Luz de luna

MIRADA LÍQUIDA | CRÍTICA

Luz de luna

Rodrigo Portales Fidel

Con ocho nominaciones a los Oscar, entre ellas mejor película y mejor director, “Luz de luna” narra el crecimiento de un muchacho afroamericano en los suburbios de Miami mientras descubre su homosexualidad en un entorno marcado por la violencia y la drogadicción.

La cinta se basa en la obra de teatro de Tarell McCraney “In the Moonlight, blackboys look blue” (A la luz de la luna los chicos negros parecen azules), una frase de doble sentido que puede aludir, por un lado, a la tristeza y melancolía presentes en toda la historia, y, por otro, al hecho de ser distintos.

Para retratar la evolución del personaje, el realizador Barry Jenkins cuenta su vida en tres partes. En la infancia lo conocemos como “Little”, sufre acoso escolar, su madre es adicta, y de su cuidado se encarga Juan, un traficante de drogas que hace las veces de padre putativo.

En la adolescencia el protagonista es “Chiron”, es la etapa en la que tiene su primer acercamiento al amor y la atracción sexual y enfrenta la hostilidad porque es diferente. Tras su paso por un centro de menores, se presenta en el último capítulo como “Black”, transcurre su juventud en Atlanta hasta que una llamada lo hace retornar a su lugar de origen.

A nivel de puesta en escena, la película evoluciona con el estado emocional de su protagonista. En la primera parte, la cámara es ágil, rápida y sigue a los personajes trazando trayectorias circulares y envolventes, en las dos últimas partesse relaja y se aquieta paulatinamente. Este tratamiento es filmado con sutileza, jugando con las elipsis, las transiciones, los colores saturados y la música que también trasmiten esos cambios.

A diferencia del cine combativo y de denuncia de directores como Spike Lee, Mario Van Peebles y John Singleton, que a comienzos de la década de los 90 debatían las causas y consecuencias del conflicto interracial en los EE.UU., el cine de Jenkins, quien además es activista de la comunidad LGTB, opta por el impresionismo y el subjetivismo para reflexionar sobre las penurias de parte de la población afroamericana.

Con “Luz de luna”, su director entrega su filme consagratorio, un logrado drama íntimo sobre la identidad sexual, que también es la historia de un reencuentro que rompe con el estereotipo del hombre negro que solemos ver en el cine comercial.

Título original: Moonlight
País y año: EE.UU., 2016
Duración: 111 min.
Director: Barry Jenkins
Reparto: Mahershala Ali, Naomie Harris, Shariff Earp, Trevante Rhodes, André Holland

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