bancada.

Donayre evidenció que cúpula autoritaria maneja bancada.

DOS MENOS
Pero el caso Odebrecht encontró a un fujimorismo ya dividido. Si el 28 de julio del año pasado, FP empezó la legislatura con 73 congresistas adeptos al fujimorismo, a poco más de un año la principal bancada de oposición, se queda con 71.

En setiembre pasado Yeni Vilcatoma se apartó del bloque naranja, luego de haber sido sometida a un “proceso disciplinario”, tras denunciar a su colega Héctor Becerril por supuestas “amenazas” e “interferencia” con su labor al frente de la Comisión de Fiscalización.

“Yo me he retirado despidiéndome de Keiko Fujimori, a quien le agradecí el apoyo y confianza. Le hice saber que hice todo para ayudarla a lograr este gran sueño de cambiar el Perú. Yo me retiro del partido porque de ninguna manera me voy a someter a un proceso administrativo injusto. Me voy con un dolor muy grande, de querer haber aportado más”, indicó Vilcatoma en aquel momento.

En junio de este año le siguió Patricia Donayre, quien renunció en medio de cuestionamientos al no cumplimiento de compromisos sobre la reforma electoral, la lucha contra la corrupción y un proceso disciplinario injusto.

“Mis convicciones democráticas y los principios que orientan mi vida personal me conducen a tomar la decisión de renunciar al grupo parlamentario de Fuerza Popular, grupo que, al parecer, no comparte estos ideales y recobro mi independencia política”, afirma Patricia Donayre en su carta de renuncia, dirigida a Keiko Fujimori.

Respecto al futuro de la abrumadora mayoría fujimorista en el Congreso, algunos análisis anticipan una posible fragmentación por las características de los nuevos miembros de la bancada fujimorista. En estas elecciones, Keiko y su entorno incluyeron candidatos independientes con el objetivo de ampliar las redes electorales y restarle espacio al “albertismo”. Por este motivo, el fujimorismo más ortodoxo sostiene que esta mayoría ya no sería tan disciplinada e inmutable como en el último quinquenio.

Un ejemplo de ello es Donayre y Vilcatoma, quienes no militaron en el fujimorismo, ya que llegaron al Congreso en calidad de invitadas en la lista parlamentaria; su salida representa un fuerte golpe al bloque naranja y refleja el descontento de un sector con la actuación de esta bancada, en especial de la dirigencia.

De otro lado, los congresistas interesados en la reelección aún podrían considerar que FP sigue siendo un vehículo electoral exitoso en las próximas elecciones; especialmente si es que mantenerse en las filas del fujimorismo les permite actuar como oposición y sacar provecho frente a un gobierno cuya popularidad puede desgastarse fácilmente.

Es un piedrón en el zapato del fujimorismo.

Es un piedrón en el zapato del fujimorismo.

EL OTRO TEMA QUE MELLARÁ A FP ES JOAQUÍN RAMÍREZ
Aunque el exsecretario general de Fuerza Popular diga que no hizo nada, el caso puede madurar hasta pudrir a organización política.

LA COMBI DE JOAQUÍN RAMÍREZ
Joaquín Ramírez fue el financista de la última campaña presidencial de Keiko Fujimori en el 2016. Sin embargo, ya en el 2014 era investigado por lavado de activos pero se volvió blanco de críticas cuando un reportaje de televisión reveló que era investigado debido a la misma razón por nada menos que la Administración para el Control de Drogas (DEA)

La investigación por este caso estuvo a cargo de la otrora procuradora de lavado de activos Julia Príncipe, quien comentó que el exfujimorista posee “un inmenso patrimonio inmobiliario al que se suman millonarias inversiones y acciones en personas jurídicas, que no guardan relación con sus ingresos iniciales como cobrador de transporte público-combi”. Sobre él pesa la acusación del presunto delito de desbalance patrimonial. Sus descargos fueron atendidos por la fiscal Sara Vidal Vargas.

El exsecretario general de FP calificó de “mentira” las versiones sobre la recepción de dinero de las arcas de Marcelo Odebrecht. Ramírez será por un tiempo el más asiduo concurrente del despacho de la fiscal para casos de lavado de activos, Sara Vidal Vargas.

“Ya lo explicó nuestra líder, dijo que no y ya está”, acotó Ramírez, refiriéndose a la negativa de Keiko sobre la presunta recepción de dinero de parte de la empresa brasileña. Respecto a la investigación que se sigue en su contra por lavado de activos, Ramírez no quiso dar alcances y remarcó que “la investigación es reservada”.

Ramírez es investigado junto a sus familiares por la posesión de 30 inmuebles y 34 automóviles que fueron adquiridos a través de sus empresas. Aunque insiste en que toda su fortuna ha sido sustentada, la Fiscalía piensa todo lo contrario, pues su fortuna no tiene un origen sustentado.

KEIKO Y KENJI FUJIMORI
Públicamente se percibe una rajadura en FP; la crisis en la mayor bancada en el Congreso captó con mayor fuerza el interés de la opinión pública tras la suspensión de Kenji Fujimori. 60 días de castigo “por sus inconductas reiteradas, permanentes y planificadas” demostraría que la solidez al interior de la familia Fujiimori es relativa.

Pero Kenji tomó con humor la sanción en su contra, publicando en Twitter un video de la película La sociedad de los poetas muertos. Ese mismo día, 23 congresistas de los 70 de FP firmaron una carta pidiéndole a Keiko que deje sin efecto la sanción contra su hermano.

