Cambiando de camiseta y de discurso

Lourdes Alcorta y Luis Galarreta son ahora keikista prominentes. Antes, sus palabras encendían enojos en la tienda fujimorista.

Lourdes Alcorta y Luis Galarreta

ERNESTO TOLEDO BRÜCKMANN

Lourdes Alcorta y Luis Galarreta tienen mucho en común, y es que los actuales congresistas defensores del fujimorismo han cambiado permanentemente de camiseta pero, sobre todo, no tienen el mínimo reparo en lanzar ataques contra sus antiguos compañeros de bancada. El tiempo y los archivos periodísticos les pasarán la factura, pero poco o nada importa cuando se trata de acceder a una curul.

MILITANTE PEPECISTA
Luis Galarreta, siendo militante del Partido Popular Cristiano (PPC), llegó al Congreso de la República en el 2006, de la mano de Unidad Nacional (alianza del PPC con Solidaridad Nacional).

Era el 4 de agosto del 2010, en plena campaña de elecciones municipales. Lourdes Flores aspiraba al sillón edil de Lima y tenía como adversario al exgobernador regional del Callao y actual reo Álex Kouri. Por entonces, Galarreta, ya congresista por PPC, advirtió en una entrevista para el diario La República que sería “el retorno de la mafia” si es que Kouri fuera elegido alcalde de Lima:

“Será el primer peldaño para el retorno de la mafia, la cual es representada también por la candidata Keiko Fujimori (…) Ese estilo de enlodar la imagen y el nombre de las personas utilizando pasquines nos recuerdan los años en que el fujimontesinismo gobernaba (…)Y si Kouri gana, el camino para el regreso del fujimontesinismo se empezaría a preparar. Tiene aliados que se están juntando”, aseveró.

En ese mismo contexto y durante una entrevista concedida al periodista Glatzer Tuesta, en el programa radial “No hay Derecho” de Ideeleradio (105.5 FM, en Lima) Galarreta tuvo duras palabras en contra de Kouri y la propia Keiko Fujimori:

“Lo que yo percibo más bien, por el lado de esta campaña, creo que también te lo comenté, en esta elección se juega algo más, Glatzer, en esta elección se juega el regreso de una mafia que gobernó un tiempo, que más allá de hechos positivos e incluso modelos económicos que no venían de ahí sino venían de afuera, que los defendemos varios, se instauró un estilo de violación de derechos, un estilo de corruptela, de plata que se ha encontrado afuera (…) tienes a Montesinos preso. Entonces, se empieza a reagrupar”.

Y como para que no queden dudas sobre quiénes representan esa mafia, Glatzer Tuesta volvió a preguntar: “¿Esa restauración de la mafia tiene dos peldaños, uno es (Alex) Kouri, el otro es Keiko Fujimori?”, Galarreta respondió:

“En esta elección se juega algo más. Se juega el regreso de una mafia que gobernó un tiempo, que más allá de hechos positivos, e incluso modelos económicos que no venían de ahí sino de afuera, se instauró un estilo de violación de derechos humanos, de corruptela…entonces se empieza a reagrupar”, dijo en aquella oportunidad el ahora legislador fujimorista.

Galarreta: ayer pepecista, luego ppkausa y ahora fujimorista. ¿Después qué será ...?

Galarreta: ayer pepecista, luego ppkausa y ahora fujimorista. ¿Después qué será …?

CONGRESISTA POR UNIDAD NACIONAL
El tiempo y su pasado político le pasan factura. Galarreta fue reelecto congresista en el 2011, integrando la Alianza para el Gran Cambio (conformada por el PPC, Partido Humanista Peruano, Partido Restauración Nacional y el Partido Alianza para el Progreso; su objetivo era llevar a la Presidencia de la República a Pedro Pablo Kuczynski). Durante una entrevista a la periodista Rosa María Palacios en el programa televisivo “Prensa Libre”, el legislador criticó sin contemplaciones los abusos cometidos durante la década de 1990:

“Definitivamente la experiencia del régimen fujimorista fue una experiencia nefasta en materia de institucionalidad, de Derechos Humanos, de corrupción (…) El fujimorismo de alguna manera ha, si vale el termino, blindado también a algunos ministros de este régimen (aprista). Por lo cual la corrupción es hasta ahora incluso vigente”. Todo ello fue en referencia a los actos de corrupción que “pasó por alto” la bancada de Keiko Fujimori.

