Ovnis personales

Conversamos con el escritor y periodista Ernesto Carlín sobre su última novela.

Conversamos con el escritor y periodista Ernesto Carlín sobre su última novela.. Ovnis en los andes

Eduardo Santana
Diario UNO

Muchos hemos oído, aunque pocos recordamos dónde, que ciertos lugares de nuestro territorio son especiales para aquellos que observan al cielo con la esperanza de asegurarle algo de misterio a nuestra existencia.

Ernesto Carlín, escritor y periodista, también lo sabía y, aunque tampoco recordaba de dónde, fue suficiente para darle el primer impulso a “Ovnis en los andes”, su última novela.

Cargada de un humor afortunado y varias referencias literarias, la historia enfrenta a un periodista, agobiado entre las drogas y mujeres que busca, evade y vuelve a buscar, con la revelación de una base militar secreta a orillas del lago Titicaca.

El resultado es un libro de ciencia ficción que también dice mucho sobre nosotros como individuos y como sociedad.

—¿El libro aborda otros asuntos, además del fenómeno ovni. Los más afanados con la vida extraterrestre no se han quejado?
—En realidad no hay un capítulo donde no haya alguna referencia a los ovnis, pero puede que la historia de ciencia ficción sí haya sido una excusa para contar otra cosa. Me gusta cuando eso sucede en el género y no se queda en la especulación científica.

Por ejemplo, “Crónicas marcianas”, de Ray Bradbury, es un conjunto de cuentos que exploran un montón de cosas, tienen por denominador común estar ambientados en Marte, pero nada más.

—Tus seis novelas transcurren en escenarios muy distintos: la escena subterránea limeña, alguna capital en Asia, una base con tecnología extraterrestre en Puno. De todas formas coincides en que un autor siempre está escribiendo el mismo libro.
—Como Szyszlo, que dice que siempre está pintando el mismo cuadro. Sí, uno tiene unos cuantos temas y los empieza a poner de distinta forma.

—¿Cuáles son esos temas en tu obra?
—No lo he pensado demasiado, pero un tema que siempre me ha gustado abordar es la adaptación de nuestra identidad al medio. Por ejemplo, en “Ovnis en los andes” el protagonista tiene problemas para adaptarse, para ser uno más, para entender sentimientos, etc. Creo que es un leitmotiv en mis novelas y la motivación de los protagonistas.

—¿Y qué te motivó a escribir “Ovnis en los andes”?
—El año que comencé con “Ovnis en los andes” había fallecido mi abuelo. Escribí una novela policial dedicada a él (que todavía no he publicado), y cuando la terminé todavía me sentía cargado. Necesitaba escribir algo más y de forma inconsciente abordé este tema que tanto le gustaba a mi abuelo: los ovnis.

—El tema siempre es interesante.
—Sí, a raíz de la novela incluso me han invitado a programas en los que se conversa de ovnis, extraterrestres, pasan testimonios de gente que ha sido abducida, etc. La gente (y ya no hablo solo de la interesada en los ovnis, sino en general) quiere creer. Tal vez la vida moderna no la llena, entonces buscan algo que le dé sentido en la religión, en un equipo de fútbol, en el espacio.

—Y tú, ¿cómo le das sentido?
—Yo intento ir al estadio pero ya no me dejan.

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