Pero el expresidente salió en defensa de su benjamín, tuiteando desde la División Nacional de Operaciones Especiales (DIROES) duras críticas a los congresistas que votaron a favor de la sanción. “¡Kenji ha actuado honestamente con su conciencia. Creo que los infraternos y desleales son otros!”, señaló Alberto Fujimori.

La alusión fue al acercamiento entre Kenji y el gobierno de Kuczynski. El 7 de julio ambos se encontraron en los estudios de una radioemisora y prometieron dejar las diferencias partidarias de lado para trabajar juntos por el Perú. No fue la primera vez que el congresista se mostró a favor de tender puentes con el Ejecutivo, pese a la tensión entre su partido con PPK.

La respuesta de Keiko no se hizo esperar; reaccionó en Twitter y respondió a su padre y a su hermano. “A la Bancada: Las normas están para cumplirse. Con unidad, disciplina y lealtad seguiremos haciendo patria. A mi Padre: Te quiero mucho, te respeto y seguiré luchando por tu libertad, porque sé que eres inocente”.

Entrada la noche, el congresista Rolando Reátegui dijo que Alberto Fujimori “debe tranquilizarse y tomar su agüita de azahar”. Un día después comentó que no tuvo intención de ofender a nadie, pero aclaro: “nuestro líder histórico es Alberto Fujimori, pero nuestra lideresa es Keiko”.

KENJI DENUNCIA INTOLERANCIA
Kenji aprovechó una revista local para publicar una columna de opinión en la que, dirigiéndose a su hermana Keiko, cuestionó que se permita en FP “agravios” contra la figura de su padre, en clara alusión a las expresiones de Reátegui.

“Pese a ser sentidas advertencias (los tuits de Alberto Fujimori), encuentran oídos sordos. Peor aún, suscitan un agravio de parte de un miembro de la bancada al líder fundador. ¿Y ello no merece reacción alguna del partido?”.

CÓNCLAVE FUJIMORISTA
A inicios de julio y antes de conformarse la nueva mesa directiva del Congreso, FP realizó un cónclave donde se adoptarían acuerdos internos de cara a la legislatura 2017-2018 que se inició el 27 de julio. Una fuente confiable que prefirió mantener el anonimato señaló que en aquella reunión se limitaron a determinar a los nuevos presidentes de las 13 comisiones del Congreso que están a cargo del bloque naranja. Asimismo, se tocó el tema del proceso disciplinario en contra de Kenji Fujimori, el mismo cuya decisión se tomó con el voto unánime de los legisladores fujimoristas. Pero en aquella reunión partidaria ni siquiera tocaron el tema de las dos bajas en la bancada, las acusaciones por corrupción a Joaquín Ramírez y el tema de la aparente entrega de dinero a Keiko Fujimori por parte de la empresa Odebrecht, temas que ya eran vox pópuli entre los legisladores naranjas, en los pasadizos del Congreso.

KENJI, ¿DEL CASTIGO AL  LIDERAZGO DEL FUJIMORISMO?
Kenji Fujimori, actualmente sancionado por su bancada, no pierde la simpatía de muchos militantes y simpatizantes del fujimorismo. Sin embargo, eso no es suficiente. Pese a que en abril pasado una encuesta de Datum mostró que el 17% de la población considera que el benjamín de los Fujimori debería ser el candidato presidencial de FP en el 2021, un grupo de parlamentarios fujimoristas permanentemente opta por minimizar este repunte.

Las derrotas consecutivas y con final dramático que tuvo Keiko en los dos últimos comicios presidenciales hacen pensar a más de uno que el problema no sería la imagen del expresidente, actualmente preso, sino la propia Keiko.

Pero ello no parece importarle a los parlamentarios. “No veo un candidato distinto a Keiko Fujimori en nuestro partido. Si en algún momento Kenji cambiase de opinión y decidiese postular en 2021, tendrá que competir”, señala la legisladora Úrsula Letona, quien advierte que el tema de los “nuevos liderazgos” es algo que se está revisando en su bancada.

Más claro en su postura fue el también congresista de FP Octavio Salazar, quien niega la existencia de una competición entre los hermanos Fujimori por el liderazgo del partido, asegurando que Keiko será nuevamente la candidata en las próximas elecciones.

“No hay ninguna competencia entre Keiko y Kenji. Son cosas normales que se dan. Keiko es la candidata natural del partido y eso lo van a ver en 2021”, sentencia Salazar.

Por último, Miguel Torres también respalda a Keiko Fujimori ante el repunte de su hermano menor, resaltando que ella es la líder partidaria.

“Es respetable la opinión popular, pero Kenji ha dicho que él no va a participar en las elecciones de 2021, lo cual saludamos. Así no existe duda sobre nuestra líder actual, Keiko Fujimori”, concluyó.

No se puede obviar que la encuesta de Datum también atribuye un pleito estratégico ente los hermanos Fujimori. El 47% de los encuestados piensa que las discrepancias entre Kenji y Keiko sería una estrategia para medir fuerzas, dividir simpatías y finalmente unificarlas para el 2021, más allá de quien sea el candidato. Esto sería perfectamente legítimo si no fuera porque Kenji prefirió ser él quien se inmolara con la suspensión de su bancada.

En honor a la verdad, las acusaciones de entrega de dinero de Odebrecht a la campaña presidencial del 2011 involucran directamente a Keiko y no a Kenji. Ante la Fiscalía que investiga supuesta entrega irregular de dinero, es la mayor de los Fujimori quien sale perdiendo y no Kenji. En otras organizaciones esto sería más que suficiente para cuestionar el liderazgo y no generar una crisis como la que muchos ya vaticinan al interior del fujimorismo.