Con un sentimiento de indignación y rechazo a lo que consideraba “un nefasto gobierno” del expresidente Alberto Fujimori, actualmente preso, Galarreta criticaba al fujimorismo sin siquiera imaginarse que con los años pasaría a ser uno de ellos.

Galarreta y Alcorta,los cambios de camiseta no responden al interés del Perú, sino del oportunismo político para asegurarse los bolsillos.

Galarreta y Alcorta,los cambios de camiseta no responden al interés del Perú, sino del oportunismo político para asegurarse los bolsillos.

Ahora los dos son keikistas
Alcorta y Galarreta se cambiaron de camiseta poco antes de las elecciones. Son electoreros.

Luis Galarreta postulando por PPK

GALARRETA FUJIMORISTA
En el 2016, durante el programa “Sin medias tintas”, conducido por Mónica Delta y Aldo Mariátegui, el otrora pepecista Galarreta ya convertido en fujimorista y congresista por Fuerza Popular señaló: “La lideresa, Keiko Fujimori, (logró mantener) 36 parlamentarios. PPK no pudo con 12 congresistas, abandonó la bancada”.

Pero la congresista Mercedes Aráoz de Peruanos Por el Kambio (PPK) le recordó su pasado: “Pero él (Galarreta) fue uno de los que abandonó. La lealtad se acabó al día siguiente”. Galarreta titubeó ante la risa de los otros congresistas invitados.

Curiosamente el nuevo jale de Fuerza Popular (FP) fue nombrado vocero, prescindiendo para ese cargo de los más leales fujimoristas. Tal honor hizo que Galarreta señalara que Keiko estaba recogiendo “lo mejor de los 90, donde hubo muchísimas cosas buenas”.

Llamó la atención que al término del último debate presidencial entre Keiko y Kuczynski, el parlamentario señalara al periodista Nicolás Lúcar que “Fuerza Popular no mostró ni un solo motivo que me haga dudar de su honorabilidad y actitudes democráticas”.

Lourdes Alcorta postulando por PPK

LOURDES ALCORTA
La hoy congresista naranja Lourdes Alcorta ha cambiado de lealtad política como quien se cambia de ropa. En el 2006, siendo militante del PPC, fue congresista por Unidad Nacional (UN). En las elecciones internas del PPC, con miras a las elecciones del 2011, Alcorta quedó fuera de la lista de los candidatos al Congreso de la República, al ser derrotada.

Ello generó que vaya a pedir ayuda al entonces candidato presidencial Kuczynski, quien finalmente la incluyó como parte de los “invitados” de Alianza para el Gran Cambio. El PPC intentó tachar su inscripción pero no prosperó y Alcorta fue reelecta legisladora. En el 2013 renunció al PPC para formar parte de Unión Regional, un grupo parlamentario conformado por congresistas disidentes de Perú Posible (PP) y Alianza por el Gran Cambio.

En el 2014 renunció a este grupo para estar en la bancada Concertación Parlamentaria, aliada con los apristas. Finalmente en el 2016 fue nuevamente reelecta integrando la lista del fujimorismo.

El 21 de noviembre del 2013, Alcorta arremete contra el fujimorismo por negar confianza al Gabinete del otrora premier César Villanueva.

La congresista dijo que la actitud de Fuerza 2011 le dio “pena” ya que contrastaba con la actitud conciliadora y abierta mostrada por Villanueva:

“La bancada fujimorista perdió la oportunidad de mostrar algo de grandeza, de optimismo y de esperanza al país, al negarle el voto de confianza”, opinó.

En aquella ocasión Alcorta dijo que en un escenario de confrontación política, el jefe del gabinete tuvo el gesto de reconocer a todos los sectores y a líderes históricos como Fernando Belaunde Terry y Armando Villanueva del Campo, por lo que el fujimorismo perdió la oportunidad de mostrar “un poco de grandeza”.

Curiosamente, el 27 de mayo del 2015 Alcorta hace causa común con Galarreta al señalar: “No me sorprende la renuncia de Luis Galarreta al PPC”. También recordó que ella tomó la misma decisión y consideraba que fue la mejor decisión que tomó. Como si fuera poco, dijo que en su opinión “el PPC ya no es un partido político a pesar de los años de trayectoria que tiene”.

HOY FUJIMORISTA
Ya jalada a Fuerza Popular, el 18 de febrero del 2016 y en plena campaña electoral, Alcorta pidió disculpas a Keiko Fujimori por decir que su padre “está bien encarcelado por todo lo que sucedió”

La congresista había referido en una entrevista en Radio San Borja que el juicio contra Alberto Fujimori fue “impecable”, pero que pese a ello fue “injusta, perversa e ingrata” la sentencia que emitió la sala dirigida por el juez supremo César San Martín.

