Mafia de terrenos mutilaba dedos de sus víctimas

Dos civiles y un policía conformaban banda en Jicamarca que usaba explosivos y armas para cometer sus delitos. Cayeron cuando habían secuestrado a un dirigente.

Pese a las invasiones y muertes en Jicamarca las autoridades se muestran indiferentes.

Policías de la comisaría de Jicamarca capturaron a un policía y dos civiles que integraban una organización dedicada al tráfico de terrenos en la zona, para lo cual amedrentaban a sus víctimas con explosivos y armas de fuego y hasta les mutilaban los dedos de la mano para sus ilícitos fines.

Los detenidos fueron identificados como Roberto Aquino Mamani (36), a quien se le halló una pistola marca Star; Santos Basilio Huaccha Ramos (39), y el suboficial de Tercera PNP Jhon Taylor Sullca Estrada (35).

Fueron los mismos pobladores los que denunciaron a esta mafia debido a las estafas e invasiones que promovían en esta zona, ubicada al este de la capital, así como agresiones y amenazas que realizaban contra quienes se les enfrentaban.

“En Jicamarca hay varias invasiones desde hace años, han muerto muchos pobladores pero ninguna autoridad hace algo por nosotros, ahora descubrimos a un policía que los apoyaba y avisamos a la comisaría”, dijo la promotora social Felicita Aguirre.

SECUESTRAN A DIRIGENTE
Alrededor de la 1 de la tarde de ayer, la Policía fue alertada por los vecinos de que tres sujetos estaban en el sector conocido como El Valle La Fortaleza, en San Antonio de Jicamarca, y mantenían secuestrado y herido de bala al dirigentes vecinal, Jorge Llontop Álvarez (26).

Agentes del Departamento de Investigación Policial llegaron hasta el lugar y encontraron una camioneta StationWagon de color blanco, de placas de rodaje X1E-661, en cuyo interior estaba la víctima atada de manos con Santos Basilio, Roberto Aquino y el policía JhonSullca.

“Intentaron escapar y realizaron disparos pero con tres patrulleros le cercamos el camino y se entregaron, la captura ha sido posible gracias a las denuncias de los vecinos”, dijo un agente de la comisaría.

CON ANTECEDENTES
Al mal policía se le encontró una pistola marca Bryco, calibre 9 mm., mientras que sus cómplices cuentan con antecedentes policiales por el presunto delito contra el patrimonio, usurpación agravada y delito contra la vida, el cuerpo y la salud, en la modalidad de lesiones por la mutilación de los dedos de sus víctimas con explosivos. “Secuestran para obtener dinero o para que no denuncie una invasión o estafa y como advertencia mutilaban los dedos de sus víctimas”, dijo otro agente.

AL HOSPITAL
Llontop Álvarez fue trasladado de emergencia al hospital de San Juan de Lurigancho por presentar una herida de bala que compromete los dedos medio y anular de la mano derecha.