Petroperú frente a Repsol

LA VENTA SUCIA CON LAS PRIVATIZACIONES

Refinería de petróleo en la selva peruana

JORGE MANCO ZACONETTI*

En la meca del capitalismo mundial, el estado norteamericano consideraba la exportación de hidrocarburos un asunto estratégico ligado a la seguridad nacional

Dice el bolero que recordar es volver a vivir. En el caso de las privatizaciones de las empresas estatales vendidas en la década del fujimorismo sería para volver a llorar, por los precios de ocasión al cual se transfirieron o mejor aún se remataron rentables empresas públicas, en especial las unidades de PetroPerú S.A. como la Refinería La Pampilla, los grifos, Solgás, Transoceánica, los lotes petroleros, lubricantes Petrolube, terminales etc.

La petrolera estatal reducida a las actividades de refino y distribución mayorista está siendo duramente cuestionada, por la derecha económica y sus sicarios ideológicos, después de estar durante casi 20 años en el limbo, en el corredor de la muerte respecto a su futuro como afirma el ex presidente de su directorio H. Campodónico.

Aparentemente hoy habría un consenso político de los diversos grupos políticos incluido el moderno fujimorismo para fortalecer a Petroperú como empresa pública, lo cual estaría en contradicción con su posible retorno al Fonafe como pretende el actual ministro de economía y finanzas. Ello significaría un retroceso en el gobierno en relación a tener una empresa petrolera moderna que debiera ser eficiente y rentable.

Sin embargo, en la realidad su destino es incierto, pues la petrolera estatal no participa en los grandes negocios en el sector de hidrocarburos que han permitido la valorización de empresas privadas, gracias a la explotación de nuestros recursos naturales como el petróleo, gas y condensados. La lista sería larga pero vale la pena para no olvidar a las empresas que se han enriquecido con la venta de los activos, filiales de Petroperú, tales como: Repsol, Pluspetrol, Petrotech ahora Savia, Graña y Montero, Pecsa, Sapet, Eléctrica de Piura entre otras.

 Este artículo constituye un homenaje y reconocimiento a un gran peruano como Raúl Wiener.

ESTADOS FINANCIEROS COMPARADOS DE PETROPERÚ Y REFINERÍA LA PAMPILLA  (RELAPASA)

SIN INTEGRACIÓN VERTICAL
Petroperú, al no tener acceso en la integración vertical, es decir sin contar con la producción propia de petróleo, al no tener grifos propios, pues la cadena Petrored está constituida por capitales privados que mantienen contratos de abastecimiento con la petrolera estatal, es decir, la misma no participa en los márgenes de distribución minorista, que superan el 20 por ciento de la rentabilidad neta.

Igualmente no tiene acceso al negocio del envasado, ni distribución minorista del gas licuado de petróleo (GLP) ni en la explotación, transporte ni masificación del gas natural; es pues una empresa destinada a languidecer, sin tener mayores excedentes económicos, utilidades que le permitan su valorización, ni repagar en el largo plazo el financiamiento de las inversiones que supone la modernización de la refinería de Talara.

Es más, a pesar que por su carácter estatal Petroperú sigue subsidiando la venta de combustibles en la Amazonía; también es sometida a contratos lesivos que ninguna empresa privada aceptaría como es el caso de los terminales marítimos y del transporte de crudo contratando a los mismos buques cargueros que antes le pertenecían, abonando tarifas superiores al promedio de mercado.

Tampoco puede aplicar tarifas de mercado por el alquiler de las plataformas marinas en el lote Z-2B, tarifas que se fijaron cuando el precio del crudo era de 20 dólares el barril, y que se mantuvieron invariables cuando el precio del crudo arribó a los 100 dólares el barril, y permanecen constante con los precios actuales que bordean los 48 dólares, con una clamorosa falta de inversiones en mantenimiento en los equipos, barcazas y plataformas cuya propiedad corresponde a PetroPerú.

También es manejada como agencia de empleo y caja chica por los gobiernos de turno, lo cual la pervierte como una empresa atractiva en la Bolsa de Valores. Sin embargo, con todas estas cargas, pasivos, partidas inusuales, manejo burocrático sigue siendo una empresa rentable.

MAYOR RENTABILIDAD FRENTE A LA COMPETENCIA
A pesar de la leyenda negra frente a la rentabilidad de Petroperú sirva la comparación con la competencia en el mercado de combustibles identificada con la Refinería La Pampilla cuyo mayor accionista es la transnacional española Repsol. Ambas en conjunto determinan aproximadamente el 86 por ciento de las ventas de combustibles en el mercado interno, con la salvedad que Repsol participa en los negocios de Camisea tanto en la explotación de los lotes 88, 56, y 57.

Si se tiene presente que en junio de 1996 se vendió el 60 por ciento de las acciones de la Refinería La Pampilla en el proceso privatizador por un valor de 180.5 millones de dólares, al Consorcio refinadores del Perú S.A., donde 38 millones de dólares correspondían a títulos, papeles de deuda externa que fueron comprados a precios de “huevo roto”, y reconocidos al 100 por ciento de su valor por la COPRI, hoy Proinversión, el organismo responsable de promover las privatizaciones.

Al tipo de cambio promedio vigente a la venta al sector privado de la mayoría accionaria de la Refinería La Pampilla los 180.5 millones de dólares resultaban equivalentes en esa época a un valor en soles de 443.4 millones, con mínimos compromisos de inversiones de 10 millones de dólares por año durante cinco años, es decir un total 50 millones de dólares. ¡Es decir todo un regalo!

Como se puede observar en el cuadro respectivo de los “Estados Financieros Comparados de Petroperú y Refinería La Pampilla” entre 1997 al 2015, es claramente evidente que la petrolera estatal con la Refinería de Talara con una capacidad de refino de 65 mil barriles diarios y Ref. Conchán con una capacidad de 13 mil barriles diarios, pese a una distancia geográfica de 1,200 kilómetros del principal mercado determinado por la demanda de la ciudad capital, es más importante en cuanto a la generación de ingresos y rentabilidad, en relación a la Refinería La Pampilla, que siendo más moderna tiene una mayor capacidad de refinación de 102 mil barriles diarios.

Al primer año de la privatización, 1997 Petroperú generó ingresos del orden de 3,484 millones de soles, con una rentabilidad operativa de 418 millones de soles y una utilidad neta de 266 millones de soles.

En cambio, Refinería La Pampilla, obtuvo ingresos del orden de 2,061 millones de soles, utilidades operativas es decir las utilidades antes de participaciones e impuestos por un valor de 241 millones de soles, y las utilidades residuales es decir las netas fueron equivalentes a 144 millones de soles.

A sabiendas que los estados financieros auditados no reflejan la verdadera utilidad pues existen una serie de mecanismos contables y tributarios para escamotear la real utilidad. Con los datos oficiales presentados por la propia empresa en sus memorias, se podría decir que el monto pagado de 443.4 millones de soles por la mayoría accionaria en junio de 1996, prácticamente se recuperó en los primeros cuatro años, si se suman las utilidades netas que hacen un total de 442 millones.

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