“Pero también reconozco con los errores que ha habido, las barbaridades que han sucedido, por lo cual el señor está preso y está pagando sentencia, está encarcelado y bien encarcelado por todo lo que sucedió”, había señalado Alcorta.

El 21 de julio de ese mismo año, la congresista electa por Fuerza Popular se olvidó de quien le dio la mano para ser congresista y señaló en una entrevista al diario El Comercio que “La gestión de PPK será el continuismo de Ollanta Humala”.

Alcorta no tuvo reparos en sostener: “Son íntimos, les encanta estar juntos, supongo que tomarán bizcotela, conversar”. Curiosamente, Keiko Fujimori prefiere designar como voceros de su partido a tránsfugas.

Alcorta también señaló que había “bastante personal de la gestión de Ollanta Humala que permanecerá en el gobierno de PPK”, lo que, a su entender, significaría continuismo.

Finalmente dijo que es decisión de Ollanta Humala si quiere entregar la banda en el Congreso o no, aunque indicó que ante la cercanía con PPK “de repente vienen juntos”.

Una semana después, durante la toma de mando y tras el primer discurso de Kuczynski como presidente, Alcorta dijo para el diario Correo que “PPK habló de muchas generalidades” y que su discurso a la Nación estuvo cargado de “idealismo, mucha esperanza, mucha ilusión, pero poca realidad”.

El 3 de febrero de este año y durante una entrevista para Canal N, Alcorta pidió a PPK “dejar el recreo y ponerse a trabajar”.

Es una constante en la legisladora el lanzar duras críticas a quienes en el pasado fueron sus compañeros de bancada y, no contenta con ello, resulta ser más fujimorista que Kenji Fujimori, y paradójicamente señala que la lideresa de izquierda Verónika Mendoza “no tiene autoridad moral ni siquiera para existir” y dice luchar contra la corrupción.

Del expresidente Alejandro Toledo, actualmente prófugo, dice: “El que luchó contra (Alberto) Fujimori terminó exactamente de la misma manera (…) Tanta marcha, tanta vaina, tanta mentira, tanta porquería. Hay que recuperar los Cuatro Suyos de la decencia”.

Keiko Fujimori y Luis Galarreta

TRANSFUGUISMO, COMÚN DENOMINADOR
De los 73 congresistas que sacó el fujimorismo en las pasadas elecciones, 62 aceptaron la invitación de Fuerza Popular, para postular al Congreso sin necesidad de estar afiliados. 55 de ellos optaron por abandonar su anterior agrupación política para candidatear por el fujimorismo. De este grupo significativo, ocho han participado hasta en siete agrupaciones políticas distintas para ser elegidos como alcaldes, regidores o gobernadores regionales bajo movimientos regionales o partidos; Alcorta y Galarreta son una prueba de ello.

Para Fernando Tuesta Soldevilla, experto en temas electorales y exjefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), este fenómeno responde a la debilidad de los partidos políticos y las identidades cada vez más difusas de sus miembros. “Se lograron inscribir partidos que, pese a las exigencias de la ley, carecen de estructura, experiencia, recursos, y en general programas”.

Alcorta y Galarreta decidieron retirarse de sus respectivas organizaciones ante la cercanía de las elecciones, pues pensaban correctamente que con ello asegurarían su acceso al próximo Parlamento. Pero el caso de este último, respondería a intereses más pragmáticos.

El portal Convoca.pe reveló que en el 2012 el entonces secretario de Fuerza Popular y principal financista de la campaña de Keiko Fujimori, Joaquín Ramírez, traspasó a Galarreta uno de los departamentos que su sociedad Promotora Inmobiliaria Primavera tenía en construcción. La compra del inmueble estuvo valorizada en 251 mil 750 soles y se realizó a través de un contrato que estipuló la entrega de una cuota inicial de 50 mil 350 soles, sin más constancia que las firmas de las partes.

Si durante el gobierno de Fujimori los cambios entre un partido y otro se cometieron bajo el intercambio de dinero o con la promesa de realizar obras públicas para las localidades a las cuales representaban los congresistas, el transfuguismo en la actualidad es mucho más numeroso pero más difícil de precisar sus motivos.

Con el fujimorismo el cambio de camiseta fue tan rápido que ningún parlamentario tránsfuga tuvo tiempo de decir nada contra su antigua bancada; hoy Alcorta y Galarreta se dan un tiempo para ello.