La esposa peruana del Che Guevara

Presentan una nueva edición de “Mi vida con el Che”, de la peruana Hilda Gadea, quien estuvo casada con el revolucionario.

La esposa peruana del  Che Guevara

Denis Merino

Como uno de los personajes políticos importantes del siglo pasado, que debe reivindicarse, destacan representantes de diversas organizaciones sociales y familiares de Hilda Gadea, luchadora aprista y primera esposa de Ernesto Che Guevara que influyó en el accionar del revolucionario argentino-cubano.

En la presentación de una nueva edición de su libro “Mi vida con el Che” y con ocasión del Día de la Mujer, que tuvo como escenario la Casa Museo Mariátegui, los expositores recordaron la trayectoria de la peruana y su amistad con lideres políticos de diversos países, entre ellos el presidente chileno Salvador Allende..

Su hermano Ricardo Gadea, coordinador del programa conmemorativo del “50 aniversario de la Gesta Heroica de Ernesto Che Guevara” –por cumplirse este año medio siglo de su ejecución en Bolivia- habló con el diario UNO sobre la luchadora aprista.

Hilda, el Che y la pequeña Hildita.

Hilda, el Che y la pequeña Hildita.

LA JOVEN HILDA
Recordó emocionado que Hilda, la mayor de siete hermanos, perteneció a una humilde familia de los Barrios Altos que apenas terminada la secundaria decidió estudiar contabilidad mercantil con la finalidad de ayudar en la manutención de su hogar.

“Al mismo tiempo seguía clases de inglés, francés y alemán, en 1940 ingresa a la Facultad de Ciencias Económicas y luego se gradúa de economista en la Universidad de San Marcos. Para estudiar trabajaba como secretaria, ayudante de contabilidad y traductora y quienes la conocieron aseguran que era brillante como estudiante.”

Señaló que desde muy joven y cuando muy pocas mujeres se atrevían a demandar el ejercicio de sus derechos ciudadanos y romper los convencionalismos machistas, opta por el compromiso político y social al que entregó toda su vida, en el Perú y otros países latinoamericanos.

APRISTA
Hilda no encuentra mejor forma de emprender ese derrotero que enrolarse en la Juventud Aprista Universitaria convirtiéndose en dirigente estudiantil de línea progresista, a tono con la que predicaba el APRA en esa época, muy diferente a la de pactos con partidos oligárquicos de años posteriores y a la posición neoliberal de la actualidad.

“Al iniciarse la dictadura de Manuel Odría se produce una fuerte represión contra las organizaciones populares y el APRA auroral es declarada fuera de la ley, se ordena prisión para todos los miembros de su dirección, muchos de sus militantes son asesinados y torturados. Hilda, conocida como ‘La china’ pasa a la clandestinidad y después se asila en la Embajada de Guatemala, país al que luego viaja”, precisa Ricardo, 18 años menor que su hermana.

Anota que en dicho país trabaja en el Instituto de Fomento de la Producción que otorgaba créditos a los agricultores y se relaciona con militantes latinoamericanos refugiados en dicho país durante el gobierno nacionalista de Jacobo Arbenz que después sería derrocado, y entre esos latinoamericanos conoció al argentino Ernesto Guevara.

El Che, siendo comandante, con Hilda y la hija de ambos en Cuba.

El Che, siendo comandante, con Hilda y la hija de ambos en Cuba.

AMOR Y LUCHA
“La relación de Hilda con Ernesto crece al calor de los acontecimientos en Guatemala y se fortalece en México a donde parten.Surge entre ellos una fuerte atracción de amor e ideales y nace Hildita”, relata.

El Che, porsigue, decide enrolarse en la expedición guerrillera del yate el Granma encabezada por Fidel Castro y otros revolucionarios y en la que su esposa no pudo participar, como era su deseo, por atender a su pequeña hija

Ricardo señala que después de varios años Hilda regresa con su hijita al Perú y que casi no la recordaba porque la hermana mayor se fue cuando él tenía solo ocho años.“Siendo cadete del colegio militar Leoncio Prado de la mano de ella hice mis primeros pininos políticos dictando clases de matemáticas a jóvenes apristas”, recuerda.

EL DIVORCIO
Posteriormente se produce el divorcio en Cuba entre Hilda y Ernesto por mutuo disenso “sin pedir ni exigir nada, ambos deciden mantener relaciones amistosas por su hijita y los objetivos revolucionarios comunes. Al mismo tiempo renuncia al APRA y apoya primero al APRA rebelde y luego al Movimiento de Izquierda Revolucionaria.”

Dirigentes sociales que participaron en el acto de la Casa Mariátegui expresaron que es momento de iniciar conversatorios y conferencias sobre la figura de Hilda Gadea por lo que consideran la importancia política de su trayectoria.

“Pocos saben lo que esta mujer significó para la vida política tanto del Perú como de los países donde vivió y particularmente sobre su papel en la revolución cubana, es momento de difundir su ejemplo” señaló Gony Sosa del Movimiento de Mujeres “Todas somos Micaela”. De igual parecer manifestaron otras oradoras.

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